Capítulo 77:Notas Bailarinas

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Perspectiva de Bobby BearHug

Después de un día lleno de actividades en el Playcare, todos los demás estaban ocupados en sus cosas. Catnap dormía en su rincón como de costumbre, Mommy Long Legs tejía con sus interminables brazos, Poppy escribía algo en su cuaderno, probablemente una lista de cosas que quería controlar, y los demás charlaban o descansaban. Yo, por mi parte, estaba sentado frente al juguete de Pianosaurus que Lía había traído.

El maldito juguete me intrigaba. Cuando se detuvo antes, con ese sonido extraño de "clic" que resonó en su interior, todos nos quedamos mirándolo como si estuviera a punto de explotar. Fue CraftyCorn quien, con su actitud siempre práctica, señaló que probablemente solo se había quedado sin baterías. Y, como era de esperarse, tenía razón.

Después de cambiarle las baterías, el juguete volvió a la vida. Sus teclas—esos dientes iluminados—brillaban mientras tocaba su melodía pegajosa. Era tan ridículo como impresionante. Lo mejor de todo era cómo se movía de un lado a otro, como si estuviera bailando. No podía dejar de verlo.

—Bueno, al menos no es tan inútil como parecía al principio —murmuró Hoppy Hopscotch, mientras saltaba a mi lado para observarlo también.

—¿"Inútil"? Por favor, ¿has visto cómo mueve esas patas? —respondió KickinChicken, lanzando una patada al aire—. Este dinosaurio tiene más ritmo que tú.

—¡Oye, cálmate, plumas locas! —gruñó Hoppy—. Si quieres pelea, aquí estoy.

(QUE SE ARMEN LOS PUTAZOS!!!)

Mientras ellos discutían, yo no podía quitarle los ojos de encima al juguete. Había algo en él... algo extraño. Sentía como si me mirara, aunque sabía que eso era ridículo. Era solo un juguete, ¿verdad?

Lía, que estaba sentada cerca, rompió el silencio.
—¿No creen que este juguete da mal rollo?

Todos giraron hacia ella, algunos alzando las cejas y otros encogiéndose de hombros.

—¿Mal rollo? Por favor, Lía, míralo. Es adorable —intervino Bubba Bubbaphant, con su voz grave pero amable—. Además, ¡mira cómo brilla! Si tuviera más luces parecería un árbol de Navidad.

—Y canta bonito —añadió Dogday, aunque parecía más interesado en su propia cola que en el juguete.

—¡Exacto! —dije finalmente, sonriendo—. No sé cómo puedes pensar que algo tan genial puede ser... aterrador.

Lía resopló y cruzó los brazos.
—Lo que ustedes digan. Pero yo sé lo que vi. Ese juguete se mueve solo a veces, y ni siquiera sé cómo acaba en lugares donde no lo dejamos.

—Oh, por favor, ahora vas a decir que está embrujado —rió CraftyCorn con sarcasmo—. Seguro que también crees en fantasmas.

—¡No es broma, maíz relleno! —Lía le lanzó una almohada, que CraftyCorn esquivó por poco.

—¡Calma, calma! —intervino Mommy Long Legs, alargando sus brazos para separar a Lía y CraftyCorn—. No importa si da mal rollo o no. Si empieza a hacer algo raro, ya saben lo que hacemos.

—¿Qué? ¿Golpearlo con una de tus patas? —dijo KickinChicken, riendo.

(no seria mala idea) 

—No, tarado. Lo aplastamos y asunto arreglado —respondió Mommy, moviendo los dedos como si estuviera aplastando algo invisible.

(siii es mejor XD)

La discusión continuó por un rato, pero mi atención volvía una y otra vez al juguete. Había algo peculiar en él. Recordé cómo había aparecido en el centro de la plaza, encima de nuestras estatuas, sonando su música. Y lo peor fue que estaba sobre mi estatua, como si me hubiera elegido a propósito.

—Bobby, ¿por qué sonríes así? —preguntó Poppy, mirándome con curiosidad.

—Es que... no sé. Creo que sería genial conocer al verdadero Pianosaurus y hacerme su amiga.

Hubo un breve silencio antes de que Hoppy rompiera a carcajadas.
—¿Amiga con un dinosaurio? Claro, Bobby. Quizás también quieras que te toque una serenata.

(hay me dolio escribir esto pero ya que no me funen)

—Déjala en paz —dijo Bubba, poniéndose de mi lado como siempre.

—Solo digo que sería interesante. Tal vez no sea tan malo como parece —respondí, encogiéndome de hombros.

Esa noche, mientras el juguete bailaba y tocaba su música, me quedé mirándolo hasta que el sueño comenzó a vencerme. "Quizás... solo quizás... él quiera ser mi amigo algún día," pensé antes de quedarme dormido, con la melodía de Pianosaurus resonando suavemente en el aire.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora