El bosque se extendía imponente, con los altos árboles formando un techo natural que filtraba la luz del sol en haces dorados, las hojas crujían bajo los pies de ___ y los tres chicos que la acompañaban, todos en su forma humana, aunque el entorno era tranquilo, ___ sabía que su tarea era mantener a los jóvenes enfocados
El más pequeño, de apenas 12 años, caminaba a un lado de ella con pasos inseguros, los otros dos, de 15 y 16 años, caminaban detrás, intercambiando comentarios en voz baja y lanzándose pequeñas bromas nerviosas
___ miró hacia atrás y levantó una ceja, haciéndolos callar con una mirada severa pero no desprovista de calidez
—Escuchen bien —comenzó mientras continuaban su marcha—. Ustedes son mucho más fuertes de lo que parecen pero con esa fuerza viene una gran responsabilidad.
El mayor, de 16 años, dejó escapar un suspiro—Eso suena como algo que diría un superhéroe
—Ojalá fuera tan simple como en las películas - ___ lo miró de reojo, esbozando una media sonrisa- Aquí no hay villanos de cómic, solo la realidad, y en la realidad, ustedes pueden hacer mucho daño si no controlan sus cambios
El de 15 años, que había estado pateando una piedra mientras caminaba, levantó la vista con curiosidad —¿Qué tipo de daño?
—Piensa en esto —dijo ___ mientras apartaba una rama para que los demás pasaran— Si pierdes el control y te transformas en medio de una discusión, podrías herir a alguien sin querer, imagina que tu mamá te hace enojar porque no limpiaste tu cuarto, ¿qué haces?
—¿Transformarme? —bromeó el de 15 años, provocando risas entre los tres chicos
—No, no, no —___ negó rápidamente, alzando un dedo como advertencia—Definitivamente, no, sin importar que tan enojado que te sientas, no puedes arrancarle la cabeza
El comentario arrancó una risa nerviosa del más pequeño, que en ese momento tropezó con una raíz, por un instante pareció que iba a caer, pero logró recuperar el equilibrio justo a tiempo
—¿Estás bien? —preguntó ___, deteniéndose un momento para asegurarse de que no se hubiera lastimado
—Sí, estoy bien —dijo el niño con un poco de vergüenza, frotándose las manos contra sus jeans
—Perfecto, porque necesitamos que esos pies sigan firmes, aquí no hay lugar para tropiezos innecesarios
Los chicos asintieron, y el grupo continuó avanzando entre el espeso follaje, la caminata no era solo para estirar las piernas, era una forma de enseñarles disciplina y control, algo que ___ sabía que sería fundamental para ellos en el futuro
—Recuerden esto —dijo mientras se detenía en un claro del bosque, girándose para enfrentar a los tres—Ser parte de la manada no solo significa ser más fuerte o más rápido, significa proteger, cuidar y mantener la calma, incluso cuando todo en tu cabeza te dice que pierdas el control
El de 16 años cruzó los brazos, claramente procesando sus palabras —¿Siempre es tan difícil?
—No siempre —respondió ___ con sinceridad— Pero cuando es difícil, necesitas saber que no estás solo, tienes a la manada, me tienes a mí
Los tres chicos la miraron con una mezcla de respeto y admiración, era obvio que, aunque se sentían inseguros en su nueva realidad, sabían que podían confiar en ella
—Entonces, ¿qué hacemos si nos transformamos sin querer? —preguntó el más pequeño, con la seriedad de alguien mucho mayor que su edad, ___ sonrió, viendo el compromiso en su pregunta
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My Moon Alice Cullen y tu
Fanfiction__ nunca sintió que perteneciera al que se suponía era su hogar, había sido ignorada, juzgada y maltratada por casi todos, por el pasado qué compartían sus padres, un pasado que ella nunca conoció, pero el destino le dará algo muy importante...
