Jungkook.
—Supongo que no vas a contarme lo que ha pasado.
Aprieto las manos en torno al volante. Ahora mismo, la idea de hablar sobre lo que ocurrió anoche me produce escalofríos. Hoseok ha tenido la decencia de no preguntar durante los cinco minutos que lleva sentado en mi coche. Lo desperté esta mañana para que fuéramos a por su furgoneta. Ayer la dejó en casa de Maia. Y yo no soportaba seguir encerrado, sabiendo que ella estaba en mi habitación, ni un solo segundo más.
—Jenny y yo los oímos discutir —añade al notar que no contesto. Siento su mirada sobre mí desde el asiento del copiloto.
—No creo que tenga que contarte nada, entonces.
—¿Lo han dejado? —Oír esa pregunta me parte el puto corazón en dos. Ni siquiera sé qué decir. Hoseok se toma mi silencio como una respuesta.—¿Por qué?
—Tenía que ocurrir tarde o temprano.
Solo que no esperaba que fuera anoche.
No en su cumpleaños.
No cuando todo parecía ir tan bien.
—Cuando nos fuimos del bar, Maia parecía bastante borracha. No creo que debas tomarte en serio nada de lo que te dijo. Estoy seguro de que se arrepentirá en cuanto se despierte.
—Eso da igual. —Me cuesta arrancarme las palabras de la garganta—.Se ha acabado.
No voy a ser capaz de olvidar lo que me dijo.
No necesito mirar a Hoseok para saber que quiere replicar. No me importa. Si por lo general ya me cuesta aceptar un consejo, estoy aún menos abierto a escuchar opiniones sobre este tema en concreto. Los únicos que sabemos realmente lo que hay entre Maia y yo somos nosotros. Nadie más tiene potestad para decir nada. Da igual lo que piense Hoseok. Él no lo ve desde dentro.
No estuvo en mi habitación anoche. No vio cómo Maia se deshacía en lágrimas mientras me decía que se arrepentía de haberse enamorado de mí.
—Podrías arreglarlo, si quisieras —dice Hoseok.
La ansiedad me ha mantenido toda la noche despierto, dando vueltas en mi cama improvisada en el sofá. Me he pasado horas mirando el pasillo y tratando de contener las ganas de volver a mi cuarto para hablar con Maia. No lo he hecho porque no habría servido de nada.
Ayer prácticamente le supliqué que no rompiera conmigo.
Y aun así lo hizo.
No creo que haya nada que arreglar.
—No quiero —me limito a responder.
—Jeon—me recrimina él.
—Las cosas están mejor así.
—¿Así, cómo? ¿Con ella destrozada mientras tú te compadeces de ti mismo? Si crees que vas a convencerme de que Maia no te importa, estás perdiendo el tiempo.
—Era solo sexo.
—Y una mierda.
—Lo era —insisto—. Pero ayer me dijo que se había enamorado de mí.
Lo mejor que puedo hacer es darle espacio para que me olvide.
Me duelen los nudillos de apretar el volante. Mantengo la vista al frente para no ver la cara de incredulidad que debe haber puesto Hoseok al oírme hablar así.
—¿Qué le dijiste? —demanda, aunque seguro que ya intuye la respuesta—. Cuando te confesó lo que sentía por ti.
—Le pregunté si creía que era un error. Y me dijo que sí.
ESTÁS LEYENDO
INOLVIDABLES
FanfictionLa vida no es justa, y eso Jeon Jungkook lo sabe muy bien. Después de una dolorosa pérdida, su corazón se ha vuelto hermético, frío e inquebrantable. No le interesa si creen que es el malo de la historia. Maia, por otro lado, nunca se ha sentido la...
