POV de Catnap
La noche en el Playcare era tranquila, con solo el sonido ocasional de los experimentos más jóvenes moviéndose en sus habitaciones. Pero mi calma se rompió cuando los cuidadores vinieron directamente a mí con caras tensas.
—Catnap, es hora —dijo uno de ellos, nervioso.
No dije nada y simplemente los seguí hasta la estación del tren, ese con ojos que transportaba trabajadores y experimentos. Sabía perfectamente a quién venían a traer, pero aún así, cuando lo vi con mis propios ojos, no pude evitar sonreír.
Encadenado de pies y manos,su cabeza de televisor, con su único ojo morado mirándome con una mezcla de confusión y desprecio... estaba él.
El gran Doctor Harley Sawyer.
El mismo que nos creó. El mismo que nos convirtió en monstruos.
El mismo que ahora era uno de nosotros.
No voy a mentir, ver al bastardo en este estado me dio una satisfacción especial. Antes lo odiaba, lo despreciaba, e incluso en mi vida pasada deseaba arrancarle el corazón con mis propias garras. Pero ahora... ahora era un experimento más, y lo trataríamos tal como él trató a los demás.
Los cuidadores, aún nerviosos, me miraron.
—Ten mucho cuidado con este, Catnap. Es peligroso y no será fácil reeducarlo.
Reí con tranquilidad y les respondí:
—No se preocupen, sé exactamente qué hacer con él.
Tomé las cadenas que lo sujetaban y tiré de él, haciendo que caminara detrás de mí.
—Así que... —dije con un tono burlón—. No eras ese tal Ollie, ¿verdad? Dime quién eres.
Fingí no conocerlo.
Harley me miró con su único ojo antes de responder con su voz fría y áspera:
—Me llaman El Doctor, pero mi nombre es Harley Sawyer.
Me llevé una garra al mentón, fingiendo pensar.
—Harley Sawyer... hmm, me suena de algo... Oh, ya sé, ¡me suena a alguien que odiaba con toda mi alma! Pero seguro no eres él, ¿o sí?
Él no respondió, pero su cuerpo se tensó. Lo tenía justo donde quería.
Mientras lo arrastraba al Playcare, podía notar su incomodidad. Sus puños metálicos estaban apretados con fuerza. Sabía que nos odiaba, sabía que si pudiera, nos abriría en canal como lo hizo con tantos otros antes. Pero ahora... ahora era un juguete más en nuestra caja.
Cuando llegamos, mi grupo ya nos estaba esperando.
Allí estaban todos: mi novia Mommy Long Legs, Poppy, Bobby BearHug, Bubba Bubbaphant, Dogday, CraftyCorn, Hoppy Hopscotch, KickinChicken, PickyPiggy, Pianosaurus y Lía. Todos con la misma mirada de odio y desprecio hacia el Doctor.
Fue Pianosaurus quien habló primero, con una sonrisa burlona en su mandíbula de teclas.
—¡Vaya, vaya, vaya! Hace mucho que no lo veía, Doc. ¿Qué pasó? ¿Le hicieron cirugía como a nosotros? —preguntó, mientras sus dientes comenzaban a tocar una melodía inquietante.
Harley no respondió, pero su ojo brilló con furia.
Poppy se acercó, con una sonrisa maliciosa en el rostro.
—Cuánto tiempo sin verte, Doctor... o debería decir El gran Doctor Harley Sawyer —dijo con una burla evidente.
Harley apretó los dientes y su cuerpo se tensó como si quisiera abalanzarse sobre Poppy para golpearla, pero no lo hizo. Sabía que no tenía oportunidad.
—Entonces... ¿me van a eliminar aquí, eh? —dijo con amargura—. Jah... supongo que al final moriré como un experimento asqueroso, igual que ustedes.
El ambiente se volvió tenso.
—¿Qué dijiste, pedazo de basura? —gruñó KickinChicken, dando un paso al frente con sus garras listas para desgarrar.
—Si quieres que te arranquemos ese ojo a golpes, solo dilo, Doctorcito —añadió Bubba Bubbaphant, tronándose los nudillos.
Hasta Mommy Long Legs, que solía ser más juguetona, estaba apretando los dientes con enojo.
Pero antes de que la cosa se pusiera fea, levanté una zarpa y hablé.
—Tranquilos, recuerden el trato.
Todos se quedaron en silencio, pero sus ojos aún estaban llenos de furia.
Me giré hacia Harley, quien todavía tenía esa expresión de desdén en su rostro.
—Hicimos un trato, ¿lo olvidas? Mientras hagas lo que te digamos y te comportes bien, no volverás a tu celda. Solo sigue las reglas. ¿O prefieres volver a ser propiedad de la compañía?
Harley me miró con una mezcla de rabia y resignación. Sabía que no tenía elección.
—...Tch. —Apretó los puños metálicos con furia, pero al final, asintió lentamente.
Todos lo observamos con una sonrisa de satisfacción.
Harley Sawyer, el hombre que nos convirtió en monstruos, el hombre que jugó con nuestras vidas como si fuéramos solo herramientas desechables... ahora era uno de nosotros.
Y su sufrimiento apenas comenzaba.
ESTÁS LEYENDO
(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!
De Todoen esta historia Catnap vuelve atras en el tiempo de alguna manera pero ahora con su conocimientos del futuro y la venganza contra su ex Dios 1006. comenten si tienen alguna idea para añadirla a la historia :3 los personajes y imagenes no me pertene...
