Capítulo 9: Revelaciones Inesperadas

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Perspectiva de Bobby BearHug

El día en el Playcare había transcurrido sin sobresaltos. Cada uno de nosotros, los Smiling Critters, estaba cumpliendo con su papel a la perfección. Yo me encargaba de repartir amor y amistad, asegurándome de que los niños se sintieran seguros y queridos. Mientras ayudaba a una niña a encontrar su muñeca perdida, ella me preguntó por Catnap, lo cual despertó mi curiosidad.

Con una sonrisa, le dije que Catnap estaba en un lugar cercano, y la niña se fue a buscarlo. La observé desde lejos, intrigada por lo que sucedería. Para mi sorpresa, Catnap interactuaba con ella de una manera que nunca lo había visto antes. No hablaba, claro, pero su atención estaba completamente centrada en la pequeña. Fue un momento que me dejó pensando.

Cuando llegó la noche, después de que Catnap había usado su gas rojo para dormir a los niños, me acerqué a él. Con un gesto suave, tomé una de sus patas. Él me miró, curioso, y tras revisar la zona para asegurarse de que no había nadie más, me preguntó:

¿Qué pasa?

Sin rodeos, le pregunté por la niña con la que había estado más temprano. Su reacción fue de sorpresa, como si no esperara que alguien hubiera notado esa interacción. Intentó disimular, pero no me dejé engañar. Le pedí que no fuera tan reservado y que nos contara más sobre él.

Catnap suspiró profundamente y, después de un momento de duda, me preguntó si podía compartir lo que tenía que decir con todos los demás Smiling Critters. Asentí, sintiendo que algo importante estaba por revelarse. Caminamos juntos hacia la casa que compartíamos. Al llegar, PickyPiggy, quien siempre era la primera en notar las cosas, me preguntó por qué había tardado tanto.

—Catnap nos va a contar un poco sobre él —anuncié, intentando mantener la calma. Todos en la habitación, que estaban medio adormilados, se despertaron al instante con curiosidad.

Nos sentamos en círculo, con Catnap en el centro. Él nos miró con una expresión seria y comenzó con una pregunta que nos dejó perplejos:

¿Alguno de ustedes recuerda algo antes de llegar al Playcare?

La habitación quedó en silencio. Nadie podía responder. Era como si nuestras mentes estuvieran en blanco cuando intentábamos recordar nuestro pasado. Finalmente, Catnap rompió el silencio.

Yo sí. Recuerdo todo.

Esas palabras nos helaron la sangre. El ambiente se tensó al instante mientras todos procesábamos lo que acababa de decir. Catnap continuó, su voz más baja, pero cargada de emoción contenida.

Antes... no era así. Mi nombre era Theodore Grambell, y era uno de esos niños que ahora cuidamos en el Playcare.

KickinChicken, siempre el más impetuoso, no pudo contener su sorpresa.

—¿Estás diciendo la verdad? —preguntó, con la voz temblorosa—. Me estás asustando.

Catnap asintió lentamente.

Es la verdad. Y la niña que viste hoy, Bobby... —me miró directamente—. Su nombre es Marie Payne. Ella era mi amiga cuando aún era Theodore.

Hoppy Hopscotch intervino, su voz cargada de confusión.

—Entonces... si eras uno de nosotros, ¿cómo te convertiste en Catnap?

Catnap respiró hondo antes de responder, como si las palabras fueran difíciles de pronunciar.

Somos experimentos de Playtime Co. —dijo finalmente—. No fuimos creados por amor o por diversión... sino para ser mano de obra explotable.

Ese comentario nos dejó a todos en shock. Mi estómago se revolvió, y miré a los demás. Sus expresiones reflejaban lo que yo sentía: una mezcla de horror y náuseas.

—Entonces... ¿éramos niños? —pregunté con la voz entrecortada.

Catnap asintió. Esa confirmación fue como un golpe en el pecho. Sentí que el aire se volvía más denso, más difícil de respirar. No era posible... ¡No podía ser cierto!

Pero Catnap continuó con su relato, como si necesitara que entendiéramos toda la verdad.

La razón por la que estoy así es por un experimento que se escapó. Al principio, creí que era un amigo imaginario... pero no lo era. No lo era para nada.

Todos nos inclinamos hacia adelante, atrapados en su relato. CraftyCorn, con una voz temblorosa, fue la siguiente en hablar.

—¿Cómo se llamaba ese experimento?

Experimento 1006 —respondió Catnap, su voz llena de amargura—. También lo conocen como El Prototipo.

Bubba Bubbaphant, que había estado escuchando en silencio, preguntó con cautela:

—¿Y cómo es que, por culpa de él, estás así ahora?

Catnap bajó la cabeza, como si revivir esos recuerdos fuera doloroso.

1006 me dijo que podíamos escapar por una puerta. Me entregó un GrabPack con la mano verde, pero no tenía experiencia usándolo. Cuando lo intenté, me electrocuté y caí al suelo. Pensé que 1006 me ayudaría... pero ese maldito me abandonó a mi suerte.

La habitación quedó en silencio mientras procesábamos lo que acababa de escuchar. Catnap levantó la cabeza y nos miró, su expresión endurecida por el dolor.

Los científicos de Playtime Co. aprovecharon la oportunidad para crear un nuevo experimento... y así es como me convertí en lo que soy ahora: Catnap.

(Nota:que historia de origen brutal XD)

Las emociones en la habitación eran palpables. No sabía qué decir, y los demás estaban igual de conmocionados. El ambiente se había vuelto pesado, cargado con la realidad que acabábamos de descubrir. Lo que antes parecía un juego, un trabajo simple en el Playcare, ahora tenía un trasfondo oscuro que ninguno de nosotros podía ignorar.

Finalmente, CraftyCorn fue la primera en romper el silencio.

—Entonces... ¿qué vamos a hacer? —preguntó, su voz débil pero decidida.

Catnap nos miró, su determinación evidente en sus ojos.

—Sobrevivir. Encontrar una manera de salir de aquí... y detener a 1006 antes de que lastime a alguien más.

Nos quedamos en silencio, pero esta vez no por el miedo, sino por la resolución que empezaba a nacer en cada uno de nosotros. No éramos solo juguetes ni simples personajes en un juego sin sentido. Éramos algo más, y ahora, con la verdad sobre la mesa, sabíamos que nuestra misión era mucho más grande de lo que habíamos imaginado.

La batalla apenas comenzaba, y esta vez, estaríamos preparados.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora