—Agh... detesto correr—soltó un quejido.
—Es eso o morir aquí explotados—respondió Inui, corriendo—¡Rápido!
Ni siquiera vieron que venía por detrás, solo al estar lo suficiente lejos de aquella mansión, vieron como esta explotaba. La brisa caliente llegó a tocar sus narices apenas, y con ello, los recuerdos que tenía Koko en aquel lugar desaparecieron junto a aquella casa.
Los abusos, el maltrato, su hogar y su vida había sido ahí. Su mascota, aquel lince que había muerto en los años sin explicación alguna se encontraba enterrada en aquel lugar que ya no era nada.
—Todo acabó...—mordió su labio inferior.
Unas pequeñas lágrimas cayeron por las mejillas de Kokonoi, apretando la mano de quien estaba a su lado observando aquel fuego quemar el lugar.
—Todo acabó, Koko—tomó sus mejillas—No hay más.
Ambos chicos se miraron a los ojos. Aquella conexión que tenían ambos podía verse reflejado en aquellas miradas. Ambos al fin estaban juntos.
Inui no lograba explicar la conexión que tenía con Kokonoi, tanto como el no podía explicar la conexión que sentía con el rubio. ¿Era posible arriesgar todo por solo un chico? se preguntaba constantemente Inui, pero solo sentía como algo lo jalaba hacia Kokonoi, algo lo llamaba a seguir en busca del contrario y ahora lo tenía en frente; no pudo hacer nada más que abrazarlo.
—Ya, ya... calma. Todo estará bien, ¿si? no más, no más...—susurró Inui.
Abrazó el cuerpo contrario. Este se sobresaltó por unos segundos, pero parecía volver a sentir aquella comodidad que no sentía en años, aquel calor que tanto necesitaba.
—Tenemos que irnos, ahora... dudo que Kazuma no esté acá ya, y te buscará.
—¿Pensará que estoy muerto?
—No creo. El sabe con quién estuvo todos estos años y dudo que piense menos de ti así que hay que desaparecer, borrarnos del mundo.
—¿Cómo haremos eso...?—murmuró—Me hubiera gustado explotar la casa con Kazuma dentro. Siempre quise ver ese lugar en llamas, de igual forma.
—A mi también, pero... más guardias, más complicaciones. No tenemos muchas armas ni gente como para pelear con profesionales—palmeó su cabeza—Yo me encargaré de hacernos desaparecer, ¿si? tu no te preocupes.
Kokonoi se quedó en silencio, y solo siguió junto a Inui.
Lograron llegar a salvó al lugar donde se quedaban, en dónde Inui fue recibido por un gran abrazo de su familia.
—¡Inui! llegaste... —suspiró—¡Agh! mocoso, ¿¡sabes el susto que tuve!?
—Lo sé, lo sé... pero llegamos, sanos y salvos.
Kokonoi estaba detrás de Inui. Miraba el alrededor del lugar con cierta sorpresa, ¿hace cuánto no estaba fuera de la mansión? habían pasado años y años, apenas salía con Kazuma si es que se lo permitía. Era extraño, lo sentía tan irreal pero aún seguía con aquel miedo de que aquel hombre pareciera por sus espaldas.
—Ahora si, una presentación como se debe... Koko, ellos son Shorter y Sing. Ya conoces a Aslan, y luego está Mikey, Draken... familia de Emma, los conocimos hace poco pero entrenamos juntos, fueron parte del plan y chicos, el es Kokonoi—sonrió con suavidad.
Shorter se iba a acercar al chico para poder estirar su mano, pero Kokonoi solo retrocedió y asintió con su cabeza en forma de saludo.
—Entiendo, perdón—hizo una reverencia—Un gusto.
—Si... hola—rió nervioso.
—¡Holaa! es un gusto conocerte al fin... el chico por el cual Inui mataba—Sing rió, moviendo su mano.
—Hola, hola—mostró una reverencia y miró al menor—Aslan...
Los ojos del rubio lagrimearon y se acercó lentamente a Kokonoi para así caer en su cuerpo sollozando. Aquel chico quien consideraba su hermano menor, al fin lo volvía a ver en frente suyo, sabía que estaba sano y salvo. Sentía un peso menos en su destruido corazón.
—Me alegra saber que estás a salvo...—Murmuró.
Aslan no habló, solo se escuchaba el llanto del chico.
Inui por otro lado, buscó su celular y marcó a un número. Se había alejado para hablar por teléfono, por lo cual nadie entendía las palabras del chico, ni sabían con quién hablaba.
—Vuelvo de inmediato. No se muevan—ordenó Inui, con una voz algo fuerte.
—¿Dónde vas?—preguntó Shorter.
—Luego les diré. Coman algo—miró a Mikey—Nos vemos, gracias por todo.
Ante eso, Inui hizo una pequeña reverencia para así salir del lugar, colocándose un gorro y lentes antes.
—¿Crees que haré todo esto sin beneficio alguno?—soltó un quejido.
—No tengo nada que ofrecerte. Solo es un favor y se que para ti, el dinero que gastarás en esto no será nada—frunció el ceño—Solo es un favor.
—Agh... que molesto eres—cubrió su rostro—¿Por qué no vuelves con tu familia?
—Estoy muerto para ellos, solo eso.
—Mocoso maldito...—apretó el mentón contrario—Siento que tú simple belleza podría convencerme... anda, dime por favor.
Inui rodeó sus ojos. En frente de el, tenía a aquel chico quien era hijo de una familia multimillonaria, familia amiga de la familia de Inui, con quién seguía teniendo contacto para beneficio propio.
—No te mato por el simple hecho de que... agh—chasqueó la lengua—¿Puedes hacer eso, por favor?
—Aw, tan dulce—soltó una pequeña risa—Bien, bien... en una semana lo puedo tener.
—¿¡U-Una semana!? bueno... tsk—rodeó sus ojos—¿no puede ser antes?
—Noup, una semana.
—Bien, bien—suspiró—Prometo que después de esa semana, no me volverás a ver.
—Una lástima... desperdiciar aquel rostro tan bello, no podré verlo jamás—puchereó.
—Jodete tu... sucio.
—Ya, ya. Solo bromeo—sacudió el cabello del contrario—¿Realmente iniciarás una nueva vida? ¿de qué vivirás?
—Ya casi soy mayor de edad... tendremos doble ingreso, quizás Kokonoi quiera trabajar o estudiar, no lo sé. Sing y Aslan estudiarán y ahí veré que sucede... mientras estemos lejos de todo. Kokonoi ya es mayor de edad, así que en cierta parte pues... ya sabes.
—Tengo una casa en España... no es grande, pero servirá y estarás lejos de todo, solo que... otro idioma, nuevas culturas, todo eso—suspiró—Queda a tu nombre.
—¿España...? wow, digo...
Inui pestañeó repetidas veces, algo sorprendido de el lugar.
España era un lugar que nunca le había llamado la atención siquiera, no tenía en sus planes de vida siquiera irse a algún lugar así, ¿Europa sería un gran lugar para vivir? nadie los reconocerían, estaría fuera de Asia y lograrían empezar una nueva vida sin preocupaciones del pasado.
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Ese mundo..
Fiksi PenggemarKoko, al ver que su intento de ganar dinero no funcionaba sus amigos le proponen la idea a Koko de prostituirse. Era un niño, a lo cual ganaría bastante dinero.
