Incertidumbre, es la única palabras que crea esa infinidad de sensaciones en mí. Desconozco tanto de la vida, que una vez prometí conocerla con Emma a mi lado.
Desde que él me la arrebato, es casi inexistente la posibilidad de verme a futuro con alguien, de vivir. Es como si la muerte me haya dado prestado unos años más, para luego volver por mí.
Hay dos cosas diferentes entre mi pasado, y mi presente, desde que ella murió. La primera, es que no tengo certeza de nada. La segunda, es la chica sentada frente a mí que revoluciono mi vida. Pienso en la carta que escribí, que en este momento siento que es una burla a lo que ella merece escuchar. En la forma en que le diré que la hermana de su otra mejor amiga, vive en mi hacienda. La misma con la que he cambiado cartas durante meses.
― Sigues viéndome como si fuera un fantasma. ―Levanta el rostro y me sonrie. ― Pude haberlo sido, pero sobreviví.
― Ja. Graciosa. ―Cruzo los brazos sobre mi pecho, desvió la mirada hacia la ventana.
Escucho como se mueve, hasta tomar asiento a mi lado. Evita que haya distancia entre las dos. La veo de soslayo, negando. Golpea mi pierna, y es suficiente para moverme de mi posición. Toma asiento hasta que sus pies descansan sobre la mesita, toma una posición entre sentada y acostada. Me acuesto, de modo que mi cabeza descansa sobre sus muslos. Mi cuerpo descansa sobre el sofá, sintiendo la suavidad.
Sus manos peinan mi cabello, y por inercia cierro mis ojos, una sonrisa se forma en mis labios. Cuando hace eso, trae recuerdos, donde no es la protagonista. Pero a veces, soñar despierta, me mantiene un poco cuerda con todo lo que ha pasado. Recuerdo las palabras de Anielle en la fiesta de mi cumpleaños, cuando todo empezó a derrumbarse.
― ¿Qué piensas, Tay?
― En el pasado que deseo, en el que añoro y desearía poder vivir si alguna vez muero. ―Siento la yema de su dedo donde mi ceño se frunce.
Pienso en la posibilidad de decirle algo. De abrirme por completo a ella, de contarle mis miedos más tontos, hasta lo que aún me hacen querer esconderme bajo las cobijas, como lo hacía de niña. Curar mi pasado, es difícil, porque soy la primera en negarme.
― Cuando tome el primer vuelvo, iba en compañía de Sarde. El mismo hombre que atravesó la seguridad de mi padre, se coló a una fiesta para llevarme una sorpresa. ―Abro mis ojos, y la veo en una pose pensativa mientras sigue peinando mi cabello. ― Ver todo lo que me ocultaron, me hirió de la peor forma. Tener la certeza, que cada uno de ellos eligió hacerlo, hizo que tomara las peores decisiones.
― Nadie podía predecir nada Tay, lo único que importa, es que ahora estamos juntas.
― Por tiempo definido Mar. ―Su mano se detiene, y algo cruza su mirada. ― Tú no eres parte de los planes que elegí, y yo no soy parte de los planes que ahora deseas realizar.
― ¿Qué quieres decir?
Me alejo de su toque. Tomo asiento a su lado, me siento cruzando mis piernas y ver que sigue en la misma posición. Frunce el ceño. Como decirle que elegí algo, que hará que me odie tal vez.
― Cuando supe que tenía la posibilidad de verte antes de volver a Francia. Te escribí algo. ―Pienso en esas cosas tontas que quise hacer con ella cuando la viera, las horas que según nos tomaría ponernos al día, y solo basto verla para saber que esta donde debe.
― ¿Podre leerlo?
― Es tuyo, puedes leerlo cuando desees. Solo... ―Suelto un largo suspiro. ― He tomado malas decisiones sabes, las peores según los chicos, incluso alejarme de Anielle. Y a pesar de eso, sigue aquí.
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Dejame Amarte | | Libro 1
RomanceTaylor aprendió que el amor es algo hermoso pero cruel. Lo único que conocía del amor era el vació que deja cuando se pierde... o es arrebatado. El amor puede ser el sentimiento más puro e incomprensible. Demencial y caótico. Confuso y absurdo. Una...
