Capítulo 60: Palabras desde las Sombras

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Perspectiva de Catnap

La noche en el Playcare estaba inquietantemente silenciosa, algo raro considerando lo caótico que solía ser. Sin embargo, la tensión era palpable. Lía no estaba bien, y no éramos los únicos que lo notábamos. Su constante necesidad de alejarse para "estar sola" estaba empezando a preocuparnos a todos. Incluso Dogday, que normalmente era el más tranquilo de nosotros, parecía más inquieto de lo habitual.

Estaba sentado con Mommy Long Legs y Baba Chops en un rincón, discutiendo la situación.
—¿No creen que Lía está más rara de lo normal? —pregunté, rompiendo el silencio.

Baba, siendo Baba, respondió con su típico sarcasmo:
—Oh, claro, porque abrazar un pedazo de papel es totalmente normal. Quizás deberíamos empezar a abrazar tornillos también.

Mommy lo fulminó con la mirada.
—Baba, si no vas a ayudar, cállate. Esto es serio.

Suspiré y me acerqué un poco más a Mommy.
—Huggy tiene razón. No podemos simplemente ignorar esto. Alguien tiene que hablar con ella, y no creo que Dogday pueda manejarlo solo.

Después de un breve intercambio, decidimos que Mommy y yo acompañaríamos a Dogday. Caminamos en silencio hasta donde Lía estaba, en un rincón alejado, con la carta en las manos. Su expresión era distante, y sus ojos, normalmente llenos de vida, parecían apagados.

—Lía, ¿qué está pasando? —preguntó Dogday con suavidad, pero su tono estaba cargado de preocupación.

Ella escondió la carta detrás de su espalda, tratando de disimular.
—No es nada. Estoy bien, de verdad.

"Mentira", pensé. Era evidente que no estaba bien. Decidí intervenir antes de que Dogday perdiera la paciencia. Me moví sigilosamente y le quité la carta de las manos antes de que pudiera reaccionar.

—¡Catnap! Devuélvemela, por favor... —suplicó Lía, con una mezcla de vergüenza y desesperación.

Ignoré sus protestas y le pasé la carta a Dogday. Él la miró con curiosidad antes de comenzar a leer en voz alta:

"Sé que a veces las cosas parecen demasiado pesadas para soportarlas, y que hay días en los que todo parece ir en tu contra. Pero recuerda esto: incluso cuando creas que estás sola, alguien siempre está ahí, observándote, esperando verte levantarte de nuevo. No importa lo difícil que sea, sigue adelante. Eres más fuerte de lo que piensas."

Cuando terminó, Dogday levantó la mirada, confundido.
—¿Quién escribió esto?

Lía bajó la cabeza, apretando los puños.
—No lo sé... Pero esas palabras... —hizo una pausa, su voz temblaba—, esas palabras me dan algo de confort.

Mommy, que había estado observando en silencio, decidió intervenir.
—¿Y estás segura de que no estás tratando de engañar a Dogday? —preguntó, con un tono más incisivo de lo que esperaba.

Lía levantó la mirada rápidamente, sus ojos llenos de lágrimas.
—¡No! ¡Nunca haría algo así! —exclamó, con la voz quebrada.

—Entonces, ¿qué está pasando? —insistió Dogday, con una mezcla de frustración y preocupación.

Finalmente, Lía rompió en llanto.
—Es solo que... a veces tengo flashbacks de recuerdos que no reconozco, y no sé por qué. Me siento... atrapada. Y tengo miedo de que pienses que estoy loca o algo así...

La confesión nos dejó a todos en silencio. Verla así era desgarrador. Mommy fue la primera en hablar, colocando una mano en su hombro.
—Lía, lo que describes podrían ser simplemente déjà vus. Es algo común cuando estás bajo mucho estrés o carga de trabajo. No tienes que cargar esto sola.

Lía la miró, secándose las lágrimas con las mangas de su chaqueta.
—¿De verdad creen que es solo estrés?

—Claro que sí —respondí, intentando sonar lo más seguro posible. Aunque, para ser honesto, no estaba tan convencido.

Dogday se acercó, colocando una mano en la cabeza de Lía y revolviendo su cabello con suavidad.
—No estás sola, Lía. Si algo te preocupa, puedes hablar con nosotros. Conmigo. No me importa lo raro que sea. Solo quiero ayudarte.

Ella asintió, aunque su expresión seguía siendo sombría.
—Gracias... De verdad.

Mientras regresábamos al grupo, no podía sacarme de la cabeza lo que había pasado. Había algo en esos "flashbacks" de Lía que no cuadraba. Tal vez Mommy tenía razón, y era solo estrés. Pero una parte de mí no podía ignorar la sensación de que había algo más, algo mucho más profundo y oscuro detrás de todo esto.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora