T2, cap; 12

2.8K 184 14
                                        

( real life )

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

( real life )








Catalina Sánchez








Buenos Aires amaneció con un cielo despejado pero no caluroso, como si la cuidad me diera el valor que necesitaba para enfrentar ese día.

El parque estaba igual que siempre. Los árboles altos seguían formando una especie de techo natural, y el sonido de los pájaros se mezclaban con las risas lejanas de los niños que jugaban.

Estaba sentada bajo el mismo árbol donde Mateo y yo celebramos nuestro primer aniversario.

Todo en este lugar tenía un eco de nostalgia que me hacía sentir como si el tiempo no hubiera pasado.

Mateo llegó unos minutos después. Llevaba una chaqueta negra y una gorra que no lograba ocultar su expresión de nerviosismo. Cuando nuestras miradas se cruzaron, una mezcla de ternura y tristeza inundó mi pecho.

─¿Llevás mucho tiempo esperando? ─ preguntó, sentándose a mi lado.

Negue con una sonrisa ligera. ─ No, pero este lugar me hace sentir como si estuviera esperando desde hace años.

Mateo rió suavemente, y por un momento todo se quedó en silencio entre nosotros.

─ ¿por qué me trajiste aquí, nena? ─ preguntó finalmente, mirando los árboles que nos rodeaban.

Suspiré para luego responder. ─ Porque quería que habláramos, sin interrupciones, sin el ruido de todo lo que nos rodea. Siento que es el mejor lugar para intentar entender en que nos hemos convertido ahora.

Mateo asintió, su mirada perdida en algún punto.

─ Yo también lo extraño, ¿sabés? Lo que teníamos. Pero no solo a vos como mi pareja, sino a vos como mi mejor amiga, la persona con la que podía hablar todo, sin miedo de que me juzgaras. ─las palabras de Mateo me devolvieron el nudo en la garganta y que mi corazón se encogiera.

─Yo también, Mateo pero no puedo evitar preguntarme si, ─ suspiré y lo miré. ─ ¿qué habría pasado si hubieras confiado en mí desde el principio? Si me hubieras contado lo que mi papá te dijo... ─Mateo desvió la mirada, pude ver la culpa que tenía a través de sus ojos.

─Cata, cada día me lo pregunto pero en ese momento, todo lo que quería era protegerte, boluda, incluso si era de mí. Pensé que si me alejaba, sería más fácil para alcanzar tus sueños. Nunca quise ser un obstáculo para vos, ¿entendés? ─lo miré fijamente, intentando encontrar las palabras adecuadas para expresarme.

─Tú eras mi sueño, Mateo...─ confesé, vi sus ojos brillar gracias a mis palabras. ─ ¿sabes que fue lo peor de todo? Creer que me había dejado de amar. Sentir que todo lo que habíamos construido no significó nada para ti.

Mis palabras parecieron haber dado un golpe físico en Mateo, cerró los ojos y tomó mis manos.

─ Nunca dejé de amarte, Cata. Ni siquiera por un segundo. Lo que hice fue por amor, pero sé que fue un error y me equivoqué al decidir por los dos, también por ocultarte eso.

─ Si, te equivocaste ─admití, aunque mi voz no tenía reproche. Solo tristeza. ─Pero también entiendo porque lo hiciste y ahora que sé la verdad, puedo ver que ambos fuimos víctimas de una situación que ninguno de los dos controló.

Mateo se giró hacia mí, sus ojos llenos de esperanza y miedo. ─¿eso significa que todavía hay un nosotros?

Yo reí, lo miré con los ojos brillante. ─¿de verdad me preguntas eso después de tuvimos sexo?

Una sonrisa tímida se formó en sus labios y apretó mi mano suavemente, se acercó un poco más a mí.

─Haré todo lo que pueda para demostrarte que vale la pena intentarlo, Catita porque aunque te perdí una vez, no quiero volver a perderte.

El aire entre nosotros parecía cargado de emociones, como si el pasado, el presente y el futuro estuvieran chocando en ese momento.

─ Todavía la tenés. ─ dijo de repente, señalando la pulsera que tenía en mi muñeca.

Yo asentí. Vi como se sacó el gorro, dejando sus rizos al descubierto.

Fuego uterino, descontrolado e intenso. Por la chucha, ¿no podía hacerle un pete acá? No, Cata cálmate.

─Si aún la tengo... Tu también. ─dije mirando la pulsera, algo menos desgastada que la mía en la muñeca de Mateo

─ ¿recuerdas lo que te dije esa noche? Cuando fui a dejarte a tu casa..

─ "Mientras llevemos la pulsera, recordaremos siempre lo que sentimos el uno por el otro." ─murmuré, mi voz temblando. ─¿Crees que aún vale esa promesa?

Mateo me acercó a él, y se escondió en mi cuello. ─Cata, es promesa nunca dejó de ser importante y si me das una oportunidad, te puedo demostrar que lo de nosotros sigue vivo, que seguís siendo la única en la que pienso, seguís siendo mi mami.

Sentí mis ojos llenarse de lágrimas mientras sentía. Tal vez no era una respuesta definitiva pero era un avance.


 Tal vez no era una respuesta definitiva pero era un avance

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.










Mateo Palacios








Esa tarde en el parque fue como un nuevo capítulo que empezaba a escribirse.

No había garantías pero lo que tenía claro era que haría lo que fuera necesario para recuperar a Cata, no solo como mi pareja, si no como la persona que siempre había sido mi apoyo y mi musa.

Cuando nos despedimos, le prometí algo.

─Cata, no me importa lo que pase, siempre estaré a tu lado. Como tu amigo, tu compañero o lo quieras que yo sea. Nunca más me alejaré de vos.

Cata sonrió, esa sonrisa que siempre había sido mi debilidad junto a sus ojitos negros y aunque no dijimos más, ambos sabíamos que nuestras historias todavía estaban entrelazados.





que bonito el amorsss

70 votos y subo el otro cap, ustedes están locas, como van a llegar tan rápido a la meta?

𝗺𝗶 𝗺𝘂𝘀𝗮 ─ 𝘵𝘳𝘶𝘦𝘯𝘰Donde viven las historias. Descúbrelo ahora