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___ regresó a la casa con el corazón pesado, como si una sombra oscura se hubiera instalado en su pecho, cada paso que daba hacia la puerta parecía más lento que el anterior, como si el peso de la realidad la arrastrara al abrir la puerta, el familiar olor de Alice la recibió, pero ya no era el mismo ya no era el olor de la alegría, del amor inquebrantable, sino uno de promesas rotas

Su mirada se dirigió hacia la cama donde Alice solía estar, el espacio parecía tan vacío, tan desolado los recuerdos invadieron su mente, aquellos momentos compartidos, las risas, las caricias, los susurros de promesas de estar juntas por toda la eternidad, las palabras de Alice resonaban en su mente, como un eco "Estaremos juntas para siempre. Toda la eternidad."

Se dejó caer sobre las sábanas, el olor de Alice, aunque ya tenue, aún persistía, como si ella estuviera ahí, esperando que todo fuera un mal sueño del que despertaría pronto, pero no era un sueño, Alice se había ido, la había  abandonado y su corazón lo sabía, un dolor insoportable la invadió, como si algo dentro de ella se hubiera roto en mil pedazos

Lágrimas comenzaron a rodar por su rostro, silenciosas y pesadas, mientras su pecho se comprimía con el dolor, la sensación de vacío era tan profunda que no podía respirar, como si el aire se le escapara, no importaba cuántas veces intentara calmarse, el dolor seguía, y las lágrimas no paraban de caer

El silencio de la casa era ensordecedor, y el único sonido era su suave sollozo mientras se aferraba a las sábanas, buscando consuelo

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___ pasó la noche en la cama, abrazada a las sábanas que aún conservaban el rastro de su mate, el dolor en su pecho no se aliviaba sin importar cuantas horas pasaran, pero en el fondo, se aferraba a una pequeña chispa de esperanza, como si, en algún lugar profundo dentro de ella, creyera que Alice volvería por ella, se acurrucó entre las sábanas, tratando de encontrar algo que la conectara con ella, algo que la hiciera sentir menos vacía

La oscuridad de la noche envolvía la casa, pero ___ no podía dejar de esperar, los recuerdos de los momentos juntos, de los planes que habían hecho, las promesas de estar juntas para siempre, rondaban su mente una y otra vez, aunque la lógica le decía que Alice ya no estaba, su corazón se negaba a aceptar la realidad, tal vez, pensaba, solo tal vez, Alice regresaría, después de todo, si compartían  un lazo tan tan fuerte como lo creía, Alice no podría irse para siempre

La madrugada siguió  su curso, y aunque ___ intentaba dormir, el sueño no la alcanzaba, cada crujido en la casa, cada sombra en la habitación, la hacía levantarse un poco, con la esperanza de que, al abrir los ojos, Alice estuviera allí, observándola  pero no había nada, solo el eco del vacío que dejó su ausencia

Se quedó en la cama, sin moverse, mirando como la oscuridad lentamente se desvanecía, no había consuelo, no había respuestas, solo la angustia creciente de su corazón roto y la incertidumbre de lo que vendría, pero, en algún rincón de su alma, aún mantenía la esperanza de que Alice regresaría


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___ despertó sola otra vez, era un vacío frío y profundo el que le invadía  su cuerpo al darse cuenta de que Alice no estaba allí, el sol comenzaba a asomarse en el horizonte, pero su luz parecía tan distante como el amor que había perdido, un nudo en el pecho la mantenía inmóvil, mientras su lobo interior la acosaba con reproches, sentía la necesidad urgente de salir, de buscar a Alice, de hacer algo, pero sus pensamientos seguían atrapados en una espiral de duda

Su lobo interior, en su forma mas salvaje y protectora, no dejaba de insistir, busca a tu mate, Ella no puede estar lejos. No la dejes ir. No la pierdas. Las palabras resonaban en su mente, cada vez más fuertes, cada vez con más urgencia, pero ___ no podía, aunque sabía que debía salir a buscarla, algo dentro de ella se aferraba a la creencia de que Alice regresaría, ella le había prometido que estarían juntas, que nunca se separarían, no, no podía ser cierto que la había perdido para siempre, Alice volvería, estaba segura de eso, aunque el dolor de su perdida le desgarrara el alma

Se levantó lentamente, mirando la habitación vacía, las sábanas revueltas, el espacio vacío, Su corazón latía con fuerza, mientras sentía el peso y el eco de la ausencia que le había  dejado, pero en su mente, las palabras de Alice seguían presentes, sus promesas de estar juntas. ¿Dónde estaban ahora? ¿Qué había pasado entre ellas para que Alice se fuera sin decirle nada? ¿El es el causante?

La angustia la inundaba, y por un momento, sintió que no podía respirar, estaba atrapada entre el deseo de ir en busca de su amada y la certeza de que debía permanecer en ese espacio vacío, esperando

___ se acercó a la ventana, mirando al exterior sin realmente ver nada, el viento soplaba suavemente, pero en su mente, solo había silencio y en ese silencio, la esperanza seguía viva, pero la incertidumbre también la acompañaba, ¿Estaba haciendo lo correcto? ¿Debía seguir esperando? ¿O debía salir, tal como su lobo le pedía?

Pero, por un momento, decidió quedarse, decidió seguir creyendo que Alice regresaría, que todo era solo un mal sueño, una prueba que su amor tendría que superar, la casa parecía más vacía que nunca, pero ___ se aferró a la idea de que la esperanza no podía perderse, Alice se lo había prometido, y ___ no podía dejar ir esa promesa tan fácilmente

My Moon Alice Cullen y tuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora