07 de febrero, 2008
— Emiko, ya dije que no quiero ir. — Se quejaba mientras trataba de zafarse del agarre de la contraria.
— Vamos, _______, desde que te conozco, no te he visto hablar con ningún chico o chica, eres joven y linda, debes disfrutar tu adolescencia. — Hablaba emocionada mientras se dirigía a una cafetería.
De mala gana la acompañó.
Habían pasado casi dos años del incidente de Kanto, ese día en el que había perdido mucho, que evitaba recordar a toda costa, y que sin duda, le había costado meses de terapia. Pero ya estaba mejor, o al menos eso quería creer.
Emiko, una chica de su edad que conoció ya que viven relativamente cerca, se volvió su amiga con el tiempo y su única compañera de salidas.
Después del fallecimiento de su abuela, todo en el hospital estaba más ajetreado, por lo que tenía menos comunicación con el Dr. Sato, a quien habían subido de cargo. Ahora que _______ estaba más cerca de su mayoría de edad, pronto le tocaría asumir responsabilidades que hasta entonces había delegado a sus mayores.
Por esta misma razón, Emiko, estaba tan decidida al llevarla a una cita doble para conseguirle un novio antes de que la perdiera por completo.
— Aquí, esta mesa es perfecta, tenemos vista a la calle. — Sacó un perfume de su bolsa y se puso por todas partes. — ¿Quieres? — Negué — Está bien, pero si te haré una limpia, no sé por qué nunca funcionan las citas, por suerte traje incienso. — Sacó una caja de su bolsa.
— No, ¿cómo crees?, estamos en una cafetería, nos correrán en seguida. — Tomé sus manos y quité los inciensos para volver a guardarlos - Y si tengo mala suerte, deberías tomarlo como una señal y rendirte. —
— Nunca. —
Dos chicos ingresaron a la cafetería, el primero ubicó en seguida la mesa mientras guiaba al otro que se distrajo con el lugar.
— Wow, que lindo, así que aquí les gusta venir a las chicas, ya entiendo por qué nunca me aceptaban mis salidas. — Habló el de más atrás, recibiendo un golpe ligero por el primer chico.
— Ya cállate, que ellas están aquí. — Murmuró, pero aún así se lograba escuchar — Lo sentimos por el atraso, calculamos mal la hora. — Agachó su cabeza y obligó a su compañero a lo mismo — Soy Kenji, tengo 19 años, es un gusto conocerlas. — Tomó asiento frente a Emiko, quien se notaba muy emocionada.
— Yo soy Takeshi, también tengo 19 años. — Sonrió con entusiasmo mientras miraba a las chicas y tomaba asiento, pero su expresión cambió cuando se topó con ________.
— Yo soy Emiko, 18 años, fui quien los contactó, me alegra que nos reuniéramos. — Era imposible quitarle esa sonrisa de la cara — Ella es mi amiga, ________, este año cumplirá 18, es tan bueno que seamos cercanos a nuestra edad. —
Takeshi bajó la mirada y le susurró algo a su compañero, de pronto, lucía muy pálido — ¿Estás bien? — Pregunté algo preocupada.
Se puso de pie en seguida y se disculpó con una inclinación de casi 90° — Lo siento mucho, señorita, no fue mi intención faltarle el respeto de esta manera, por favor, no se lo diga al jefe, yo no lo sabía. — Recibió un golpe suave de su amigo, quien lo volvió a sentar.
— ¿De qué diablos hablas?, apenas la conoces y ya te disculpas por algo, ahora entiendo el que siempre te rechacen. —
— Kenji, ella es la novia del JEFE. — Puso entonación en las últimas palabras — Nos va a quebrar los huesos si se entera que estuvimos en citas con su novia. — Trataba de susurrar, pero se escuchaba perfectamente.
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ᴇɴᴄʜᴀɴᴛᴇᴅ ~ ʀɪɴᴅᴏᴜ ʜᴀɪᴛᴀɴɪ
Romance⭑ "Si me hubiese quedado con ella, ¿habría sido diferente?" ⭑ ▻ Historia creada para entretención de lxs lectorxs ▻ Los personajes le pertenecen a Ken Wakui. ▻ Intentaré de actualizar seguido ▻ La historia puede cambiar en relación al manga ▸ Inic...
