Veía a lo lejos que estaba Chris esperando a que yo saliera para verme bailar, era lo que me decía desde que nos conocimos, me sentía un poco nerviosa, estos días habian sido muy bonitos para mí, por más que trataba no podía decirle a mis sentimientos que no se fijaran en él, era muy difícil, él era tan bueno, caballeroso conmigo, era un príncipe para cualquier princesa, me trataba como si fuera tan delicada que en cualquier momento me podría romper.
Recordaba mi anterior pareja que estaba anteriormente conmigo que sólo me quería para un rato, solo había jugado conmigo mientras yo me enamoraba tan perdidamente de él y nunca lo supo valorar, mi ex pareja había dejado un vacío dentro de mí.
Mis pensamientos se vieron obligados a abandonarme cuando una chica me dijo que seguía yo para bailar.
Crucé la puerta empezaba mi música mientras bailaba en el tubo, sonreía al escuchar que chiflaban, me tocaba el cuerpo, mi cabello, jugaba con este, miraba de lejos a Chris él se ponía hasta enfrente de donde yo estaba, me miraba de arriba abajo, en sus ojos notaba que me deseaba, yo sonreía, los hombres ponían el dinero en mi braga y en el tirante de mi blusa corta.
Acabando la música caminé muy sensual para terminar, me fui después al camerino a los pocos minutos escuché que Chris tocaba la puerta de mi camerino, yo le abrí, tenía para mí un ramo de rosas.
- !Hola! - Le dije y le di un beso en la mejilla mientras me entregaba el ramo yo feliz las agarré y después las puse en un jarrón nuevo con agua los otros jarrones aun estaban con las anteriores flores que aun no se marchitaban.
- Mi camerino huele a muchas flores - Le dije feliz mientras yo tenía encima una bata.
- El olor de tu camerino no resaltaría más porque tu eres la única flor que nunca se va a marchitar - Se me hacía tierno todo lo que él me decía, era imposible no estarme enamorando, inconscientemente lo hacía, dejaba que entrara de poco a poco en mi corazón.
Chris se sentaba en el sofá de mi camerino y yo aun lado de él.
Sentía su olor, era tan masculino, me encantaba como olía, su brazo estaba atrás de mi nuca lo miraba y él se acercaba pero sabía sus intenciones, me quedé inmóvil por un momento pero desvié la mirada, él pegó su frente en mi sien cerrando sus ojos mientras él suspiraba.
- Deja que me acerque a ti - Él me decía mientras tocaba mi mejilla muy suavemente.
- Estoy enamorado de ti, no puedo sacarte de mi cabeza - Me decía pero yo voltee a verlo.
- Tengo miedo de que me lastimes.... - Ambos nos mirábamos.
- No lo haré, te lo juro - Me decía mientras pegaba de nuevo su frente con la mía.
Recordaba de nuevo lo que había pasado con mi ex novio, tenía mucho miedo de que él se burlara de mí como anteriormente lo habían hecho.
- Prométemelo - Hice que me lo prometiera, las palabras valían mucho para mí aparte de las acciones, yo quería confiar en él, quería que esto fuera verdadero.
- Te lo prometo - Me dijo y me agarró del hombro para acercarme a él, me besaba con tanto deseo y amor, sentía su amor sincero, puro y sin malicia, me tomaba con delicadeza, me besaba con tanta necesidad de tocar mis labios, sentirlos; lo paré antes de que no nos pudiéramos controlar, ambos teníamos la respiración agitada, me limpié los labios, tenía húmedo alrededor.
Miraba en los ojos de Chris, me daba confianza, me daba paz y protección, me sentía cómoda en sus brazos era algo que sentía que muy difícil lo lograría con alguien más, las siguientes semanas solo se trataba de él y yo, solo eran cenas, por alguna extraña razón no me llevaba a su casa, me decía que vivía solo pero por alguna razón siempre se presentaba algo para que no me llevara, lo dejaba a un lado por el momento así que que no quise indagar más en eso por ahora.
ESTÁS LEYENDO
Chris Evans - One Shots
Teen FictionSumérgete en estas pequeñas historias que te ayudarán a imaginar una vida maravillosa con el hombre perfecto.
