Por fin había llegado octubre, y las primeras fiestas de disfraces comenzaron a gestarse.
Mientras me ajustaba el disfraz frente al espejo, una sonrisa de satisfacción se dibujó en mi rostro. Esta noche, todos los ojos iban a estar puestos en mí. Ya había hablado con los gemelos y Rosa de este momento y la fiesta de Iris sería el escenario perfecto para consolidar mi posición, para seguir construyendo la imagen de "Reina" que tanto nos había costado crear. No podía negar que me sentía poderosa, casi invencible. Cada mirada de admiración, cada susurro de envidia... todo eso era combustible para hacer arder a Ámber.
Rosalía, quien estaba a mi lado ayudándome con los últimos detalles, me observaba con una mezcla de complicidad y algo más. Era mi amiga y mi aliada, siempre dispuesta a darme el empujón que necesitaba, pero también a decirme las cosas como eran. Fue ella quien pensó en hacerme un body dorado ceñido, con una falda corta y esponjada estilo tutú recubierta con largas plumas del mismo color. Para rematar, una brillante y pequeña tiara. Sus habilidades en confección eran realmente asombrosas, y este atuendo daba justo el mensaje indicado de realeza y majestuosidad.
Mientras me aplicaba el último toque de maquillaje, mi mente comenzó a divagar. Pensé en Nath y en cómo sería su reacción al verme esta noche. Aún no lograba decidirme si el interés que sentía por él era genuino o simplemente una forma de hacerle pagar a Ámber. Era su hermano, después de todo, y verlo conmigo sin duda la haría arder de rabia. Pero, al mismo tiempo... Armin. Pensé en esos ojos que, hasta hace poco, comprendí me miraban como yo lo miraba a el.
No quería admitirlo, pero ahora que sabía que yo también le gustaba, la situación se me complicaba. ¿Debía seguir ignorando esa conexión que sentía con él? No estábamos haciendo tan buen trabajo ocultándolo después de todo... nos encantaba molestarnos mutuamente.
Me había mantenido firme en mi objetivo de acercarme a Nath, pero cada vez me resultaba más difícil dejar de imaginarme momentos en los que Armin me eligiera a mí, frente a todos. Como si eso pudiera hacerme sentir realmente especial. Y sabía bien que el delegado me atraía indudablemente, pero no había podido llegar a verle como alguien más cercano a mi. Sabía que él también se sentía atraído por mi, pero no hasta qué punto, ni en qué dimensión. Supongo que sólo aprovecharía esa atracción mutua por el momento con tal de obtener mi objetivo y después... después pensaría qué hacer.
-Y... ¡Ya está! Dios mío que soy una artista. Pareces antes que una reina, una diosa. -Dijo Rosalía al tiempo que hacía un pequeño baile de emoción sobre sus pies-
-Eres LA artista, ¡Ni yo me creo que esa sea yo! ¿Qué crees que digan los demás cuando me vean? -Dije mientras me observaba en el espejo de piso al lado de mi tocador en mi habitación-
-Sé que más de uno se derretirá, seguro. Especialmente un par de personas...
Solté una risa al imaginarme cómicamente a un grupo de personas literalmente derritiéndose como velas en el suelo.
-¿Te refieres a Nathaniel? -Dije aún contemplando la obra de Rosalía-
-Sí... y a Armin. ¿Todo bien con él? -Remató sonriendo pícaramente-
Esa pregunta me sacó de mis pensamientos sobre el disfraz. Al mirarla, vi que me observaba con esa mirada suya, la que siempre parecía llegar más allá de lo que yo quería mostrar.
-Sí, claro. ¿Por qué no lo estaría? - Respondí, sin mucho interés- Estoy enfocada en lo importante, en esta noche... en Ámber. -Añadí, tratando de desviar la conversación, como si mencionarla pudiera disipar el nerviosismo que la simple idea de Armin había sembrado en mi interior-
ESTÁS LEYENDO
Coronada [CDM]
FanfictionEn el Sweet Amoris, muchas cosas pueden pasar. Krysta está dispuesta a bajar del trono de popularidad a Ámber a través de los medios que sean necesarios. Siendo el último año de preparatoria, está lista para retomar las riendas de su vida de la mano...
![Coronada [CDM]](https://img.wattpad.com/cover/73560506-64-k468938.jpg)