Contra todo pronóstico

33 5 1
                                        

-Lo siento papá, ya sé que habíamos quedado en ir juntos pero de verdad que no puedo con esto de mi castigo...

Ayer había pasado mi primer día en la biblioteca ordenando libros, y decir que fue una experiencia incómoda sería ser muy amable con cómo fue. Realmente había sido de lo más aburrido y extremadamente raro que había vivido este año: Ámber y yo en completo silencio, compartiendo el mismo espacio sin siquiera mirarnos, por una hora entera. No dramas, ni una sola queja o indirecta de su parte... solo silencio. ¿Y yo? Bueno, yo solo estaba esperando el momento en que volviera a atacarme, momento que nunca llegó.

-Krystaaa... -Escuché decir a mi padre, medianamente fastidiado-. No puedo seguir cazando casas si no estás conmigo. A no ser que quieras que yo la elija por completo...

Escucharle decir esa última oración me llevó a casi atragantarme con el waffle que tenía en la boca. No, de ninguna manera permitiría eso.

-Las últimas dos casas que propusiste tenían más clóset que... bueno, todo lo demás.

-¡Ja!-Rió con sorpresa ante mis palabras-. Necesito un espacio para mis batas de noche, la colección ha aumentado, hija.

Mi padre era así, excéntrico por momentos y constantemente distraído de los detalles realmente importantes. Aunque seguía intentando ser mejor conmigo y nuestra dinámica, pasar más tiempo juntos también me estaba dejando conocer mejor sus defectos.

-Supongo que tienes razón -Continuó-. Por eso el énfasis en que me acompañes... Sin embargo con este castigo tendremos que posponer la búsqueda momentáneamente. ¿Debería sancionarte de alguna forma yo también? Es atípico que te metas en problemas...-Bromeó-.

Oh, si tan solo supieras...

-¡N-no fue mi culpa! Yo solo me defendí de Ámber y... 

-¿Y no es esa la chica que te había causado problemas el primer año?-Preguntó, más serio-.

-Algo así...-Dije, desganada-.

Me miró atentamente por unos segundos, cuestionando si decir algo más o dejar la conversación ahí, sin embargo después de un momento más, agregó:

-Si causa más problemas sólo dime, ¿Está bien? Puedo hablar con tu directora.

Lo miré perpleja ante sus palabras, aliviada de saber que podía confiar en el para esto. Seguimos desayunando juntos hasta que llegó la hora de tomar el bus y me decidí a correr hacia la parada. Tomé mis cosas y me despedí rápidamente de él con un abrazo que cada vez se sentía más natural entre nosotros.

-¿Segura que no quieres que Finnick te lleve? No tienes por qué tomar el transporte público...

-Armin y Alex vienen en el bus, me gusta ir con ellos por las mañanas.-Dije, sonriendo ante la idea de ver a los gemelos nuevamente-.

-Mhmm... vinieron a tu fiesta... ¿No?

-Sip, son buenos amigos míos.-Añadí, caminando hacia la puerta-.

-¿Por qué no me los presentas?

Me detuve en seco con la mano en la perilla de la puerta.

-¿Qué? -Me giré lentamente hacia mi papá, sintiendo un extraño escalofrío recorrerme la espalda-. ¿Quieres que te los presente?

Papá levantó la vista de su café con una expresión de lo más inocente.

-Claro. Son tus amigos, ¿No? -Dijo con naturalidad, como si no acabara de lanzarme una bomba-. Si pasas tanto tiempo con ellos, me gustaría saber quiénes son.

Coronada [CDM]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora