Abril 20
Domingo de pascua. Una celebración qué creo que fui a la única que tomó por sorpresa. Mientras todos celebran la resurrección de Cristo, veía a familias juntas con una felicidad desbordante. Solo me hacía ver cuán sola era mi vida. Con ropa casual, una chaqueta café, lentes de sol, un pequeño bolso cruzado sobre mi pecho y un sombrero espero a mi compañía.
En el celular escribo un mensaje a Hayden para reunirnos el día que me vaya con Pryanka. Incluso pensar en ese nombre deja mal sabor de boca. Levanto la mirada ante una pequeña sombra. Veo un pantalón besh, una camiseta blanca y una sobre camisa azul de lino. Unos lentes de sol me hacen imposible ver el gris de su mirada y mi gorra.
― ¿Es mi gorra?
― ¿Es mi sombrero?
Tal vez robe algo sin que se diera cuenta. Me pongo de pie y ella trae su mochila fea. Y un mapa. ¿Quién diablos usa un mapa? Pero guardo silencio, mientras me indica el itinerario del día. Ni siquiera sé cómo se escapó de la verdura y su roomies.
― ¿Porque sonríes?
― Por nada, Charlie. Mejor muéstrame el camino que yo te sigo.
Entrecierra sus ojos, pero habla mientras me guía y la sigo. Al decime el nombre de nuestro destino, lo googleo para ver si vamos en la dirección correcta. Al confirmarlo la sigo. Pasamos comprando helado por petición suya y llegamos a nuestro destino
― Mierda.
― ¿Qué pasa?
― Las personas no se quedan en su casa
― Déjalos, salen a distraerse.
― Pueden hacerlo el sábado y el domingo descansar sus casas.
― Deja de llorar y vamos.
Nos arrastra dentro. Seguimos a un chico más joven que yo que habla sobre las obras. Tomo el celular buscando uno de mis museos favoritos. Un favor más y pues puedo enseñárselo. Me da un golpe en el brazo para que ponga atención. Esa chiquilla se toma unas atribuciones que si fuera una Taylor distinta lo pagaría.
― Pon atención.
― Claro, niña.
No soy una niña.
― Si, aja. Te comportas como una.
― Tú...
― Silencio, nos observan.
Y si lo hacen. Nos mandan a callar, así que solo me digo que prestare atención. Pero termino desviándome con ella a mi lado. Así es menos aburrido. Se poco sobre las obras, pero tengo el don de la palabra. Por lo que es fácil envolverla en mis historias.
La diversión en su mirada me dice que sabe que miento en algunas pero al menos logro hacerla reír y a su vez olvido mi pasado. Soy obligada, eso no lo pongo en duda, en ser su fotógrafa. Por lo que uso mi propio celular para capturar su rostro y gestos.
― Usa el mio.
― Lo siento, pero no va con mi outfit
Antes de decir algo, el flash la asombra y capto una linda foto. Al menos tuvo buen uso el celular, cambio algunos mensajes con Hayden tratando de que acepte mi pequeño chantaje. A la hora del almuerzo, opta por comida rápida para ella y para mí una ensalada. Caminamos al parque donde pone una manta, misma que saca de su mochila. La sombra del árbol hace menos caluroso el día.
― ¿Qué hacen?
Veo hacia el otro lado donde tanto niños como adolescentes y pocos adultos se disponen a buscar huevos de pascua. Al decirle lo que pasa, su comida es empujada en mi regazo al verla ponerse de pie con alegría. Me mira con una gran sonrisa.
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Dejame Amarte | | Libro 1
RomanceTaylor aprendió que el amor es algo hermoso pero cruel. Lo único que conocía del amor era el vació que deja cuando se pierde... o es arrebatado. El amor puede ser el sentimiento más puro e incomprensible. Demencial y caótico. Confuso y absurdo. Una...
