Capítulo 72: Regreso al Laberinto

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(Nota:el nombre se me ocurrio a ultimo momento no me maten vale  ‭(ノ_<。) )

Perspectiva de Lía

Entrar al Playcare después de lo que parecieron siglos fue como regresar a un caos organizado. Apenas puse un pie dentro, sentí cómo todos los ojos se dirigían hacia mí.

—¡Lía! —gritó Catnap, el primero en abalanzarse con esa sonrisa suya que era imposible no corresponder.

Tras él, una multitud de caras conocidas me recibió. Allí estaban Mommy Long Legs, moviendo sus patas con gracia mientras me daba un saludo maternal; Poppy, con su usual sonrisa dulce pero algo inquietante; y Bobby BearHug, quien me abrazó con tanta fuerza que por poco me saca el aire. Entre ellos también estaban Bubba Bubbaphant, CraftyCorn, Hoppy Hopscotch, KickinChicken, PickyPiggy, y un grupo aún más grande de juguetes y experimentos.

(Me encanta ya que aun que ellos no lo mostraban extrañaban a Lía y la verdad escribir esta parte me lleno de alegria (>‿◠)✌)

—¿Dónde demonios te habías metido, Lía? —gruñó Boxy Boo, ajustando su bufanda de cuadros rojos y blancos con su habitual actitud sarcástica.

Antes de que pudiera responder, mi novio DogDay llegó casi corriendo, sus orejas caídas reflejaban una preocupación que me dejó un poco culpable.

—¡Estaba preocupado por ti, idiota! ¿Por qué no dijiste nada antes de largarte?

—Lo siento, DogDay —respondí, tratando de no reírme por su tono—. Sabes cómo soy, necesitaba aire.

Él me miró, frunciendo el ceño, pero finalmente suspiró y me dio un abrazo que, aunque no lo admitiría en voz alta, me calmó más de lo que esperaba.

(Aunque de los flashbacks no que conste XD )


De vuelta en mi "trabajo", me coloqué mi Grabpack y comencé a hacer tareas rutinarias. No es que hubiera mucho de "rutinario" en este lugar, claro. Entre asegurarme de que los experimentos estaban "bajo control" y evitar que alguno intentara destrozar el área de juegos, no tenía tiempo para aburrirme.

Catnap seguía a mi lado, como siempre, charlando sin parar mientras yo arreglaba una tubería que algún bruto había roto.

—Entonces, ¿ya hablaste con DogDay? —preguntó con una sonrisa de lado, claramente disfrutando mi incomodidad.

—Sí, ya lo hice. ¿Por qué?

—Porque estaba tan preocupado que parecía que iba a cavar un hoyo y enterrarse ahí hasta que regresaras.

(C:i no no es coña enserió se iva enterrar

Dogday:creador no digas nada

C:aya ja)


—¡Cállate, Catnap! —le respondí, aunque no pude evitar reír.


Mientras ajustaba los últimos tornillos, un mensaje llegó a mi terminal. El remitente hizo que mi sonrisa desapareciera: Leith Pierre.

—¿Qué quiere ahora ese bastardo? —murmuré entre dientes, llamando la atención de Catnap.

—¿El jefe? ¿Te mandó llamar? —preguntó con una ceja levantada—. Suerte, lo vas a necesitar.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora