Jude sabía que no podía detener a Dani. Lo había aceptado desde el momento en que ella le dijo que necesitaba hablar con Alan. Pero una cosa era entenderlo y otra, muy diferente, era aceptarlo sin que el pecho se le apretara cada vez que la veía salir por la puerta.
Decirle que estaba bien que se encontrara con él había sido una de las decisiones más difíciles de su vida. No porque desconfiara de Dani, sino porque, en el fondo, no podía evitar pensar que Alan era ese alguien que siempre estaría presente en su historia, el hombre que, de alguna forma, siempre tendría una parte de su corazón.
Lo que le dolía no era solo la posibilidad de perderla; era saber que, tal vez, nunca había sido completamente suyo. Matías había traído luz a su vida, y él creía firmemente que juntos, como una familia, podían construir algo hermoso. Pero Alan representaba algo que Jude no podía darle a Dani: la memoria de un amor que parecía eterno, aunque las heridas del pasado hubieran tratado de enterrarlo.
Quizá, pensó Jude, él era el alma gemela de Dani, el compañero estable que podía ofrecerle un amor constante, sin sobresaltos ni dudas. Pero Alan... Alan era otra cosa. Alan era el amor de su vida.
Y eso era lo que más temía. Porque ¿cómo compites con el amor de la vida de alguien? ¿Cómo haces que alguien elija la calma sobre la intensidad, la certeza sobre la pasión? Jude había apostado todo a la esperanza de que Dani eligiera lo que tenían, pero sabía que, al final, su decisión no dependía de él.
Quizá eso era el verdadero amor: darle la libertad de elegir, incluso si eso significaba verla caminar hacia alguien más. Sin embargo, el pensamiento lo desgarraba, y aunque se había prometido ser fuerte, cada vez que veía a Dani dudar, sentía que el suelo bajo sus pies se volvía más frágil.
Y ahora, mientras ella regresaba a casa con Matías, notaba esa misma incertidumbre en su mirada. Sabía que algo había cambiado después de su encuentro con Alan. Tal vez no era una decisión final, pero era un paso en una dirección que Jude no podía ignorar.
Aunque se esforzara por no mostrárselo, la sola idea de que Dani pudiera elegir regresar a México lo atormentaba. Esa no era solo una decisión práctica; era un símbolo de que tal vez su tiempo juntos estaba llegando a su fin.
Jude suspiró, mirando el carrito donde Matías dormía profundamente. Si amas algo, déjalo ir, pensó, recordando esa frase que tantos repetían. Pero esa idea, tan romántica en apariencia, era un tormento en la práctica.
Porque aunque la había dejado ir, no podía evitar querer que volviera. Y mientras eso no sucediera, cada día se sentía como una batalla perdida.
Jude's versión:
Salí de la casa para que Alan y Dani pudieran irse y yo no lo viera, dije que iría con los chicos del Real Madrid, pero no era cierto. Necesitaba respirar, alejarme de ese espacio que, aunque había sido mi refugio por tanto tiempo, ahora se sentía como un lugar de pérdida. El sonido de la puerta cerrándose detrás de mí resonó como un golpe seco, marcando el inicio de una noche que sabía sería larga.
El aire frío me golpeó la cara, pero en lugar de calmarme, solo hizo que mi mente girara más rápido. Las imágenes de Dani y Matías llenando esa maleta me seguían como un fantasma. No habían dicho claramente que regresarían a México, pero lo sentí en cada gesto, en cada palabra que Dani dejó sin pronunciar. Y yo, como un cobarde, me fui antes de escuchar lo que ya sabía.
Caminé por calles que apenas reconocía, con las manos metidas en los bolsillos y la cabeza baja. Me repetía que esto era lo correcto, que si realmente la amaba, tenía que dejarla ir. Pero ¿quién inventó esa maldita idea de que dejar ir a alguien es un acto de amor? Para mí, se sentía como un acto de rendición, como si estuviera entregando todo lo que habíamos construido sin siquiera luchar.
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𝗣𝗨𝗡𝗧𝗢 𝗬 𝗔𝗣𝗔𝗥𝗧𝗘-𝑨𝒍𝒂𝒏 𝒎𝒐𝒛𝒐-²
Fiksi Penggemarcontinuación de "MADONNA¹" (disponible en mi perfil) ¿Que pasara cuando casi despues Alan viaja a España dispuesto a recuperar a Dani? Pero Dani ya no está sola. 𓏲 𓂃 𓈒 𓏸 ۫ 𓍯 Por que yo nunca me cansé de amarte Y quedan cartas que no puesto e...
