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___ se despertó con la sensación de que algo no estaba bien, el vacío en su pecho era más fuerte que nunca, miró alrededor, esperando que Alice estuviera allí, como siempre lo hacía, con esa sonrisa cálida que parecía iluminar todo a su alrededor pero la realidad golpeó con fuerza: Alice ya no estaba allí desde hace unos días
El aire en la habitación olía a lo que quedaba de Alice, el rastro de su aroma se desvanecía con cada segundo que pasaba, como si se estuviera desintegrando, llevándose con él todo lo que había sido, ___ se sintió sola, completamente sola, pero no solo en la habitación, sino en el mundo, su ancla ya no estaba mas
Su mirada se dirigió al escritorio donde, de alguna manera, había olvidado la carta que Alice le había dejado, era su manera de no enfrentarse a la despedida, pero ahora, con la soledad apoderándose de su ser, tomó la hoja arrugada entre sus dedos y al verla, recordó las palabras que había leído antes, las mismas que la habían destrozado por dentro, pero al tomarla nuevamente, las palabras parecían gritarle, martillarle el corazón con más fuerza
"Lo siento, sabía que si te decía que me iría, no me lo permitirías, por favor no me busques."
___ cerró los ojos con fuerza, apretando los puños alrededor del papel, las palabras de Alice se clavaron en ella, como una daga que no podía arrancarse, sabía lo que significaba, Alice no iba a regresar, Alice la había dejado atrás, sin explicación, sin avisar, y lo más doloroso de todo, es que sabía que no podría cambiar su decisión, las preguntas comenzaron a inundarla otra vez, ¿por qué? ¿Por qué me dejó? ¿Qué la hizo tomar esa decisión tan repentina? ¿Qué cambió, qué la convenció de dejarla por ese vampiro?
La ira comenzó a acumularse en su pecho, empujada por el dolor y la confusión, no podía soportar más, la imagen de Alice, tan llena de amor y promesas se desvanecía ante ella, todo lo que Alice le había dicho, todos los momentos que compartieron, se disolvían como si nunca hubieran existido, esas promesas se rompían, como vidrio quebrándose en su interior
No podía comprenderlo, no podía aceptarlo, Alice se había ido, y el dolor se convirtió en furia, en rabia, ___ sentía que su corazón se rompía por cada rincón, pero su furia la empujaba a actuar, comenzó a caminar por la habitación con pasos rápidos y descontrolados, su respiración agitada, como si necesitara descargar todo el dolor y la rabia acumulada, miró alrededor, la habitación que había compartido con Alice, llena de recuerdos, ahora se convertía en su objetivo, todo lo que la rodeaba le recordaba a ella, y nada de eso la hacía sentir mejor, así que comenzó a destruirlo todo
Estaba envuelta en una furia que la cegaba, sus manos sangraban por los vidrios rotos, pero no le importaba, cada pedazo de cristal que se incrustaba en su piel solo alimentaba más su ira, el dolor físico se confundía con el dolor emocional, pero no se detenía, no podía detenerse, el collar que Alice le había dado, ese símbolo de lo que una vez creyeron ser, ya no significaba nada, solo era un peso, un recordatorio del amor que había desaparecido sin previo aviso
Lo arrancó de su cuello con una rabia desenfrenada, el metal frío cortando su piel mientras lo arrojaba lejos, como si pudiera desechar con él todos los recuerdos felices que alguna vez compartieron, el collar aterrizó en el suelo, pero ella no lo miró más, no necesitaba verlo para recordar el dolor que sentía, ese vació que se había creado en su pecho
El dolor creció aún más, se expandió por todo su cuerpo y su mente, transformándose en una tormenta incontrolable, la desesperación se mezclaba con la rabia, y el deseo de hacer que todo desapareciera, de destruir lo que quedaba, se convirtió en su único impulso, sin pensar, volvió a atacar el espejo con toda su fuerza, el sonido del cristal rompiéndose fue como una liberación, el reflejo distorsionado de ella misma se desmoronó, al igual que su mundo lo había hecho
Cada golpe que daba, lograba que la habitación se volviera un caos mayor, el escritorio voló por los aires, los papeles y libros cayeron al suelo, y el ruido de madera quebrándose llenaba la habitación, ___ no sentía dolor, solo rabia creciente, cada pedazo que destruía, cada objeto que caía, parecía aliviar un poco el peso que la aplastaba desde adentro
Se acercó a la ventana, y con una fuerza brutal, la rompió de un solo golpe, los cristales cayeron al suelo como lluvia de vidrio, y ella se internó en el desorden, sin importarle las cortadas que se abrían en su cuerpo, sus brazos estaban cubiertos de sangre, las heridas abiertas por los vidrios afilados, pero no se detenía, el suelo estaba cubierto de fragmentos
Las sillas volaban, las lámparas caían estrellándose contra el suelo cada movimiento que hacía le llevaba más allá de los límites de lo que su cuerpo podía soportar pero no le importaba, sentía que necesitaba destruirlo todo, hacer que todo desapareciera, como si así pudiera quitarse de encima el sufrimiento que la estaba devorando
Un trozo de vidrio le cortó la mejilla, y la sangre comenzó a deslizarse por su rostro. pero no se detuvo ni por un segundo, todo lo que tocaba se rompía, se destrozaba bajo la fuerza de su furia, la casa, que había sido un refugio, ahora era solo un mezcla de escombros, la tormenta de ira que se había desatado dentro de ella ya no tenía forma de controlarse, el lugar que alguna vez fue su hogar ya no existía más, su llanto en medio de la destrucción, cubría sus mejillas, destruía un lugar que alguna vez amo
Mientras ella destruía todo lo que conocía, los Cullen estaban enfocados en la búsqueda de testigos para la inminente batalla con los Vulturi
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My Moon Alice Cullen y tu
Fan-Fiction__ nunca sintió que perteneciera al que se suponía era su hogar, había sido ignorada, juzgada y maltratada por casi todos, por el pasado qué compartían sus padres, un pasado que ella nunca conoció, pero el destino le dará algo muy importante...
