Capítulo 8: Los Consejos de Catnap

955 97 10
                                        

Perspectiva de DogDay

Han pasado varios días desde que comenzamos nuestros trabajos en el Playcare, y nos hemos acostumbrado bastante a nuestras rutinas. Pero algo curioso ha sucedido: aunque yo soy el líder oficial del grupo, Catnap ha comenzado a parecerse más a un líder que yo. No sé si es su presencia imponente o su voz aterradora, pero todos comenzamos a buscar en él consejo y dirección. A pesar de que su voz podía ponernos los pelos de punta, con el tiempo nos acostumbramos a ella, y lo que al principio parecía intimidante ahora se siente... bueno, más como algo natural, casi como si fuera parte de su carácter de jefe.

Catnap era perfeccionista, algo que Bubba Bubbaphant comentó una vez. Pero incluso Catnap admitió que tenía una pizca de razón. Durante una conversación, nos dijo que, si no hacíamos las cosas bien, era posible que no volviéramos a vernos. Lo dijo con tanta seriedad que sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Eso me hizo pensar: ¿qué tenía Catnap que lo hacía tan... diferente, tan decisivo?

Lo que más me sorprendió fue cómo Catnap se tomaba el tiempo para dar consejos a cada uno de nosotros, adaptados específicamente a nuestras personalidades y comportamientos. Aquí tienes un resumen de lo que nos dijo a cada uno:

Bobby BearHug: A Bobby le mencionó que era demasiado posesiva con ciertos niños. Le sugirió que fuera un poco más relajada y les diera espacio, para no asustarlos con tanto cariño abrumador.

Bubba Bubbaphant: A Bubba le explicó que no todos los niños eran tan brillantes como él, y que debía tener paciencia. "Algunos necesitan que les expliques las cosas paso a paso, no todo de una vez", le dijo. Bubba lo tomó en cuenta, aunque frunció el ceño, porque eso significaba que tendría que esforzarse más en bajar su ritmo.

CraftyCorn: Le comentó que sus dibujos eran excelentes, pero que debía tener cuidado de no frustrarse cuando los niños no pudieran seguir su nivel. "Enseñarles con paciencia es la clave", le dijo, y aunque CraftyCorn asintió, podía ver que se sentía un poco culpable por haber sido tan exigente.

DogDay (yo): Cuando llegó mi turno, pensé que me daría algún consejo específico, pero solo apoyó su zarpa en mi hombro y me dijo: "Sigue así". Su tono era tranquilo, pero firme. Me dio a entender que estaba haciendo un buen trabajo, aunque no pude evitar sentirme un poco confundido al no recibir una crítica concreta.

Hoppy Hopscotch: A Hoppy le comentó que debía moderar su energía. "No todos los niños tienen tu resistencia, y se cansan mucho antes que tú", le explicó. Hoppy puso cara de preocupación, pero entendió el mensaje. Desde entonces, la he visto intentar calmarse un poco más, aunque sigue siendo la más activa del grupo.

KickinChicken: A KickinChicken le dijo algo que me sorprendió: "Ser valiente está bien, pero no traumatices a los niños con tus demostraciones de valor. Hay un límite entre la valentía y el miedo innecesario". KickinChicken se rió nerviosamente, dándose cuenta de que quizás había ido demasiado lejos en sus intentos por impresionar.

PickyPiggy: Finalmente, a PickyPiggy le dijo que dejara de comer tanto por gula y que se cuidara más. "Las verduras no son tus enemigas", le dijo, lo cual provocó que PickyPiggy inflara sus mejillas de forma cómica, pero luego lo tomó en serio. Desde entonces, ha intentado ser un poco más saludable, aunque le cuesta.

Lo que más me impactó fue darme cuenta de que Catnap nos cuidaba mucho más de lo que habíamos notado al principio. No solo nos daba consejos, sino que también se preocupaba por nuestro bienestar. A veces, sentía que él no era solo uno de nosotros, sino más bien como un padre preocupado. Y lo más curioso de todo es que, cuando compartí esta idea con los demás, todos coincidieron en que sentían lo mismo.

Una noche, después de que todos los niños se hubieran dormido, nos reunimos en la pequeña casa que compartíamos. Estábamos agotados, pero la conversación giró inevitablemente en torno a Catnap.

—Oye, ¿alguien más siente que Catnap nos cuida demasiado? —preguntó Hoppy, mientras se acomodaba en su rincón.

—Sí, como si fuera... no sé, una especie de papá extraño —dijo KickinChicken, rascándose la cabeza.

—A mí no me molesta —intervino CraftyCorn, mirando a los demás—. Es como si él entendiera lo que necesitamos, aunque a veces su forma de decirlo sea un poco... dura.

—A veces creo que le importamos más de lo que deja ver —comentó Bubba, pensativo—. Pero, ¿por qué? ¿Qué gana él con eso?

—Quizás sabe algo que nosotros no —aventuró Bobby—. Algo que podría ponernos en peligro si no hacemos bien nuestro trabajo.

Todos nos quedamos en silencio por un momento, procesando las palabras de Bobby. No era una idea descabellada. Catnap siempre había sido misterioso, y aunque no sabíamos todo sobre él, confiábamos en su juicio.

—Bueno, lo que sea que esté pensando, tenemos que estar preparados —dije finalmente, rompiendo el silencio—. No sabemos qué pueda pasar, pero tenemos que estar unidos.

Todos asintieron, y con esa resolución en mente, nos fuimos a dormir. Aunque éramos un grupo de personajes distintos, con personalidades y habilidades únicas, algo nos unía más allá de nuestras diferencias: la presencia de Catnap. Y mientras él estuviera con nosotros, sabíamos que podíamos enfrentar cualquier desafío que se nos presentara en el Playcare.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora