Capítulo 29

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La sensación justo debajo de mi esternón me hace estar inquieta. La mirada de ambos está sobre mí. Las llamadas nunca paran mientras se ponen de acuerdo para viajar de nuevo, a excepción que esta vez, iré con ellos. He escuchado cientos de historias desde que hui de Francia. Sarde ha sido de ayuda, es como una enciclopedia andante de datos de la organización.

He leído sobre historias de mafias, y creo que tal vez en algun momento maniaco de mi vida, quise ser la debilidad de una villana. ¿Quién no quisiera eso? Pero sentada frente a ellos, frente a dos chicos que parecen tan normales, nacimos en cuna de oro, sucesores de empresas familiares. No visualizo que sean parte de una organización clandestina, porque hacer que mis pensamientos ahonden más en esos términos, solo regresaría recuerdos que deseo olvidar.

― Iré con ustedes.

Ambos voltean a verme. El cabello castaño cae sobre la frente de Hayden que me mira como si fuera un ser irreal. Nate toma una pose pensativa, ninguna dice una respuesta clara. Cruz, sonríe, los años cuidándome le ha enseñado que cuando digo o quiero algo, lo obtendré, sin importar los caminos que debo de tomar.

― ¿Sabes lo que hará Nicolau si te ve llegando conmigo? ―elevo los hombros, debe de lidiar con ello.

― Es cuestión de días para que este informado de todo. Creo que adelantar las buenas noticias nosotros, hará que la noticia no lo tome tan desprevenido.

Suelta una sonora carcajada colgando la llamada. Toma asiento frente a mí, cruza la pierna sobre su rodilla, y me estudia. Es meticuloso, ve los pro y contra de todo. Por ello, es que lo busque. No hay hombre más perfecto para ese papel que él, los negocios son antes que los sentimientos, y es algo que él tiene más que presente.

― Me he preguntado día y noche, ¿Qué ganas con esto?

― Poder. Libertad. Autonomía. ―le sonrió ― Ambos somos hijos únicos, herederos de una gran fortuna. El contrato nos traerá beneficios a ambos. Por años mi padre se ha encargado de mantenerme alejada de los focos de los medios. Y la madre de Nate se ha hecho de un patrimonio personal, evitando que artículos sobre mí sean publicados. ―ambos vemos al moreno que asiente. ― Ahora deseo estar en el centro de todo. Quiero los reflectores, quiero que el mundo me observe. Seré una digna hija de mis padres. Son negocios, después de todo.

― Todo en la vida es negocios. Lei tu contrato, muchos puntos me parecieron aceptables. No pides más que lo justo. ―asiento, pero todo es demasiado perfecto como para solo beneficiarme.

― Pero... ―me sonríe.

― Has leído mis términos. ―Asiento, tan solo uno despertó mi curiosidad. ― He aceptado con la única condición de que aceptes incluir una sola de mis condiciones. Si lo haces, el abogado se encargara de editarlo, e iremos con el notario como estaba previsto. La cláusula que vendrá acompañado, es la misma que la tuya. El contrato se termina cuando una de las dos partes lo desee.

― Sabes que todo sería mejor con un estrechamiento de manos.

― La vida me ha mostrado que un documento con todo estipulado, y firmado por ambas partes, tiene demasiado poder. Puedes venir con nosotros, partimos en la noche ―se pone de pie, camina hasta estar frente a mí, me pongo de pie. Me sonríe tomando mi mano dejando un beso en el dorso ― Como hijo de mis padres, siempre les he llevado la contraria, viviendo mi vida al límite, y ahora tú pondrás un blanco directo sobre mí.

― Que es la vida, sin tomar riesgos. ― Niega dando un paso atrás soltando mi mano. ― Tienes la cláusula para retractarte de todo.

― Un caballero como yo, es un hombre de palabra. Siempre he sido claro con lo que deseo, y también soy consciente de quien eres tú. Además ayudaras con mi imagen, creo que madre estará más que feliz con las buenas nuevas.

Dejame Amarte | | Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora