Estaba consciente de que las cosas no iban tan bien, estaba recibiendo demasiadas quejas de cierto grupo de profesores qué no dejaban de quejarse de Aponia, de su aparente "favoritismo" y de cómo no estaba calificada para seguir ahí. Sabía perfectamente que el rendimiento de Aponia había disminuido, él más que nadie lo sabía; y también le molestaba, pues no le daba muchas opciones para defenderla y ella también se había alejado de él.
Aunque en cierta parte, y quizás era el lado paternal qué Luther estaba desarrollando, sabía que no era fácil para Aponia estar embarazada y que su entorno se estuviera volviendo mucho más hostil del qué ya era. Creía que podía hacer algo más por ella, pero las relaciones estaban prohibidas, él debía de servir como ejemplo, decidiendo no hacer nada. Las cosas poco a poco se darían, sólo necesitaba tiempo, tiempo para ordenar todo, aclarar su mente y prepararse.
No era complicado negociar o llegar a torcer la mano para obtener algo mucho mejor al final; quería a Aponia, ya la tenía, sólo faltaba extraerle esas dudas que atormentaban su cabeza, hacer qué aceptara por completo su embarazo y todo iría de acuerdo al plan. Se casarían antes de que el cuerpo de la rubia comenzara a cambiar, la sacaría de trabajar, probablemente compraría otra casa para vivir con Aponia o la haría vivir con él y su familia, aunque no le agradaba la idea de Randal entorpeciendo su relación, dejaría que su hijo o hija naciera y sería feliz.
Un plan con 5 pasos restantes, ¿qué tan difícil podía ser eso?
Ambos estaban regresando del trabajo, Luther estaba yendo a dejar a Aponia a su casa como de costumbre pues no quería que la chica caminara, por más que fuera una distancia relativamente corta. El camino no era silencioso, pero sin dudas no era muy interesante la plática que tenían, simples conversaciones del día a día.
— Oye, amor — Llamó la atención la chica, cortando la conversación qué estaban llevando.
— Sí, dime —
— He estado pensando algo, y creo que sería algo bueno para ambos — Aponia empezó con el pequeño discurso para amortiguar el planteamiento de su idea. — Estaba pensando en decirles a nuestros colegas qué estoy embarazada y que vamos a casarnos —
El rostro de Luther mostró todas las emociones que sintió en el momento en el que escuchó el plan de Aponia de decirle a todos sobre su relación y su embarazo. En una situación común no diría nada, probablemente no le prestaría importancia y dejaría que la chica hiciera lo que quisiera, mientras no se pusiera en peligro. Pero que decidiera hacer eso en el trabajo, donde él era una figura de autoridad y que todos descubrieran que él estaba con Aponia, podía causar un cambio en su imagen, y eso no lo iba a permitir.
Sus labios se curvaron en una suave sonrisa, viéndola de reojo, aunque su mirada se notaba ligeramente dura.
— ¿Decirles a todos? Nena, entiendo que te emocione y que quieras ser honesta, pero... ¿no crees que sería mejor mantenerlo entre nosotros por ahora? — Quitó su mirada de la mujer, volviendo a ver la calle, disminuyendo la velocidad. — Es mejor hacerlo cuando las cosas estén tranquilas, los rumores pueden correr y... no quiero que te sientas incómoda —
— Yo no quiero que me vean como una inútil que ya no quiere hacer su trabajo, quiero que sepan la verdad de mi boca y no de nadie más. Tarde o temprano se darán cuenta y lo menos que quiero es que me falten el respeto a mí y a mi embarazo —
Luther se quedó callado hasta que llegaron a un semáforo, pisando el freno y deteniendo el auto. Se giró sobre su asiento, tomando la mano más cercana de Aponia, acariciando con ternura su mano, dibujando cosas irreconocibles con sus dedos, en busca de calmar sus emociones.
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𝐌𝐲 𝐋𝐮𝐜𝐢𝐝 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐢𝐧 | 𝘓𝘶𝘵𝘩𝘦𝘳'𝘴 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤
Fanfiction(En edición) Podía ser el hombre más recto, más devoto o incluso el más entregado a su Dios, llamado incluso un ángel del señor. ¿Pero que sería de él cuando se entere que el demonio no es nadie más que su propia piel? • Luther × Fem!Oc • Personaje...
