ESPECIAL HALLOWEEN

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Catalina Palacios (de soltera, Sánchez)




Hoy era Halloween y Dylan no podía estar más emocionado por su fecha favorita.

Desde el inicio de octubre que nos decía de las mil opciones de las que se quería disfrazar; Batman, Superman, Harry Potter, del tío Duki, etc.

Mateo y yo estábamos en la cocina esa mañana. Mateo estaba viendo la televisión mientras me ayudaba a limpiar la cocina mientras yo preparaba el desayuno.

—Che, gorda —dijo Mateo y lo volteé a mirar, tenía el ceño fruncido mientras de acomodaba el cabello que desde que se lo había teñido, me tenía las hormonas por el cielo. —¿No sentís el día más oscuro o soy yo?

Era verdad, yo también lo sentía pero supuse que eran por las fechas y las películas de terror que con Mateo nos pasábamos viendo. —Debe ser cosas de nosotros, amor. Además tu sabí' como son estas fechas.

Mateo asintió, me volteé para sacar los panqueques y escuché un ruido en la ventana, abrí con algo de nervios la cortina; el cielo nublado me hacía sentir escalofríos. Mire la ventana y era una rama golpeando.

Suspiré y cerré la cortina.

—¡BUU! —escuché y sentí como me agarraban la pierna.

—¡Conchetumare! —solté y miré a mi hijo con una sabana blanca a mi lado. Mateo estaba tentado de la risa en la esquina de la cocina. —Dylan, casi me matai'

Dylan rió y abrazó mi pierna, le quité la sábana de encima y lo tomé en brazos. —Buenos días, mami. —dijo besando mi mejilla, sonreí mientras se me bajaba el susto. Mateo se acercó aún tentado pero ya más calmado.

Me abrazó por detrás mientras desordenaba los rulos de Dylan. 

—Buenos días, mi amor. —dije mientras lo besaba en la mejilla devuelta y sacaba el panqueque de la sartén. —Ayúdame a poner la mesa. 

—¿Puedo ponerme mi disfraz? —preguntó mientras colocaba sus piecitos en el piso. 

Mateo rió. —Es re temprano, Dylan. Tenés que bañarte todavía. —Dylan le sacó la lengua a Mateo y viceversa. Mateo le dio los platos a Dylan y fue a colocarlos con extremo cuidado.

Dylan era bien portado a sus 6 años, era tranquilo, respetuoso y seguro de sí mismo, también extremadamente caballero, gracias a Mateo. Dylan era una copia exacta de Mateo.

Más tarde, Dylan y Mateo fueron a comprar las últimas cosas para decorar mientras yo me quedé a limpiar un poco.

Yo y Mateo seguíamos con nuestra fama pero no era nuestra prioridad como antes, ahora teníamos un hijo y él era todo para nosotros. Si salíamos del país, Dylan siempre iba con nosotros y nuestros fans, lo amaban pero no lo hacíamos muy público, no queríamos que se expusiera desde tan chiquito.

𝗺𝗶 𝗺𝘂𝘀𝗮 ─ 𝘵𝘳𝘶𝘦𝘯𝘰Donde viven las historias. Descúbrelo ahora