El beso continuó, con cada segundo, se volvía más feroz, más intenso, más desesperado, no había lógica en lo que hacían, no había promesas, ni garantías, ni siquiera la certeza de que cuando se separaran todo estaría bien pero en ese momento nada de eso importaba
Lo único real era la sensación de los labios de Alice contra los suyos, el fuego que corría por su piel, el latido errático de su corazón, contrastando con la quietud inhumana de Alice, la cual la sostuvo con más fuerza, como si al soltarla pudiera desvanecerse como si este fuera el único momento que le quedaba con ella y __ sintió lo mismo, sintió el miedo enterrarse en su pecho, el miedo a perderla, el miedo a que esto fuera solo un eco de lo que alguna vez tuvieron, algo fugaz, algo condenado a desmoronarse en cuanto se alejaran.
Pero su cuerpo ignoró sus dudas, sus manos se movieron solas, aferrándose a Alice, aferrándose a ese beso como si su vida dependiera de ello y en un instante, Alice avanzó con pasos torpes, urgentes, llevándola consigo sin romper el beso, hasta que la espalda de __ chocó suavemente contra el tronco de un árbol, el sonido de la corteza crujió bajo su peso
El mundo se sintió más pequeño, más íntimo, solo ellas, solo el roce de sus cuerpos, solo el calor que se esparcía como una corriente eléctrica entre ellas pero __ fue la primera en romper el contacto, separó sus labios con lentitud, apoyando la cabeza contra el árbol, sus ojos aún entrecerrados por la intensidad del momento
Respiró hondo, intentando recuperar el aliento, intentando recuperar la razón y entonces, sin abrir los ojos, murmuró —Esto no significa que estemos bien - El susurro quedó suspendido en el aire, Alice apenas tuvo un segundo para procesarlo antes de que __ volviera a besarla, con la misma necesidad, con la misma intensidad y cuando sus labios volvieron a separarse, __ susurró otra vez, con un tono más bajo, más contenido —Esto es solo un descanso de pelear -
Alice no respondió con palabras, solo con sus acciones, la tomó por la nuca y la atrajo de nuevo, profundizando el beso con un hambre desesperada, con una necesidad contenida por demasiado tiempo y aunque __ correspondió, aunque su cuerpo se inclinó instintivamente hacia ella, fue la primera en volver a alejarse.
—Aún tenemos muchas cosas que hablar
Alice asintió sin dudar, sabía que tenía razón, sabía que esto no solucionaba nada pero no podía evitarlo, no podía detenerse, así que, en lugar de responder, volvió a besarla porque hablar significaba enfrentar lo que hicieron, hablar significaba revivir el dolor, las dudas, el miedo y Alice no estaba lista para eso, no cuando tenía la oportunidad de sentir esto un poco más, no cuando podía perderse en ella por unos segundos más.
Los besos se volvieron más intensos, más urgentes, las manos de Alice se deslizaron con suavidad por la espalda de __, recorriéndola como si intentara memorizar cada curva, cada rincón, las de __ hicieron lo mismo, aferrándose a la tela de la blusa de Alice, como si al hacerlo pudiera anclarla a este momento, como si pudiera asegurarse de que no desapareciera cuando esto terminara
Alice dejó un beso en su cuello, uno lento, arrastrado, dejando un rastro de escalofríos a su paso, __ inclinó la cabeza sin pensarlo, dándole más acceso, sintiendo la calidez de sus labios, la forma en que Alice la sostenía con la misma devoción de alguien que teme que el mundo se acabe en cualquier momento, no importaba que este no fuera el momento, no importaba que tenían mucho que resolver, que el pasado seguía entre ellas, como un espectro que aún no habían exorcizado, todo eso quedaba en segundo plano porque lo único real, lo único que importaba en ese momento, era que se amaban
___ recorrió con besos el cuello de Alice, subiendo hasta su mandíbula, hasta la comisura de sus labios, cerró los ojos y exhaló lentamente, sintiendo cómo la calidez se expandía en su pecho, cómo, por primera vez en mucho tiempo, no sentía que tenía que pelear, solo sentir, solo amar
Las manos de Alice se deslizaron por sus brazos, sus hombros, sus mejillas, en una caricia silenciosa, el roce de sus narices, otro beso, otro más porque el amor no siempre se gritaba
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My Moon Alice Cullen y tu
Fanfiction__ nunca sintió que perteneciera al que se suponía era su hogar, había sido ignorada, juzgada y maltratada por casi todos, por el pasado qué compartían sus padres, un pasado que ella nunca conoció, pero el destino le dará algo muy importante...
