—No sé, Nuria. Todos los fines de semana lo mismo: beber, acercarnos, alejarnos. Creo que apenas nos conocemos sin alcohol ni personas de por medio, y yo me siento muy confusa aún —replicó Violeta, notablemente cansada.
—Intenta proponerle algún plan diferente, a solas —propuso Nuria.
—¿De qué tipo? —le miró confusa la pelirroja.
—Pues no sé, estamos en noviembre, ya hay pistas de patinaje, unos churros con chocolate o ir al zoológico.
—¿Al zoológico? —repitió Violeta con una carcajada.
—¡Oye, que te estoy intentando ayudar! —lanzó Nuria un cojín a la pequeña—. En mis tiempos así eran las citas.
—¿Una cita? ¿Quién ha hablado de eso? —el rostro de Violeta ahora se tornó serio.
—Violeta... una cita, una date, una quedada, como quieras llamarlo —susurró Nuria en tono cariñoso mientras se sentaba al lado de su amiga y dejaba un suave beso en su mejilla—. Deja ese miedo tonto de ponerle nombre a las cosas. Sois una generación muy libre. Simplemente haced algo a solas, te ayudará a descubrir qué sientes.
—¿Y si me da miedo saber qué siento? —agachó la cabeza la más pequeña.
Nuria sonrió, mirando a su amiga en cierto punto. Esa sensibilidad y miedo le resonaba en sí misma, cuando era más pequeña, lo que le provocaba ternura. A su vez, sabía que la solución no era presionarla, ya que, por mucho que queramos a los demás, tenemos que dejarles equivocarse, crecer y aprender. —Haz lo que sientas, mi amor, pero tienes solo una vida, nunca lo olvides —la mayor dejó un beso en la frente de Violeta y ambas se dispusieron a realizar sus tareas pendientes.
Grupo de WhatsApp:
—Álvaro: chicos, ¿qué plan hay?
—Martín: Marruski ha hecho brownies con un ingrediente secreto. El plan es que lo probéis y nos puntuéis como chef.
—Juanjo: yo no como nada que haya cocinado la Kiki.
—Chiara: oyeee, que solo me han dejado mezclar.
—Violeta: no le digas eso, hombre.
—Ruslana: ¿A las 22:00 en piso Marruski?
—Álvaro: yo llevo el alcohol.
—Bea: stooooooop.
Los chicos fueron llegando. A su vez, Violeta no llegó tan tarde como acostumbraba y ayudó a sus amigos a preparar la mesa.
—Sé lo que estás pensando —susurró Martín a la inglesa en un momento en el que ambos coincidieron solos en la cocina.
—No le voy a preguntar —suspiró Chiara—. No tiene que darme explicaciones de nada.
—No le tienes que pedir explicaciones, le tienes que preguntar como amiga que se interesa si al final tiene nuevo trabajo. Así ella te contará un poco.
—Martín, sh, nos va a oír y estoy cansada de tanto drama. Quiero que sea un día tranquilo —replicó Chiara.
—Vale, vale —aceptó el bigotudo y se apresuró a salir de la cocina.
—Espera, Martín —paró la inglesa a su amigo—. ¿Y si le preguntas tú? —pidió con cara de pena mientras le miraba.
El vasco no respondió, solo roló los ojos frente a la sonrisa de agradecimiento de su amiga.
Ambos fueron hacia el salón, donde Violeta se encontraba muy entretenida eligiendo la música en YouTube.
—Viooo —asaltó el amigo por detrás.
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Desmentimos-Kivi
FanfictionAVISO: MUCHO DRAMA E INTENSIDAD. A VECES LOS PERSONAJES VAN A HACER COSAS TOXICAS POR LO QUE PREPARATE PARA NO VER LA VERSION DE ELLOS QUE CONOCES EN LA VIDA REAL. Sus formas de ser estan mezcladas con la realidad y con la ficción que me he inventa...
