Capitulo 33

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—Tenemos que hablar

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—Tenemos que hablar.—Sasha me dio una mirada fría.—A solas.

—Val, y yo iremos por un café.—Rebecca se enganchó de mi brazo con mucha confianza.—Muévete, mocosa...—Me susurro bajo y yo miré a Agustus una ultima vez, no quería irme, pero entendía que Sasha no me quería aquí.

—Iré por ti...—Avisó Agustus antes de que la puerta se cerrara detrás nuestro.

—Ash actúa como si fuese a robarte. No eres mi tipo, y además estoy felizmente casada.—Becca se ríe divertida.—Es un chiste Valery..—Me reprende seriamente al ver que no reacciono a sus palabras.

—Lo siento, es que no estaba escuchando, señora Keller.—Mantuve mi semblante y ella enmarcó una ceja.

Entramos en el elevador, y ella se encargó de pulsar el botón de la cafetería.

—No tiene que fingir...

—¿Qué?

Carraspeo.

—No tiene que fingir que le agrado. Es incomodo.—Evité mirarla, pero sentía sus ojos sobre mi.

—Tienes agallas. Jamás me enfrente así a mi suegra, y eso que era una maldita víbora.—La observé asombrada no esperaba esas palabras.— Y solo para dejarlo claro, no me sale "fingir", odio las mentiras, detesto la falsedad. Y soy muy directa.—Sus ojos miel se conectaron con los míos.—¿Estamos de acuerdo en eso?

—Si.

—Bien.

Ambas bajamos del ascensor, y fuimos a una de las mesas libres en medio de la cafetería de la empresa, ella ordenó un frapuccino, y yo un cortado con leche de almendras.
Ni bien se retiró la mesera, Rebecca me observo nuevamente.

—¿Qué es lo que quieres?—Su pregunta me dejo en blanco.

—¿De que habla?

—Primero. Te he dicho que me tutees, y segundo, no juegues a la inocente, quiero la verdad Valery. —Se inclina sobre la mesa airosa.

—Créeme, Becca. No entiendo a que te refieres.—Imite su postura. No me dejaría intimidar por ella. Aunque por dentro me sintiera incomoda e insegura.

Ella sonrió de lado, e hizo un repiqueteo con sus dedos sobre la mesa, para luego echarse hacia atrás en su silla.

—¿Qué quieres de mis hijos?

—¿Por qué crees que quiero algo de ellos?—Fruncí el ceño confundida. ¿Qué acaso no los conoce? ¿No sabe la clase de lunáticos acosadores que crío?

—Porqué no me explico tu posición en todo esto. Las cosas no cuadran Valery...—Me encojo de hombros indiferente.

—Pues por mi parte no he hecho nada, al contrario, son tus hijos los que me han secuestrado y manipulado a su antojo...—Apreté los puños sobre la mesa irritada.—Son ellos los que me buscan y atormenta, la verdad si fuese por mi no estaría en esto...

Dulce Fantasía | +21Donde viven las historias. Descúbrelo ahora