Linea 6

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Unos dias despues..

Suena la alarma.

-Joder. -Se quejaba Violeta entre dientes mientras alarga su mano para apagarla.

Eran las 9 de la mañana, la psicóloga solo le había pedido tres tareas, levantarse a diario a las 9 de la mañana, hacer las tres comidas y no hablar a ese chat de Veronica que lleva meses sin obtener respuesta ya que se encontraba bloqueada, debía dejar de necesitar contarle todo como si de un diario se tratase, tenia que conseguir separarla de la monotonía y dejar de seguir haciendo parte de su vida diaria al fantasma de Veronica, la cual no se había muerto pero casi, ya que no sabia nada de ella y le había dejado claro que no quería volver a verle.

Se levantó de la cama y recordó donde se encontraba, no le gustaba Madrid, llevaba tres días pero no soportaba compartir piso con dos personas más, las cuales superaban los 30 años, no tenía planes ni conocía a nadie y encima tenia que hacer la compra, cocinar y comer, cuando en casa todo se lo hacían.

Se vistió con lo primero que cogió y se peinó un poco, se lavo la cara y los dientes y cogió su totebag dispuesta a hacer algo de compra precocinada y cumplir sus tareas.
Ni si quiera se hizo el eye-liner ni se peinó las cejas, hacia meses que no se cuidaba ni le importaba su físico ni su estado, seguía siendo una zombie pero ahora en la capital

-Pff -Suspiró Violeta.
Acababa de entrar en el metro y ya quería salir, le generaba una ansiedad tremenda tanta gente, chocandose, cada uno a su bola con sus auriculares y su vida, era una ciudad demasiado despersonificada, al menos para ella.
Ya había acabado de comprar y solo tenia que volver a casa, en Madrid, hay un supermercado en cada calle pero intentaba ir a alguno que estuviera mas lejos para salir un poco de casa y ver la ciudad, aunque siempre se arrepentía.

Se quedó de pie al lado de la puerta, ya oía el pitido que denotaba se cerraban y el metro arrancaba, cuando derrepente, se acerca una chica a toda velocidad en el intento de no perderlo y pum, la chica se cae antes de subir, las puertas se cierran y el metro arranca.

Todo el vagón susurraba y se reía pero Violeta no podia hacer ningun gesto, se habia quedado mirando los ojos de aquella chica que de rodillas en el suelo levantaba la cabeza mientras veia como se iba el metro en su cara de esa forma tan humillante.

Eran unos ojos preciosos, diferentes, no se fijó en mucho mas porque todo fue muy rapido, cuando quiso darse cuenta ya estaba en su parada y entonces volvió en sí misma para lamentarse de lo que habia pasado a aquella pobre chica, y esque, aunque ahora mismo estaba en la peor epoca de su vida, a Violeta le caracterizaba la sensibilidad y la facilidad de empatizar con los demás, y es aquello que tan nosotros mismos nos hace, lo que se queda cuando estas perdido.

Ya llegaba a casa y se había dado cuenta como aquel suceso la dejo disociada todo el camino hasta su puerta, no le dió mas importancia, entro al piso y se dispuso a hacer una rica carbonara, era la primera vez en meses que le apetecia cocinar y comer, se sirvió una copa de vino, cerró su cuenta de spotify donde tenia toda aquella musica triste y que le recordaba a Veronica e inició sesion como invitado, puso lo primero que le recomendo spotify y empezó a cocinar, sin darse cuenta había dado un pequeño paso a su nueva vida.


-Hola. -Interrumpió una voz en la cocina. Era Nuria, su compañera de piso, una chica trabajadora de unos aproximadamente 35 años con las que solo habia cruzado un par de palabras sobre la convivencia. -¿Que estas cocinando?

-Eh..Perdona. -Dijo mientras bajaba el volumen de la musica. -Carbonara.

-MMM, me encanta, ¿me invitas a un plato y charlamos un poco? -Sonrió la chica desde la puerta. -Si vamos a vivir juntas estaría bien que supieramos un poco mas de la otra y sinceramente he tenido unos dias muy agetreados con el trabajo por lo que no he tenido la oportunidad de acercarme mas a ti, pero me gustaría.

Desmentimos-KiviHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora