Volver al bullicio de la fiesta fue como zambullirme en un océano de ruido y luces. La música retumbaba en cada rincón de la casa, mezclándose con risas y conversaciones animadas. Armin caminaba a mi lado, y aunque tratábamos de pasar desapercibidos, no pude evitar notar algunas miradas fugaces que se posaban sobre nosotros. Era imposible ignorar que, después del momento en el jardín, éramos una especie de imán para las miradas curiosas.
Mi rostro ardía mientras evitaba mirar directamente a nadie. ¿Cuánto habían visto? ¿Cuánto habían entendido? Sentía como si cada paso nos delatara más. Alexy iba justo frente a nosotros, ayudándonos a despejar un poco el camino sin que nadie más nos notara, pero no sin antes hacer obvias sus miradas burlescas hacia nosotros.
Finalmente, llegamos a la cocina. Pasamos detrás de la barra hacia la puerta del cuarto de lavado y rápidamente Alex la abrió para que nosotros pasáramos. Yo encendí las luces y fui hasta el fondo, pero Armin se quedó en el marco de la puerta hablando con su hermano por un momento más:
-No me dirás que quieres que mantenga esto en secreto, ¿O sí? -Alexy pregunto, divertido, mientras Armin le daba un leve empujón en el hombro-.
-Por una vez en tu vida, guarda un poco de misterio -Dijo Armin, intentando sonar serio, aunque la sonrisa en su rostro lo delataba-.
-Si terminan besándose otra vez, al menos avísenme para no interrumpir, ¿Eh?
Armin cerró la puerta en ese momento con un suspiro exagerado.
-Tu hermano es imposible -Dije, apoyándome contra la lavadora y llevándome las manos al rostro, tratando de sofocar una mezcla de risa y vergüenza-.
-Eso ya lo sabía, pero ¿Sabes qué es peor? -Añadió, su tono ligero mientras buscaba un trozo de papel-.
-¿El qué?
-Que tiene razón, hice un desastre de tu labial.-Añadió gentilmente, mientras comenzaba a retirar con cautela los restos de carmín de mis labios-.
Me quedé inmóvil ante el súbito contacto de sus manos contra mi piel, mientras observaba divertida cómo él también estaba hecho un Picasso en su rostro.
-Déjame ayudarte también...-Dije, mientras alcanzaba un trozo de papel y comenzaba a limpiarle-.
Por un momento, la situación fue tan ridícula que no pude evitar reírme. Estábamos ahí, en mi cuarto de lavado en plena fiesta, intentando quitarnos el labial como si fuera la cosa más natural del mundo.
-Sabes, esto se siente un poco injusto -Dijo de repente, mirándome con una sonrisa que prometía alguna broma-.
-¿Injusto? -Repliqué, levantando una ceja-.
-Sí. ¿Cómo voy a explicar esto? Nadie me va a creer que fui atacado por una vampiresa tan increíblemente guapa como tú.
Mi risa se convirtió en un suave suspiro cuando noté cómo su tono había cambiado. Antes de que pudiera responder, tomó un mechón de mi cabello, enredándolo entre sus dedos con cuidado.
-Te ves increíble esta noche. -Murmuró, sus ojos encontrando los míos-.
El aire en la pequeña habitación cambió de repente. Las bromas y las risas quedaron en un segundo plano, reemplazadas por algo más cálido, más intenso.
-Gracias... -Respondí en voz baja, sintiendo un cosquilleo recorrerme desde donde sus dedos rozaban mi cabello hasta el fondo de mi pecho-.
Tú no estas nada mal...-Murmuré, incapaz de ocultar la sonrisa que comenzaba a formarse en mis labios mientras sus dedos seguían jugueteando con mi cabello-.
-¿Nada mal? -Repitió Armin con fingida ofensa, inclinándose ligeramente hacia mí-. Oye, para ser alguien que casi me arranca la boca hace unos minutos, esperaba un poco más de entusiasmo.
ESTÁS LEYENDO
Coronada [CDM]
Fiksi PenggemarEn el Sweet Amoris, muchas cosas pueden pasar. Krysta está dispuesta a bajar del trono de popularidad a Ámber a través de los medios que sean necesarios. Siendo el último año de preparatoria, está lista para retomar las riendas de su vida de la mano...
![Coronada [CDM]](https://img.wattpad.com/cover/73560506-64-k468938.jpg)