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El aire en la habitación era denso,  afuera, el viento soplaba con desgano, la luna, escondida detrás de un manto de nubes, apenas iluminaba el cuarto a través de la ventana entreabierta, el ambiente era silencioso, pero no de una forma pacífica, sino de esa manera en la que el silencio se siente como un vacío, como si el mundo estuviera esperando algo

___ estaba sobre su cama, inmóvil, con los ojos fijos en el techo, su respiración era lenta, pesada, como si el peso de sus pensamientos se reflejara en cada inhalación, no dejaba de pensar en Alice

No importaba cuánto intentara distraerse, la imagen volvía una y otra vez a su mente, Alice, apareciendo en la pelea, caminando junto a Jasper como si no hubiera pasado nada, como si su presencia no removiera todo dentro de ___

Recordó el momento exacto en que lo vio, el frío recorriéndole la columna, el fuego ardiendo en su pecho, el instinto gritándole que se lanzara, que lo destruyera, que lo hiciera pagar

Su mirada se deslizó hacia Luna, que estaba acurrucada sobre su pecho, la perra la observaba en silencio, con esa expresión de lealtad incondicional que solo los animales pueden ofrecer

—¿Debo perdonarla? —murmuró __, su voz apenas un susurro en la habitación, Luna parpadeó, ladeando la cabeza, como si intentara entender el dilema de su dueña

—Ella me hirió... —continuó __, sintiendo cómo las palabras dejaban un sabor amargo en su boca -  ella me dejó -  Suspiró, cerrando los ojos con fuerza, como si eso pudiera ahogar la sensación de vacío en su pecho

Se llevó las manos a la cara, soltando un leve ruido de frustración - —¿Qué haría yo en su lugar -Sabía la respuesta 

Sabía que si la situación hubiera sido al revés, si su familia estuviera en peligro, si su gente la necesitara, ella habría hecho lo mismo

—Se fue para ayudar a su familia —aceptó, con un dejo de resignación en la voz pero eso no cambiaba nada, Alice se había ido,  la había dejado atrás, sin explicaciones, sin despedidas

Un escalofrío recorrió su cuerpo y se abrazó a sí misma, como si eso pudiera protegerla del peso de la realidad, se giró sobre la cama, dándole la espalda a Luna, como si al hacerlo pudiera ignorar sus propios pensamientos

Pero no funcionó, los recuerdos seguían ahí, Alice, con su sonrisa traviesa, Alice, mirándola como si nada más existiera en el mundo,  Alice, tocándola con esa delicadeza que contrastaba con la fuerza inhumana que escondía bajo la piel

Y luego, Alice alejándose, desapareciendo, escogiendo otra cosa, otro camino, otra persona

—Yo la herí y me aceptó —susurró __, buscando en esas palabras una justificación para el dolor que sentía pero no era lo mismo

Negó con la cabeza, sintiendo la frustración crecer en su pecho.

—Pero fue antes de tomar esto en serio... y ella se fue con él

Luna dejó escapar un pequeño ladrido, sacándola de sus pensamientos

—No, claro que no lo mataré —dijo __ con una risa seca, respondiendo a su propia idea, acarició la cabeza de la perra con suavidad, sintiendo la calidez de su pelaje bajo sus dedos

—Solo porque sé que eso la molestaría... y a los Cullen

Luna ladeó la cabeza, viéndola con confusión

—No es que me importe lo que piensan los Cullen —continuó __, su voz volviéndose más seria— pero no quiero problemas para la manada

Se quedó en silencio, sintiendo el peso de sus propias palabras

My Moon Alice Cullen y tuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora