Libro 1, Biología Dulces.
Historia no apta para menores de 18 años, ni personas sensibles.
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Confundir amor con obsesión es el primer paso a la locura. Pero ninguno de nosotros estaba del todo cuerdo, y eso nos hizo perder todo...
Si pudi...
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Adriel me abrazaba contra su pecho, mientras yo intentaba cerrar los ojos. Ya han pasado más de seis horas del ataque, y aun no hay noticias de Agustus. Sabemos que encontraron dos cuerpos con vida, de los diez hombres que estaban allí. Pero aún no está confirmado la identidad del mayor de los Keller.
—Tienes que vestirte. Te han traído ropa cómoda de casa.—Aarón se coloca a mi altura y acaricia mi mano.—Ven, vamos al baño...—Niego y me aferro a Adriel. No quiero moverme de aquí, necesito saber si Agustus esta bien.—Val...
—No quiero, ¿que tal si dan noticias y no estoy aquí?—Balbuceo bajito.
—Prometemos que si el doctor viene, te esperaremos para recibir el parte médico.. —Los dedos de Adriel peinan mi cabello suavemente.—Ve con él...—Suspiré rendida y acepté, creyendo que Adriel de verdad me esperaría.
Estos hospitales lujosos ofrecían esta clase de servicios que nunca jamas en mi vida había visto, parecía como estar en un hotel. Aarón me guió al baño, y abrió la puerta para mi. Entre en la pequeña habitación, y divise mi reflejo, desarreglado, y completamente ajeno a mi. Había llorado mucho, y tenía unas grandes ojeras manchadas con máscara de pestañas, y un poco de sangre.
—Abriré la ducha...—Aarón pasó detrás de mi y abrió la llave de agua en silencio.—¿Quieres que me vaya?—mis ojos chocaron con los suyos, y un destello de dolor pasó por ellos. Fue ahí cuando entendí todo, yo estaba asustada por perder a uno de mis amores, pero él, él estaba aterrado de perder a su hermano.
—¿Tu crees que está vivo?—Balbuceo girandome hacia él.
—No lo se...—Contesta simple bajando la mirada un poco.—Eso espero, si fuese lo contrario ya lo sabríamos.
—Pero..sabes que los cuerpos estaban calcinados—Mis labios tiemblan.—¿Y si él...?
—No digas eso...—Me reprendió ronco y me tomó del cuello bruscamente.
—¡Aarón!—Jadee adolorida.—¡Me duele!—Su agarre se aflojó de inmediato, y se alejó de mi para luego suspirar estresado.—¿Por qué odias el contacto físico?—Solté la pregunta que me atormenta hace semanas.—¿Por qué eres así de agresivo conmigo? ¿Me odias en verdad?
—No es momento de hablar de esto...
—Nunca lo es contigo, siempre buscas una excusa para evadir el tema...—Lo confronte irritada golpeando su pecho. Fue pésima idea enviarnos a los dos solos.—Al igual que ignoras el tema de tu hijo con Mila
—¡Valery, lo primero es difícil de hablar para mi, y lo segundo....mierda ni siquiera la toque!—Me sujeta de las muñecas irritado.—¡No tolero estar con otra, tu eres la única a la que dejo que se acerque, y aun así me incomoda a veces!
Lo sabía, ese bebé no podía ser suyo.—Lilah chilla alegre.
—¡Si no me dices que te sucedió, nunca podré entender porque te incomoda mi tacto!—Me removí molesta.