Menos Inui.

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Inui había despertado en un lugar oscuro. Sabía que estaba en peligro desde el momento que sus ojos habían sido abiertos.

— Vaya.. Fuiste fácil de derrotar, a pesar de que eres muy bueno luchando. — Un hombre alto, grande y musculoso hablaba. — ¿Por qué un mocoso como tú está en este mundo? Deberías ir a la escuela, o algo así. Se que eres un chico de gran dinero, o más bien.. Eras.

— ¿Quién mierda.. Eres?

— ¡Solo busco venganza! El ser humillado en peleas, no es lo mio.

Un simple hombre rencoroso estaba frente a el.. ¿Quién era? No reconocía bien su voz, y eran muchos los hombres con los cuales había peleado.

— ¿No recuerdas..? Que mal. Parece que te metes con bastantes tipos a la vez.. Seducir entre peleas, se te da bien. Pareces ser un experto.

— Jamás he seducido a nadie.. Aprende a perder.

Inui poco a poco iba recuperando su fuerza. Era difícil igualmente, debido a la situación y oscuridad del lugar, aún su cuerpo se sentía completamente débil y su cabeza dolía sin parar.

— Oh, vamos. Debes ser bueno en la cama. Tan flexible.. A gusto de todo.

Aquel hombre, se acercó a Inui y se arrodilló frente a el, dejando así prender la luz segundos después.

— ¿Ahora sabes quien soy?

— Tu.. ¿Qué mierda quieres, South?

South, un chico prácticamente enorme. 2 metros de altura y gran cuerpo, a comparación de Inui.
Ese día de la pelea, era obvio quien ganaría, pero luego, se demostró todo lo contrario. Inui dejó en el sueño a South, con simples movimientos que se le facilitaron gracias a su pequeño cuerpo.
South había estado planeando cosas, pues no permitía que otros le humillaran y menos un pequeño niño, como al menos South veía a Inui.

— A ti. Luego de esto, te mataré. — Sonrió, acariciando su mejilla. — Aunque una muerte simple es aburrida. ¿No será mejor dejarte incluso sin dormir del miedo que tendrás? Realmente suena mejor.

— Siquiera podrás tocarme. — Mordió su mano, escupiendolo luego.

Inui se llevó un golpe. Un gran golpe en su rostro, dejándole sangre caer por su nariz.

— Lástima que tendremos que dañar tu bello rostro.. ¿No mencioné ya qué tu flexibilidad realmente sería útil en el sexo? Aparte, eres atractivo.

South tomó el rostro de Inui, quien no demostraba ni un poco de miedo en su rostro. Era solamente una expresión neutral, mientras lo miraba directamente a sus ojos.. Los ojos de Inui, eran fuego puro.

— Eres un pequeño león.. No sueltes las garras, eh. Al menos, pasarás un largo tiempo aquí.

— Me iré y te cortaré tu maldito pene.. Y lo haré comertelo.

Inui era un ser sin sentimientos, o al menos, eso demostraba.. Tampoco era que Inui pudiera sentir tantos sentimientos, tenía un bloqueo ante eso.. Sentir dolor, emociones o cosas similares, era difícil para Inui.

— Mejor chupalo y así disfrutaremos ambos.

South era alto, bastante alto.
Su mano se fue hacia la cabeza de Inui, apegandola y hundiendo esta en la pelvis de el mismo.

— Será una gran joya tenerte.. — Rió.

Lo miró y simplemente cargó la silla en la que estaba. Inui sabía lo fácil que era salirse de esa silla, pero por ese momento, se quedó quieto. Necesitaba analizar un poco más la situación.
Estaba concentrado en eso, hasta que de un simple golpe fue noqueado. Sus ojos se terminaron cerrando, y la consciencia de Inui volvió a apagarse, hasta una hora después.

— Uh..

Intentó moverse, pero ahora estaba amarrado con cadenas hacia una cama. Se movió con fuerza, intentando así soltarse pero fue prácticamente imposible. Sentía las cadenas pegadas a su piel, haciendo una gran presión.

— Supongo que estamos listos, ¿no? — Se apoyó en la puerta.

Inui tardó unos segundos en responder, hasta que miró a su alrededor para entender mejor las cosas. En ese momento, se arrepentía de no haber salido antes.
No forcejeó, sabía lo que venía.. Solo, cerró sus ojos.

— Te mataré apenas pueda..

Era fácil, fácil saber lo que South quería y haría. No era un gran misterio, al menos por el mundo que rodeaba South, todos sabían como era. Un gran mujeriego, y tenía un pequeño favoritismo con personas más delgadas y pequeñas que el, sin importar si eran hombres o mujeres, para el, solo tenia que cumplir eso.
Otra pequeña cosa que a South le gustaba, eran las cámaras. Meterse a su computador era una gran página porno, con grandes cantidades de videos, mayormente lo hacía con sus oponentes, pero ninguno lo había humillado como lo había hecho Inui.

— Espero capturar tu linda cara, Inui.

Dos cámaras. Una de adelante y otra trasera, ninguna capturaba con atención a South. Pocas veces su rostro era capturado y esas veces, solía editarla pues ver su rostro no era de su agrado.

— Que empiece la acción.. — Rió, prendiendo ambas cámaras.

Luego de eso, South solo hizo lo suyo. Un gran cuerpo, con un gran tamaño de su pene, perfectamente un gran hombre en la cama, algo que cualquiera desearía.. Cualquiera menos Inui.

                              .  .  .

Shorter.. ¿Inui no debería haber vuelto? Tengo hambre. — Sing habló, mientras acariciaba su estómago.

— Debería.. Capaz pasó a hacer algo más. No te preocupes. — Acarició su cabeza, entregando un pequeño vaso de yogurth. — Deberíamos hacer grandes compras, antes de todo.

— ¡Shorter, shorter! Mira. — Aslan mostró una hoja, con un dibujo.

Aslan había estado desahogando a través del dibujo. Tenía la casa llena de dibujos por todas partes.

— Oh.. — Tomó el dibujo, sonriendo.

Cualquier niño, hacia un dibujo de su familia. Madre, padre, hermano y mascota, era lo más normal en una familia común, pero claro, Aslan no tenía una familia común.
Un dibujo de Shorter, Inui, Sing y el mismo era lo que había dibujado, con unas palabras que describían cada quien era quien. Inui y Shorter, los padres. Sing era el hermano.

— Mi familia. — Sonrió.

A Shorter se le terminaron escapando unas pequeñas lágrimas.

— Está.. Precioso. A Inui le gustará mucho.

— ¿¡Tu crees!? Quiero darle un regalo a Inui, y creo que esto es lindo.

— ¡Lo es! — Sing gritó, con una gran sonrisa.

   
  Continuará..
                     

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