36.Un sueño

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Leer hasta el final ☄️






Alan's versión:

El pitido constante del monitor era lo único que rompía el silencio de la habitación. Cada segundo parecía un eco del vacío que sentía en el pecho. Abrí los ojos lentamente, y la luz blanca me golpeó como si fuera un recordatorio de lo perdido.

No entendía nada.

-Alan, ¿puedes oírme?

Reconocí la voz antes de verla. Era Fer. Su rostro estaba pálido, los ojos hinchados de tanto llorar, pero había algo en su expresión que no cuadraba. No era amor. Era culpa, o quizá lástima.

-¿Qué pasó? -pregunté con la garganta seca, una voz que ni siquiera reconocí como mía.

Fer se inclinó hacia mí, sus dedos rozando mi brazo. Su toque era frío, distante.

-Tuviste un accidente, Alan. Fue grave. Estuviste… dos meses en coma.

El tiempo parecía detenerse al escuchar esas palabras. Dos meses. Mi mente trataba de asimilarlo, pero era como intentar recordar algo borroso. Traté de moverme, pero mi cuerpo estaba rígido, pesado, y el más mínimo movimiento provocaba punzadas de dolor en mis costillas y cabeza.

-No entiendo… -murmuré.-¿Qué haces aquí?-

La puerta de la habitación se abrió, y entraron Nene, Pocho y Piojo. Era extraño verlos juntos, tan serios, como si estuvieran en un funeral.

-Hermano, qué gusto verte despierto -dijo el Nene, aunque su sonrisa era una máscara rota.

-Compa, nos tenías con el Jesús en la boca -añadió el Piojo, intentando aligerar el ambiente, pero su tono no era el de siempre.

Miré a todos, tratando de encontrar algo que me anclara, algo que tuviera sentido. Solo una pregunta quemaba en mi mente.

-¿Dónde están Dani y Matías?

El aire en la habitación se volvió pesado, incómodo. Fue Pocho quien finalmente rompió el silencio.

-Alan… Dani no está aquí.

-¿Qué?

-Está en Madrid. Con Jude.¿Lo recuerdas?

Madrid. Jude. Las palabras eran como un puñal que se clavaba en mi pecho.

-No, eso no puede ser -murmuré, sacudiendo la cabeza-. Yo los vi… Estuve con ellos.

Nene se sentó en una silla junto a la cama, su expresión cargada de tristeza.

-Amigo, eso no pasó. Estuviste en coma. Lo que recuerdas fue… un sueño.

-No -protesté-. No fue un sueño. Yo viví con Dani y Matías.Ella me dijo que yo era el papá de Matías y jugábamos juntos, reíamos, éramos… una familia.

Mi voz temblaba con cada palabra, y el dolor en mi pecho no era físico. Era algo más profundo, algo que no podía curarse con reposo.

Pocho suspiró, cruzando los brazos.

-Alan, te queremos, pero necesitas entender que eso no fue real.

-No puede ser -murmuré, mi respiración acelerándose-Yo los vi… Los sentí.

Fer se acercó, su rostro lleno de una compasión que se sentía vacía.

-Alan, fue tu mente. Te aferraste a ellos porque… porque no despertabas.

Negué con la cabeza, pero las palabras de Fer, del Nene, del Pocho, eran un martillo que golpeaba mi muro de negación.

Flashback:

𝗣𝗨𝗡𝗧𝗢 𝗬 𝗔𝗣𝗔𝗥𝗧𝗘-𝑨𝒍𝒂𝒏 𝒎𝒐𝒛𝒐-²Donde viven las historias. Descúbrelo ahora