Capítulo 49

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Abril 30

La cuenta regresiva ya no tiene días, son horas que se sienten como una sentencia. Mis pasos se siente como si mí calzado fuera de plomo, como si hubiera piedras dentro haciendo daño. Refugiada en la habitación me niego a ir a la clausura de este congreso. El celular se ilumina, con un nuevo mensaje. Vanka desapareció dejándome aquí con mi mente.

Todo se repite en mi mente. El tiempo con Charlie, me hizo olvidar por qué estoy aquí. Me hizo creer por un momento que volvería con el grupo a la hacienda esperando la aprobación de mi abuela. Tomo el celular, una selfie de ella con la hoja de aprobados. Aunque sus ojos este rojos, la alegría sobrepasa todo lo demás.

El lunes por la mañana mientras no estaba, me cole a su habitación. Deje la caja de regalo para el día de hoy. Mi abuela se le ocurrió hacer una fiesta en los dos salones más grandes del hotel. Todos los preparativos hicieron que los estudiantes desearan. Un traje a juego con el vestido yace en mi cama. Pryanka ha pensado en todo.

Yo lo he hecho, no puedo dejar de pensar el roce de sus labios en mi mejilla. Por tanto tiempo muchos labios eran espinas que me dañaban, y ese toque inocente no hizo daño, era como cosquillas que me hicieron sonreír cuando descubrí el tipo de sensación que causo algo tan simple, tan simple como una despedida de amigas.

― Merde.

Camino al baño, una ducha de agua fría me hará pensar con cabeza fría. Al salir envuelvo mi cuerpo en una toalla observando por la ventana como varios corren hacia donde será la fiesta. Si me iré de este lugar, al menos lo haré a mi manera. Tomo el traje que al menos le daré uso. Es color negro, acorde a la temática. Una camisa cuello alto con tres botones.

Arreglo mi cabello, de manera correcta para hacer una trenza floja que va dentro del saco. Saco el collar para llevarlo por fuera. Una máscara veneciana con decoraciones negras y doradas, con toque blancos. Cubre la parte libre de mi cabello y mi rostro por completo.

Tomo la invitación y salgo de la habitación. Varias personas llevan máscaras que cubren sus ojos, y algunos nada. Pero los chicos y pocas chicas llevan trajes. La mayoría de chicas lleva vestidos ajustados.

― Vamos, que el baile será pronto. ―Grita alguien corriendo a mi lado.

Al salir siento el aire fresco. Es la forma más fácil de llegar y evitar a la multitud. Me maldigo por haber dejado el celular arriba. No sé dónde puede estar. Me detengo frente a las puertas dobles. Entrego la invitación y estoy dentro.

― Con cuidado. ―Grita una voz que me hace querer cerrarle la boca para que nunca más hable.

Camino por todo el alrededor, buscándola. Espero haya usado mi obsequio. La música de orquesta, y las decoraciones son cosas de mi abuela. Solo en fiestas que ella realiza, puede optar por la temática que más le guste y los invitados deben de moldearse a ella.

Cruzo el pasillo al otro salón, al más grande de todos. La pista está llena de personas que bailan de todo menos lo que tocan. Busco el cabello de zanahorias, teniendo la certeza que ella estará a su lado. La veo en medio de la pista con varias chicas, pero ninguna de ellas es ella.

Recorro el lugar hasta dar con unas mesas. Sonrió. Pryanka ha dado en el blanco con las medidas y el diseño. Un vestido negro con falda larga, la parte superior es un corset con escote drapeado. Aunque añadió guantes de encaje que usa. Una máscara plateada cubre su mirada.

Me acerco evadiendo a personas que son estorbos. Algunas miradas están sobre mí pero las ignoro. Al estar cerca de su mesa, ni siquiera se ha percatado de mi presencia. Me paro frente a ella, levanta la mirada sin reconocerme. Me acuclillo para estar a su altura.

Dejame Amarte | | Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora