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___ yacía en su cama, rodeada de un desorden que reflejaba el caos interno, el cuarto estaba oscuro, las cortinas cerradas, sin dejar pasar ni un solo rayo de luz, era como si el sol mismo hubiera abandonado su vida, dejando solo sombras y silencio
La habitación estaba en un completo desorden, la ropa sucia acumulada en el suelo, algunas prendas desparramadas por la cama, como si su mundo estuviera al borde de desmoronarse, no le importaba, no importaba si la casa se caía a pedazos con ella dentro o si las cosas no estaban en su lugar, nada importaba, todo lo que le quedaba era el peso de su alma rota, de su corazón roto
Estaba despierta, sí, pero no vivía, solo existía, un suspiro apenas se escapaba de sus labios de vez en cuando, y su cuerpo, aunque en la cama, no descansaba, su mente no paraba de dar vueltas, atormentada por el mismo pensamiento" Alice ya no está aquí"
No podía comprender cómo algo tan perfecto se había deshecho tan rápido, cómo alguien que había sido su todo, su razón para seguir, simplemente había desaparecido de su vida, no era solo la ausencia de Alice lo que la destrozaba, sino el vacío que sentía por dentro, como si su alma hubiera sido arrancada y se hubiera quedado flotando en algún lugar entre la vida y la muerte
A veces, ___ se encontraba mirando al techo, perdida en pensamientos que nunca parecían tener fin. ¿Cómo seguir adelante? ¿Cómo vivir sin su alma gemela? Cada segundo parecía una eternidad, un recordatorio constante de que algo importante se había ido y no podía recuperarlo
Sus pensamientos la arrastraban más y más profundo en la oscuridad, las lágrimas caían sin control, pero ni eso parecía aliviarla, los recuerdos se repetían una y otra vez, imágenes que no quería pero que no podía evitar: su risa, su mirada llena de amor, las noches que compartieron, las noches que se entregaron, los momentos de calma donde todo parecía estar bien, todo eso había desaparecido en un abrir y cerrar de ojos, y ahora, ___ estaba sola
El dolor la consumía desde el fondo, era un dolor que se sentía en lo más profundo del ser, un vacío en el pecho que ni siquiera las visitas de la manada podían llenar, nada podía llenar ese espacio porque nadie podría entender lo que significaba perder a Alice, nadie podía comprender la magnitud de esa pérdida y ni siquiera ella misma sabía cómo salir de allí
A veces pensaba en cómo había sido antes de conocerla, antes de Alice, su vida era más simple, sin tanto caos emocional, pero al mismo tiempo infeliz, y aunque en ese momento, esa vida parecía más fácil de digerir, también sabía que jamás podría volver a ser la misma, no después de convertirse, el encontrar a su impronta, Alice había cambiado todo, había llenado su vida de color, de esperanza y ahora que ella ya no estaba
No quería levantarse, no quería enfrentar el mundo, no quería nada, solo quería que el tiempo se detuviera, que todo se quedara en un bucle eterno donde Alice estuviera allí, pero el mundo seguía, nunca se detendría y ella solo existía en el silencio
___ cerró los ojos y dejó que las lágrimas cayeran, no porque quisiera llorar, sino porque simplemente no podía detenerlas, pero a pesar de todo, se sentía vacía como si hubiera algo más allá del dolor, algo que ni siquiera podía entender
El tiempo continuó su curso, pero ___ no lo sentía el mundo siguió girando, pero para ella todo estaba detenido dentro de su habitación, la manada venía a visitarla, intentaba hacerle compañía, pero nadie podía comprender el dolor que atravesaba y menos si no lo compartia, nadie podria comprender la tormenta emocional que la desgarraba
Y aunque ella deseaba estar sola, también sabía que no podía soportar esa soledad eterna, pero, por ahora, solo podía dejarse llevar por el dolor porque, al menos, en el dolor, sentía que aún había algo de Alice con ella
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___ estaba sentada en el sofá de su casa, su mirada fija en la pantalla del televisor, aunque sus ojos seguían el movimiento de la película de acción, su mente estaba completamente desconectada, las explosiones, las persecuciones y la adrenalina que se desprendían de las escenas parecían no llegarle, a veces, se preguntaba si debería intentar disfrutar de las cosas que antes amaba, pero no había fuerzas dentro de ella para hacerlo.
Embry estaba sentado a su lado, observando la misma película, pero sus ojos no se concentraban en la pantalla, sabía que ___ no estaba realmente viendo lo que sucedía, pero no la presionaba, estar allí, junto a ella, era lo único que podía hacer, el silencio entre ellos no era incómodo, era un espacio compartido, un pequeño refugio donde no había necesidad de hablar
De vez en cuando, Embry miraba de reojo a ___, viendo cómo sus ojos no se apartaban de la televisión, pero sin brillo, había algo en su expresión, algo que le decía que no importaba cuántos intentos hicieran para sacarla de su tristeza, lo que sentía era demasiado profundo
Fue en ese momento cuando la puerta de la casa se abrió de golpe, y Leah entró con una bandeja de comida miró a los dos, que estaban absortos y sonrió suavemente
—Hora de comer —dijo Leah con tono firme, pero con un toque de preocupación en la voz – Mi madre no pudo venir hoy, así que me ofrecí a traer la comida - Leah esperaba que ___ fuera a decir algo pero estaba acostumbrada a este tipo de silencios
—Vamos, ___, levántate un poco - Embry, al escucharla, apagó el televisor y se levantó - Sabemos que no tienes ganas, pero tienes que comer algo —dijo Leah mientras colocaba la bandeja sobre la mesa frente a ella
___ no dijo ni una sola palabra, es como si incluso hablar le pesara, pero con un leve movimiento, se incorporó la insistencia de Leah le hacía difícil rechazarlo, sus ojos se posaron en el plato, pero no hacía esfuerzo por levantarse
Embry se sentó nuevamente, tomando un par de bocados de su comida mientras observaba a ___, la situación era tensa, pero sabía que no podía hacer nada más que estar allí para ella
Leah, por su parte, se sentó a su lado y comenzó a comer también, pero sin dejar de mirar a ___
—No tienes que hacer nada, solo comer un poco —dijo Leah, con tono suave. —Sé que todo esto es difícil, pero es un pequeño paso
___ alzó la mirada por un momento, viendo a Leah, aunque no respondió, algo en su rostro cambió ligeramente, no era una sonrisa, pero era un pequeño cambio, un resquicio de su ser que no se había apagado por completo
Durante un rato, el ambiente se mantuvo en silencio mientras los tres comían, sin apresurarse, sin forzar nada, Embry preocupado, intentaba mantener el ambiente relajado, pero sabía que lo único que podían hacer era esperar
Finalmente, cuando terminaron, Leah se levantó para recoger los platos y los dejó en la cocina
—descansa un poco, ___ —dijo Leah mientras le acariciaba el cabello de forma suave. —Nosotros te dejamos tranquila un rato, ¿sí?
___ asintió lentamente, aún sin decir una palabra, ella no estaba lista para hablar, pero la compañía de Embry y Leah le estaba dando el espacio que necesitaba para, al menos, no sentirse tan sola
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My Moon Alice Cullen y tu
Fanfiction__ nunca sintió que perteneciera al que se suponía era su hogar, había sido ignorada, juzgada y maltratada por casi todos, por el pasado qué compartían sus padres, un pasado que ella nunca conoció, pero el destino le dará algo muy importante...
