Chapter 13

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La mañana después de su reconciliación, el ambiente en la casa de los Styles parecía mucho más ligero. Harry despertó antes que Louis, observando en silencio el perfil de su esposo mientras dormía plácidamente a su lado. Sentía una profunda sensación de alivio. Aún quedaban cosas que resolver, especialmente sobre Jackson, pero por lo menos Louis ya no estaba enfadado con él.

Bajó a preparar el desayuno, queriendo sorprender a su omega con algo especial después de los días tensos que habían pasado. Mientras freía huevos y preparaba tostadas, sus pensamientos volvieron a la fiesta del día anterior. Había intentado ignorar la incomodidad que sintió al ver a Jackson con ese alfa, pero la verdad era que le había molestado profundamente. El hecho de que su hijo mayor ignorara al omega que le había presentado solo aumentaba sus sospechas de que algo estaba ocurriendo.

El sonido de pasos lo sacó de sus pensamientos. Era Louis, quien entraba en la cocina con el cabello alborotado y una expresión relajada. Llevaba una de sus camisetas, le quedaba grande pero se le veía cómoda, y Harry no pudo evitar sonreír al verlo.

—Buenos días —dijo Harry, acercándose para darle un beso suave en los labios —. ¿Dormiste bien?

Louis asintió, estirándose mientras se sentaba a la mesa.

—Sí, mejor de lo que he dormido en días —admitió con una pequeña sonrisa pícara—. El desayuno huele delicioso.

Harry sirvió dos platos y se sentó frente a él, pero antes de que pudiera disfrutar de la comida, su mente volvió al tema que había intentado evitar.

—Lou... —dijo Harry, con un tono más serio—. Ayer, en la fiesta... vi a Jackson con un alfa.

Louis, que estaba mordiendo una tostada, levantó la mirada, pero no dijo nada, esperando que Harry continuara.

—No quiero hacer suposiciones, pero... parece que algo está pasando con él. ¿Sabes algo?

Louis dejó la tostada a un lado, suspirando profundamente. Sabía que tarde o temprano tendrían que hablar de esto. La actitud de Harry hacia la posibilidad de que Jackson no fuera el tipo de alfa que él esperaba seguía siendo un tema delicado.

—Harry... —comenzó Louis, eligiendo cuidadosamente sus palabras—. Hablamos de esto anoche. Jackson podría estar explorando sus sentimientos, y eso sería normal. Lo que me preocupa es cómo vas a reaccionar si resulta que sus sentimientos no coinciden con lo que tú esperas, pero me dijiste que querías su felicidad.

Harry frunció el ceño, resistiéndose a aceptar completamente la posibilidad.

—Lou, no creo que eso pase. Jackson es un alfa, y en nuestra familia, los alfas no...

—¿Los alfas no qué, Harry? —interrumpió Louis, su tono más firme—. ¿No pueden estar con otros alfas? ¿O es que no quieres aceptarlo porque no encaja en tu idea de una "familia normal"?

El silencio que siguió fue denso. Harry sabía que Louis tenía razón, pero la idea lo incomodaba profundamente. No era que no amara a su hijo, sino que tenía una visión muy clara de cómo debía ser la vida de un alfa, basada en su propia experiencia y en lo que siempre le habían enseñado.

—No es eso... —dijo Harry finalmente, aunque su voz sonaba vacilante—. Solo... no quiero que tenga una vida difícil. No quiero que sufra.

Louis lo miró, sus ojos suavizándose un poco. Entendía de dónde venía Harry, pero sabía que el amor y la aceptación eran más importantes que cualquier expectativa.

—Si lo amas, Harry, tienes que estar dispuesto a aceptarlo tal como es —dijo Louis suavemente—. No importa a quién ame, lo que importa es que sea feliz. Y si eso significa que le gustarán los alfas... entonces tendrías que adaptarte.

Harry guardó silencio, procesando las palabras de su esposo. Sabía que Louis estaba en lo correcto, pero eso no hacía que sus temores desaparecieran de inmediato. Amaba a su familia más que a nada en el mundo, y lo último que quería era causarles dolor.

.

Después del desayuno, mientras Louis se encargaba de ir por Oliver y de recoger las cosas de la fiesta del día anterior, Harry decidió que necesitaba hablar con alguien más. Louis siempre sería su apoyo, pero a veces necesitaba una perspectiva externa, alguien que no estuviera tan involucrado emocionalmente.

Llamó a su amigo, Jacob, quien había sido su confidente durante años. Jacob siempre tenía un consejo sabio o, al menos, una forma de ayudarlo a ver las cosas desde un ángulo diferente.

—Harry, hombre, ¿cómo estás? —Jacob con su habitual tono despreocupado cuando contestó el teléfono—. ¿Cómo fue el cumpleaños de Oliver?

—Fue bien, Oliver se la pasó genial —respondió Harry, intentando sonar casual—. Pero tengo que hablar contigo sobre algo más.

Jacob captó el cambio en el tono de Harry de inmediato y se acomodó en su silla.

—¿Qué ha pasado? ¿Todo bien con Louis?

Harry suspiró, rascándose la nuca mientras miraba por la ventana de la cocina.

—Más o menos. Louis y yo tuvimos una pelea hace unos días... sobre Jackson. Cree que... bueno, cree que podría gustarle un alfa, y no sé cómo manejar eso.

Jacob se quedó en silencio un momento antes de responder.

—Mira, H, sé que esto no es lo que imaginabas para Jackson, pero al final del día, ¿qué importa si le gustan los alfas o los omegas? —dijo Jacob con franqueza—. Lo que importa es que sea feliz, ¿no? Y que sepa que su familia lo apoya.

Harry frunció el ceño, frustrado.

—Lo sé, lo sé, pero no es tan fácil. No quiero que tenga una vida difícil. La sociedad sigue siendo dura con las parejas de la misma casta.

Jacob soltó una risa suave.

—Harry, ¿tú has visto lo que has logrado? Eres un agente inmobiliario exitoso, tienes una familia preciosa y una relación envidiable con Louis. No importa lo que la sociedad piense, lo que importa es que Jackson sienta que puede ser él mismo, sin miedo a tu reacción. Y, sinceramente, si alguien puede proteger a su familia de cualquier cosa, eres tú.

Las palabras de Jacob resonaron en Harry. Sabía que su amigo tenía razón, pero el miedo de que Jackson se enfrentara a dificultades que él no podría controlar aún lo mantenía intranquilo.

—Gracias, Ja—dijo Harry finalmente—. Necesitaba escuchar eso.

—No hay de qué, hombre. Y oye, dale un poco de espacio a Louis. Estoy seguro de que lo solucionarás todo con él, como siempre lo haces.

Harry colgó el teléfono, sintiéndose un poco más liviano pero aún con mucho en lo que pensar. Sabía que tendría que trabajar en su mentalidad y en cómo aceptar lo que Louis y Jacob le estaban diciendo. Por ahora, lo más importante era reconstruir completamente su relación con su esposo y asegurarse de que su hogar siguiera siendo un lugar de amor y apoyo para sus hijos, sin importar las decisiones que tomaran.

En ese momento, escuchó a Louis llamarlo desde la sala. Harry sonrió para sí mismo y fue a su encuentro, decidido a hacer las cosas bien.

—Puedo intentar ser flexible, si. —se dijo a sí mismo, se intentaba convencer por algún percance pero, creía que esas ideas estaban lejos de su camino. —Quizás sólo quieren que sea como esos tipos de papás modernos, si, eso es.

>Fanytz

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