26.México

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Dani's versión:

Después de un largo vuelo, llegamos a México. El aire cálido nos envolvió en cuanto salimos del aeropuerto. Miré a Matías, que dormía tranquilamente en su carrito, y luego a Alan, quien estaba a mi lado, observando todo con una expresión de cansancio, pero también de determinación.

-Estamos en casa, ¿verdad? - dije, casi en un susurro, mientras miraba a mi alrededor. Todo me parecía tan familiar y al mismo tiempo tan diferente.

Alan asintió con una sonrisa cansada.

-Sí, ya estamos aquí. Pero antes de ir a la casa, tenemos que hacer una parada en Verde Valle para avisar que ya estoy aquí. - dijo, mientras comenzaba a cargar nuestras maletas hacia el Uber.

Me quedé mirándolo un poco confundida.

-¿Tan pronto?¿No puedes llevarme a conseguir un hotel y luego regresar?

- No puedo, y además, Dani tú tienes una casa con Javier. 

- Es que no los quiero ver ahorita.

- Solo será un momento.

Asentí, aunque no pude evitar preocuparme un poco. El regreso de Alan al equipo estaba lleno de incertidumbre, y aunque confiaba en él, no podía evitar sentir que este paso era clave.

- Está bien - respondí, mirando a Matías, intentando no pensar demasiado en todo lo que estaba sucediendo. Estaba feliz de estar aquí, con Alan, pero una parte de mí seguía dudando. Sin embargo, lo único que importaba ahora era que estábamos juntos, y de alguna manera eso me daba algo de tranquilidad.

El viaje a Verde Valle no fue largo, pero el silencio entre nosotros era palpable. Alan se concentraba en la carretera, mientras yo miraba por la ventana, recordando las veces que había estado aquí con Jude y todo lo que había significado ese lugar para mí.

Cuando llegamos a Verde Valle, el corazón me latía rápido. No había estado en este lugar desde hace mucho tiempo, y aunque no había razones para sentirme incómoda, algo en mí no quería cruzar esas puertas.

-¿Quieres entrar conmigo? - me preguntó Alan mientras apagaba el auto y se giraba para mirarme.

Negué con la cabeza, acomodando a Matías en mis brazos,mientras el bajaba las maletas.

-No, creo que mejor espero afuera. No quiero que sea incómodo para los chicos... ni para mí.

Alan frunció ligeramente el ceño, pero no insistió.

-Está bien. - dijo,llevando las maletas a una banca en la sombra - espérenme aquí. Regreso rápido.

Mientras Alan desaparecía en las oficinas del club, Me senté con Matías, observando cómo el pequeño jugueteaba con mis dedos, ajeno a todo lo que pasaba a nuestro alrededor.

Apenas habían pasado unos minutos cuando escuché risas y pasos acercándose. Levanté la vista, y mi corazón dio un vuelco al reconocer a algunos de los jugadores de Chivas que venían caminando hacia mí. Entre ellos estaban el Tala  y el Nene quienes venían hacia mi.

- Buenas tardes. - Me dijeron cuando pasaron a mi lado.

- Buenas tardes, Nene. - Me callé al instante cuando lo llamé por su nombre y me tapé la boca, agachando la cabeza.
"Pendeja" pensé en mi mente.

-¿Dani? - se acercó Tala.

- No...- Dije sin voltear a verlos.

- Míranos. - Me ordenó el Nene y yo los miré.

𝗣𝗨𝗡𝗧𝗢 𝗬 𝗔𝗣𝗔𝗥𝗧𝗘-𝑨𝒍𝒂𝒏 𝒎𝒐𝒛𝒐-²Donde viven las historias. Descúbrelo ahora