Me encontraba afuera de la habitación de donde estaba ______ la veía desde la ventana, estaba triste, sin ánimos, ella se encontraba en una camilla de hospital, la había traído porque me alarmé tanto con su desmayo, el doctor venía para mi direccion. -¿Qué pasa doctor? Está todo bien? - Pregunté, llevaba mis manos a mis bolsillos, estaba muy nervioso. Él abrió la puerta y yo atrás de él lo seguía, ______ nos miró a ambos y finalmente dijo. - Buen día _______ no es nada malo lo que tienes, al contrario, tu desmayo fue provocado por el embarazo que tienes, llevas aproximadamente dos semanas - El doctor me felicitó, y a ella igual, ella comenzó a llorar. El doctor salió y yo me acerqué a ella. - No te me acerques - Ella me dijo, mientras lloraba. - Déjame sola - Dijo y yo seguía insistiendo para quedarme, pero no quería. Me salí de la habitación, estaba feliz de esta gran noticia pero me sentía raro, con un mal sabor de boca por todo lo que estaba pasando, acaso una noticia como estas no debería de alegrarte? De estar feliz? Lo estaba pero en este momento yo quería estar con ella, y que me perdonara por mentirle, que era lo que más odiaba, que le mintiera, a los veinte minutos senti como alguien llegaba y se dirigía a mí, era la mejor amiga de ______, me había preguntado de su estado y yo le dije que estaba bien, también le dije sobre la causa de porque le había traído y ella también se emocionó muchísimo, no podía creérselo, entró a la habitación y la encontró dormida con los párpados algo hinchados por tanto llorar.
Esperé alrededor de una hora, quería estar ahí con ella, al parecer su amiga la había calmado, me sentí un poco tranquilo por eso, pegué mi frente contra la puerta, estaba arrepentido por haberle mentido y hasta el ultimo momento haberle negado todo lo que ya sabía, me sentía como un idiota, solo me imaginaba ella y yo cuidando de nuestro bebé y siendo felices, sin que nada de esto hubiera pasado, ahora no sé que podría pasar.
Escuché como abrían la puerta del cuarto de donde estaba _______ me devolvió a la realidad, me paré del piso de donde estaba sentado y miré a Laura salir. - ¿Como está? - Pregunto y ella se cruza de brazos. - Está bien, solo déjala descansar - Ella estaba a punto de irse pero se devolvió. - Está muy enojada porque no le comentaste nada de esto, Henry... - Yo suspiré. - Espero que entienda mis razones y que mi amor se dejó llevar, me cegó el amor que tengo por ella - Dije y ella bajó la mirada. - Suerte, y felicidades - Dijo y se fue.
A las pocas horas nos fuimos del hospital la tomé del brazo y ambos caminábamos hacia la camioneta, la ayudé a subirse pero seguía sin dirigirme la palabra.
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- ¿Te arrepientes? - Pregunté mirándola mientras ella agarraba su vientre. Ella dio un gran suspiro, pero negó con la cabeza, no aguantó y siguió llorando. - Quiero irme a casa - Dijo y yo encendí la camioneta para irnos, en unos cuantos minutos habíamos llegado, me di la vuelta para abrir su puerta, se apoyó en mí para bajar y caminó, cerré la puerta de la camioneta y me apresuré para ayudarla a entrar a la casa y subir escaleras, la ayudé para que se recostara en su cama. Se quedó dormida y yo la tapé con algunas sábanas.