Capítulo 49: El Cambio de Baba

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Perspectiva de Catnap

No podía creerlo. Los Nightmare Critters, conocidos por ser una máquina caótica de problemas, estaban... ¿comportándose bien? Bueno, más o menos. Para ser honesto, los que aún daban dolores de cabeza eran los sospechosos habituales: Poe y Rabie Baby, pero incluso ellos parecían un poco más controlados que antes.

El cambio era tan evidente que mommy long legs, Poppy, Bubba Bubbaphant, CraftyCorn, DogDay, Hoppy Hopscotch, KickinChicken, PickyPiggy, Boxy Boo, Huggy Wuggy, Lía y yo nos mirábamos con incredulidad. Algo raro estaba pasando, y todos lo sabíamos.

Finalmente, después de una de nuestras reuniones nocturnas en el Playcare, decidí preguntarle a Baba Chops directamente.

—Baba, ¿qué está pasando aquí? —le dije, cruzándome de brazos—. No quiero sonar paranoico, pero... tu grupo no suele actuar así. ¿Qué hiciste?

Baba me miró con una sonrisa que me dejó congelado en el lugar. Era una sonrisa amplia, casi aterradora, y la forma en que sus ojos brillaban de determinación me puso los pelos de punta.

—Hablé con ellos muy seriamente —respondió, su tono casual pero cargado de significado.

El silencio que siguió fue absoluto. Creo que hasta Boxy Boo, que normalmente está rebotando por ahí, se quedó completamente quieto. Todos intercambiamos miradas nerviosas, y Hoppy Hopscotch murmuró:
—Dioses... ¿Qué demonios significa eso?

Baba se encogió de hombros y añadió con naturalidad:
—Solo les dejé claro que, si querían quedarse aquí y disfrutar de la compañía de los niños, más les valía comportarse.

El escalofrío colectivo fue palpable. ¿Desde cuándo Baba tenía ese nivel de autoridad?

Simon Smoke, que había estado observando desde las sombras, se acercó con una sonrisa tranquila y se dirigió a mí.
—Sinceramente, Catnap, tienes que admitirlo: Baba ha cambiado. Ahora me agrada mucho más. Sigan ayudándola así, porque está logrando mantener a su grupo bajo control, cosa que yo ni siquiera intenté.

Asentí lentamente, aún procesando lo que acababa de escuchar.

Más tarde, mientras los niños dormían, observé cómo Baba manejaba a los suyos. Cada vez que Poe o Rabie Baby intentaban liarla —porque claro, son incapaces de resistirse—, Baba los detenía con una mirada de advertencia. Y cuando eso no funcionaba, pasaba a la acción.

Esa misma noche, Poe decidió hacer una de las suyas: robó el peluche favorito de un niño y comenzó a esconderlo en un rincón oscuro, riéndose entre dientes. Baba, que lo vio todo, se le acercó como una sombra silenciosa.

—¿Qué crees que estás haciendo, Poe?

Poe se giró con su típica sonrisa burlona.
—Solo estoy animando un poco la noche, Baba. Vamos, ¿no crees que los niños deberían aprender a no ser tan dependientes de sus juguetes?

—Devuélvelo. Ahora.

—¿Y si no quiero?

Baba no dijo nada más. Simplemente lo agarró por el cuello de su collar de nube de tormenta y lo arrastró de vuelta al cuarto del niño, obligándolo a devolver el peluche. Cuando lo soltó, Poe estaba rojo de ira.

—¡Eres una aguafiestas! —gritó, claramente molesto.

—Pues seré una aguafiestas, pero al menos no soy un irresponsable que no sabe cuándo detenerse —le respondió Baba sin perder la calma.

Rabie Baby, que había estado observando todo, aprovechó para meter su cuchara.
—¡Bah! ¿Desde cuándo te crees la líder, Baba? Antes eras una cobarde, ¿recuerdas?

Baba se giró lentamente hacia ella, con una sonrisa peligrosa.
—Y antes tú no eras más que una chismosa. ¿Sabes qué, Rabie Baby? Si no empiezas a portarte bien, me aseguraré de que Simon y Catnap te dejen castigada fuera del Playcare.

Rabie Baby la miró boquiabierta, claramente sin palabras por primera vez en su vida.

Cuando todo volvió a la calma, me acerqué a Baba mientras los demás estaban ocupados.
—¿Cómo lo haces? —le pregunté, genuinamente impresionado.

Ella sonrió, esta vez de una manera más cálida.
—Aprendí de ustedes, Catnap. Antes no tenía valor para enfrentar a mi grupo, pero gracias a todo lo que he vivido aquí, entendí que si quiero que las cosas mejoren, tengo que hacer algo al respecto.

Le devolví la sonrisa, sintiendo un respeto renovado por ella. Baba había cambiado, y para mejor. Ahora, más que nunca, sentí que había esperanza para los Nightmare Critters.

Tal vez este caos controlado no sea tan malo después de todo.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora