Capítulo 59

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POV Omnisciente

Italia, el destino de la moda para muchos y para otros, un lugar para vacacionar. La expectativa del gran show estaba en el aire. Se respiraba euforia, miedo e ilusión. Algunos difieren en que no era arte lo que se presentaba. Cuan equivocados estaban ante lo que estaba por venir.

Una ciudad que al pintarse la noche será testigo de una revelación que cambiara el juego por completo. Durante años, se guardó un secreto que alteraría el tablero de juego. Las reglas se romperían, y los lazos de confianza iniciaran a desintegrarse.

Los flashes cegaban a los invitados, preguntas que se iban con el viento ignoradas entre murmullos. Pasar el umbral de las puertas, era un respiro para todos. Algunas personas se escabulleron lejos de los focos no queriendo atención. Sabiendo que dentro, estarían lejos de todo. 

"¿Dónde ha estado la diseñadora Mosvani los últimos años?"

Era la incógnita que rondaba en la mente de muchos. Seguridad resguardaba cada esquina, ordenes susurradas en sus oídos mientras cuatro pares de ojos estaban solo en el señuelo. Los miedos encarcelados en la mente de esa rubia obstinada, que se encogían ante lo que pasaría. Por primera vez agradecieron las altas paredes que se edificaron.

― Recuerda la palabra de seguridad. ―Dijo la rusa a su protegida.

La tensión entre las cuatro personas encargadas crecía segundo a segundo en que el cielo se oscurecía. Una de ellas disfrutara lo que se avecina, sin sospechas mantiene su papel pensando que nadie lo descubrirá. Mientras una castaña enmascarada, tiene una lucha interna entre quedarse o huir. 

Los asientos inician a ocuparse con personas que llegan con expectativas de lo que esperan ver. Cada parte del lugar es majestuosa, un lugar donde han estado reyes, reinas, y todo tipo de personas con poder. Ahora un símbolo de riqueza y estatus.

La pasarela solo podía describirse como magnifica, con flores blancas a sus costados haciendo similitud a nubes. Toques dorados daban vista a ciertas partes del lugar. No había más que halagos de todos, aunque algunos eran sinceros, otros guardaban sus comentarios para evitar ser señalados.

― Es hermoso lo que ha creado Pryanka.

Comento una rubia que entraba del brazo de una pelinegra que con el simple hecho de estar presente, impone respeto y autoridad. Miradas lujuriosas, curiosas, celosas fueron los que ganaron. Con una delicadeza que se creía no poseía guía a la chica al balcón.

― Veremos a la nueva Taylor.

Ambas serán espectadoras del cambio de la heredera McLean. Una de ellas sentirá orgullo y la otra, aceptara que es más que una pieza en su tablero. Entre los balcones, algunos rostros se le hacen conocidos. Todos conociendo su reputación, alejan la mirada de donde se encuentran. Están presentes por una sola razón nada más.

En otro de los balcones, el mal genio lucha con mantener la compostura en el hombre que piensa en la barbaridad que su hija quiere. Todo desde que se reencontró con esa mujer que ha sido una cobarde toda su vida. Tan fácil era juzgar cuando sabía la razón. Durante años preparo a su hija para que tomara su lugar, ahora desea ser solo una muñeca que vistan y camine de un lado a otro sin más. 

― Solo mantén la calma. ―Dijo su esposa. ― Ella está a salvo aquí.

Tal vez la única que podía apaciguar el mal genio en él. Aunque era algo que nunca se admitiría en voz alta. La nula participación en la seguridad del lugar, era inexcusable para alguien como él. Estar en su territorio, era lo único que disminuiría el enojo. Lo que no se tenía previsto, era que como en aquella fiesta pasada. Algunas ratas encontrarían huecos donde colarse.

Dejame Amarte | | Libro 1Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora