Perspectiva de Touille
No voy a mentir, el nuevo "régimen de buena conducta" que Baba impuso a nuestro grupo me estaba sacando de quicio. Rebuznar en la basura era lo mío, mi forma de entretenimiento y, francamente, mi escape de este lugar, pero ahora ni eso podía hacer sin que Baba viniera a darme un sermón. No era el único que lo pensaba; Poe y Rabie Baby estaban en el mismo bote que yo. Ambos habían probado lo que era enfrentarse al "nuevo Baba", y, sinceramente, prefiero evitar ese tipo de confrontaciones.
Era de día en el Playcare, lo que significaba que todos estábamos ocupados "ayudando" a Catnap y a su grupo de "querubines perfectos". Mommy Long Legs, Poppy, Boxy Boo, con su bufanda de cuadros rojos y blancos, Huggy Wuggy, Lía, y los demás parecían felices con la situación. Yo, por otro lado, estaba aburrido hasta el punto de la desesperación.
Simon y Baba cooperaban como si nada, pero lo que realmente me sorprendió fue ver a Allister Gator trabajando sin rechistar. ¡El tipo siempre estaba medio dormido o quejándose de algo! Ahora estaba ahí, cargando cosas y sonriendo como si fuera el empleado del mes. Me hizo cuestionarme si el mundo estaba al revés o si simplemente estaba perdiendo la cabeza.
Aburrido y buscando algo de emoción, decidí escabullirme hacia Home Sweet Home. La idea inicial era sencilla: vengarme un poco de Baba por arruinar mi diversión. Tomé algunos peluches y juguetes que encontré por ahí y empecé a esconderlos en lugares aleatorios. Imaginé su cara cuando notara que faltaban cosas y tuviera que disculparse conmigo.
Pero todo cambió cuando encontré algo extraño debajo de una de las camas.
Era un objeto metálico, y al principio pensé que era un Boogie Bot olvidado. Pero al sacarlo, me di cuenta de que no era un juguete. Tenía la forma de un pequeño altavoz, con botones y una antena diminuta. Lo examiné detenidamente, lo olfateé y, porque soy Touille, hasta le di un mordisco.
Al presionar un botón, el aparato emitió un sonido agudo, y una pequeña luz verde se encendió. Mi cerebro tardó unos segundos en procesarlo, pero cuando lo hizo, solo una palabra cruzó por mi mente:
"¡Mierda!"
Esto no era un juguete. Era un transmisor.
Sabía lo suficiente como para entender que este aparato enviaba sonidos a algún lugar o a alguien. ¿Quién lo estaba usando? ¿Y por qué estaba aquí? Miré alrededor, nervioso. Si alguien había estado espiándonos todo este tiempo, las cosas podrían ponerse muy feas.
Lo primero que hice fue buscar la fuente de energía del transmisor. Estaba conectado a una batería pequeña. Con cuidado, la desconecté, y el dispositivo se apagó.
—Bien, eso debería detener cualquier transmisión por ahora —murmuré para mí mismo.
Con el transmisor en mi poder, salí de Home Sweet Home, intentando actuar con normalidad. No podía decirle a nadie, al menos no todavía. Si los demás se enteraban, se armaría un escándalo. Esto era algo que tenía que manejar con mi grupo, los Nightmare Critters, y sería mejor hacerlo de noche, cuando no hubiera ojos curiosos vigilándonos.
El resto del día fue una tortura. Baba seguía con su actitud de líder responsable, y Catnap no dejaba de supervisar cada pequeño detalle del Playcare. Intenté evitar a todos, lo cual no fue fácil, considerando que había gente por todas partes.
Cuando finalmente cayó la noche, me escabullí hacia nuestro rincón habitual, donde los demás Nightmare Critters solían reunirse. Allí estaban Simon, Rabie Baby, Poe, Allister, Maggie Mako, e incluso Baba, quien parecía más confiada que nunca.
—Touille, ¿dónde has estado todo el día? —preguntó Baba con esa sonrisa suya que me ponía los pelos de punta.
—Haciendo cosas importantes —respondí, tratando de sonar casual mientras sacaba el transmisor de mi escondite. Todos miraron el objeto con curiosidad.
—¿Y eso qué es? —preguntó Poe, inclinándose hacia adelante.
—Un maldito transmisor —dije con seriedad—. Lo encontré en Home Sweet Home, debajo de una cama.
Hubo un momento de silencio mientras procesaban lo que acababa de decir. Finalmente, fue Simon quien habló, su voz grave y tranquila:
—Eso no es bueno.
—¿Quién lo dejó ahí? —preguntó Allister, frunciendo el ceño.
—No lo sé —respondí—. Pero quien sea que lo haya puesto, estaba escuchándonos.
—¿Y por qué no hiciste nada hasta ahora? —intervino Rabie Baby con una mueca de desdén.
—Porque, querida Rabie, prefiero manejar estas cosas con el grupo en lugar de hacer un espectáculo frente a los demás. No todos somos tan impulsivos como tú.
Rabie Baby resopló, cruzando los brazos. Baba, por su parte, dio un paso adelante y tomó el transmisor de mis manos.
—Esto es grave —dijo, su tono serio—. Necesitamos averiguar quién está detrás de esto y por qué.
—¿Y cómo planeas hacerlo? —preguntó Poe con sarcasmo—. ¿Vas a darles una charla seria como a nosotros?
Baba lo ignoró, enfocándose en Simon.
—¿Qué hacemos?
Simon reflexionó por un momento antes de responder:
—Primero, asegurémonos de que no haya más de estos dispositivos en el Playcare. Después, discutiremos cómo enfrentarnos a quien sea que esté detrás de esto.
Todos asintieron, incluso yo. Aunque no me gustaba admitirlo, Baba estaba manejando esto mejor de lo que esperaba.
La noche estaba lejos de terminar, y el juego apenas comenzaba.
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(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!
De Todoen esta historia Catnap vuelve atras en el tiempo de alguna manera pero ahora con su conocimientos del futuro y la venganza contra su ex Dios 1006. comenten si tienen alguna idea para añadirla a la historia :3 los personajes y imagenes no me pertene...
