Capítulo 89: El Juego de la Redención

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Perspectiva de "El Doctor"

Sentado en la oscuridad de mi celda, observaba las cámaras de la fábrica con una mezcla de desprecio y satisfacción. Los cuidadores, esos idiotas insignificantes, no podían tocarme. Soy demasiado valioso para ellos, demasiado esencial.

—¡̴̺͐I̵͉͋ñ̸̪ú̷̡̿t̶̪̀ì̷͔l̸̰͑e̷͍̍s̷̳͝ ̶͇̽ḋ̵͎é̸̠ ̵͇̍m̵̜͑i̵̘͝ȇ̵̱r̷̘̈́d̸̺̿a̵̬͒!̷̜͠ —grité, mirando fijamente a las pantallas—. N̷̤͑i̷͉͛ ̸̠̍ḁ̷͂u̵̙̽n̴̝͠q̴̙͆u̷͚̕ẽ̵̹ ̶̜̑t̶̻̓u̶̮͋v̵͚̓i̸̠͋e̷͇̾r̴͓͐ā̸̠ṇ̵̾ ̴̢̋ṷ̷̓ń̸̨ ̸̫̏m̵̤̂ã̴͓ņ̸͒u̶̡̽a̸̰͘l̶̥͗ ̷̡̆p̵̢̈o̸͜͠ď̶̤r̴̟̋í̸͕̎ạ̶̈́ṋ̴͗ ̸̜̔d̵̻͌ë̵̞́t̶̥̕e̸̹͊ǹ̵̤e̴̖̓r̷͈̍m̵̼̃e̵̤͑.̷̳̉

La arrogancia llenaba cada fibra de mi ser. Sabía que mi momento llegaría pronto. Y justo cuando estaba por sumergirme en otro monólogo de autocomplacencia, el teléfono al lado de mi celda comenzó a sonar.

Si tuviera una sonrisa, la mostraría ahora. Mi única cámara ocular giró por toda la celda antes de que tomara el teléfono. Mi voz cambió instantáneamente, adaptándose a la identidad de Ollie, ese niño ficticio que tan útil me había resultado en el pasado.

—¡Hola! —dije con entusiasmo falso—. ¿Quién llama?

Por supuesto, era Catnap, ese experimento perfecto. Oh, qué conveniente.

Mientras escuchaba su voz, supe que este era el principio de mi plan. Pronto, mi creación obedecería mis órdenes. Y la primera sería eliminar a todos esos traidores.

Perspectiva de Catnap

Observé cómo "Ollie" respondía al teléfono con alegría fingida.
—¡Me alegra que hayas llamado! —dijo con su tono infantil.

No podía evitar sonreír de lado. Ese tono chillón no engañaba a nadie con cerebro.
—Oye, te ayudare. Pero antes de que haga algo, dime exactamente dónde estás.

Hubo un breve silencio del otro lado de la línea. Era como si "Ollie" estuviera calculando sus opciones. Finalmente, habló.
—Ok, ok, te lo diré. Estoy en la cárcel de experimentos impredecibles. Mi celda es la 666. ¡Por favor, sácame de aquí!

Bingo. Mi mente trabajaba rápidamente, trazando el plan.
—Está bien, no te preocupes. Pero escucha, aquí hay reglas que debes cumplir.

"Ollie" no respondió de inmediato. Finalmente, su voz cambió, menos infantil y más sospechosa.
—¿̷̰̏R̶͖̊è̵̡g̸̛̭ḽ̵͒ã̸̜s̴͇͂?̴̲̑ ¿De qué hablas?

—Si quieres redimirte y ser parte de nuestro equipo, debes seguir estas tres reglas. —Mi voz era seria, dejando claro que no habría negociación—. La primera: no puedes dañar a nadie. Si lo haces, volverás directo a esa celda, sin discusión.

—Pff, ¿y la segunda? —preguntó con sarcasmo.

—La segunda: debes obedecernos en todo momento. Eso mantendrá contentos a los de arriba y te permitirá hacer lo que fuiste diseñado para hacer.

"Ollie" parecía estar perdiendo la paciencia, pero yo continué antes de que pudiera protestar.
—Y la tercera, y más importante: tendrás que ganarte la confianza de todos los experimentos en el Playcare. Si no lo logras, tendrás a uno de nosotros vigilándote las 24 horas del día.

El silencio del otro lado era palpable. Podía imaginar a "Ollie", o más bien a El Doctor, apretando los dientes de frustración.
—Eso es... ¡ⱤłĐí₵ɄⱠØ!—protestó, claramente molesto.

—Es eso o no hay trato —respondí, cortante.

Lo escuché desesperarse, resoplando como si estuviera atrapado en un callejón sin salida. Finalmente, gruñó.
—¡Bien! ¡Acepto!

Sonreí.
—Fue un placer hacer un trato contigo, colega. Nos vemos pronto. —Y colgué antes de que pudiera decir algo más.

Perspectiva de Catnap: Más tarde

De vuelta con el grupo, el ambiente era mucho más relajado. Todos estábamos reunidos en el área común del Playcare, hablando y bromeando entre nosotros.

Poppy estaba contando una historia ridícula sobre cómo había hecho que Huggy se quedara atrapado en una caja por accidente. Bobby BearHug y Bubba Bubbaphant se reían a carcajadas, mientras CraftyCorn intentaba mantenerse serio, pero fallaba miserablemente.

Mis ojos se desviaron hacia Dogday y Lía, quienes parecían estar coqueteando descaradamente. Lía soltó una risa encantadora mientras Dogday le lanzaba uno de esos comentarios descarados que solo él podía decir sin parecer idiota.

Mommy Long Legs se acercó a mí, abrazándome con sus múltiples brazos.
—¿Por qué estás tan contento, amor?

La miré con una sonrisa.
—Porque tendremos un nuevo compañero muy pronto.

Poppy, que estaba a punto de beber un sorbo de su té, casi lo escupe.
—¡¿Otro aliado contra 1006?! ¡Eso es increíble!

Pianosaurus, que había estado en silencio, levantó una ceja.
—Espero que este nuevo "compañero" no sea otro dolor de cabeza.

—Tranquilo, Piano. Te va a caer bien. —Le guiñé un ojo, divertido.

Mientras todos comentaban sobre el nuevo integrante, me recosté en el sillón, observando al grupo. Teníamos una oportunidad única aquí, pero también sabíamos que un solo error podría ser desastroso.

El juego estaba en marcha, y ahora todos éramos piezas clave en un tablero mucho más peligroso de lo que podíamos imaginar.

(Cancelada)La oportunidad de ¡CATNAP!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora