MM| "𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑎𝑙𝑎𝑚𝑎𝑛𝑑𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑞𝑢𝑒𝑟𝑒' 𝑣𝑒𝑟 𝑒𝑛 𝑣𝑖𝑣𝑜"
𝘵𝘳𝘶𝘦𝘯𝘰 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤
─Vos sos mi musa desde que inicié con la música, mami.
®catitafzzz | 2024
¡ toda la historia es con el fin de entretener !
¡ prohibida su cop...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
( real life, hace 2 años )
Catalina Sánchez
Era una tarde de verano en Buenos Aires, una de esas que te invitan a caminar por la ciudad sin rumbo fijo. Mateo y yo habíamos decidido escaparnos de todo: sin agenda, sin planes, solo nosotros dos.
Estábamos sentados bajo un árbol en el parque, en el mismo árbol. En nuestro rincón especial.
Mateo estaba recostado, con mi guitarra descansando sobre sus piernas, tarareando Mami.
Yo lo miraba, pérdida en sus gestos, en la forma en la que la música parecía fluir de él como si fuera parte de su esencia.
Se veía tan bonito recostado en el árbol, con un brazo detrás de su cabeza. Jugando con su remera.
─¿en qué pensás, mami?─ preguntó de repente, interrumpiendo mi ensoñación.
Sonreí, apoyándome en mi codo para mirarlo mejor. ─En nosotros, en todo lo que hemos vivido juntos.
Mateo dejó la guitarra a un lado y se inclinó hacia mí, tomando mi mano y acostándose en mi abdomen.
─¿y qué tal si hacemos algo para recordar todo esto? Algo que sea solo nuestro.
Fruncí el ceño, curiosa. ─¿Cómo qué?
Mateo sacó su celular y buscó algo en internet, luego me mostró la pantalla: una imagen de un tatuaje minimalista, una letra sencilla y elegante.
─Un tatuaje. Algo pequeño, pero con significado.
Mi corazón dio un salto. Siempre había pensado en un tatuaje junto con alguien pero nunca pensé que fuera con Mateo, con mi novio.
─¿Estai' hablando en serio? ─ Pregunté nerviosa.
Mateo asintió, con esa sonrisa que siempre lograba convencerme de todo. ─ Si, algo que nos conecte. Algo que no importe donde estemos o que pase, siempre nos va a recordar esto... Lo que somos.
Me quedé en silencio por un momento, pero en el fondo ya sabía la respuesta.
─Está bien, pero tiene que ser algo especial y pobre de ti si me llegai' a terminar, Palacios.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Mateo Palacios
Esa misma tarde fuimos a un estudio de tatuajes que yo le dije que fuéramos, ya que ahí me tatué el puente del barrio, en el cuello.
El lugar tenía las paredes llenas de bocetos y un ambiente relajado que hizo que Cata se sintiera más cómoda, aunque todavía estaba un poco nerviosa.
─¿Ya saben que quieren los pibes? ─ nos preguntó el tatuador, un pibe rubio con cara tranquila pero tenía un olor tremendo a porro. Se llamaba Nico.
Nos miramos y Cata asintió, yo sonreí y miré a Nico.
─Una letra en el antebrazo, una "M" y una "C". ─ Saqué mi teléfono y se lo mostré a Nico, la tipografía era casual y elegante, luego añadí. ─Quiero la "C" en mi brazo derecho.
─Y yo quiero la "M" en mi brazo izquierda. ─ dijo Cata, mirándome con una sonrisa, sus ojos brillando con emoción.
Nico asintió y sonrió, preparando el diseño y todo para tatuarnos.
─Esto será rápido y sencillo, pero muy simbólico. Me gusta la idea.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Catalina Sánchez
Mientras la aguja recorría mi piel, sentí una mezcla de nervios y emoción. Mateo estaba a mi lado, observándome con una sonrisa burlona.
─¿Duele mucho? ─ preguntó con diversión.
─ Un poco. ─ gemí, le devolví la sonrisa mientras apretaba su mano con fuerza. ─ pero vale la pena.
Cuando llegó el turno de Mateo, me reí al ver como cerraba los ojos por un segundo antes de que la aguja tocara su piel.
─¿Y tú no te quejai'? ─ le dije bromeando, disfrutando del momento.
─ Soy un guerrero, mami. Esto no es nada, no para el ganador de freesty-... ─ Mateo se cayó al sentir la aguja en su piel con un poco más fuerte, noté como sus labios se separaron para gemir pero se aguantó. ─Sos un hijo de puta.
Nico rió burlón.
Cuando todo terminó, miramos nuestros antebrazos y luego nos miramos uno al otro.
─Perfecto. ─ Mateo sonrió, tocando suavemente el tatuaje en su brazo.
─ Ahora llevamos un pezacito del otro, siempre. ─ pasé mis dedos por la "M" en mi brazo, sintiendo el calor de la tinta recién aplicada.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Mateo Palacios
Esa noche, mientras caminábamos de regreso a casa, no podía dejar de mirar el tatuaje. Era tan simple pero significaba todo para ambos.
─¿Tú crei' que nos vamos a arrepentir de esto algún día? ─ preguntó Cata, mirándome mientras caminábamos lentamente.
La jalé de la mano, deteniéndola. Tomé su rostro entre mis manos.
─ Nunca. Esto es más que un tatuaje, mi amor. Es un recordatorio de que, pase lo que pase siempre vamos a ser parte del otro.
Ella sonrió y se inclino a besarme.
Sonreí y le seguí el beso, entendí que el amor no se trata solo de palabras o gestos. A veces solo es un pequeño símbolo en la piel, una promesa silenciosa que llevás con vos a donde sea que vayas.