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Alice no pudo evitar reír ante la idea, pero también sabía que había algo más profundo detrás de la locura del momento. Sabía que ____ no estaba pensando con claridad, pero la veía tan animada, tan llena de esa energía que solo el alcohol podía traer, no quería arruinar el momento, pero tampoco podía dejar que ____ hiciera algo de lo que pudiera arrepentirse
—____, cariño, tienes que acostarte. —dijo Alice con suavidad, guiándola de nuevo hacia la cama, sabía que no valía la pena discutir sobre lo que acababa de proponer, no en ese momento, lo que importaba ahora era que estuviera cómoda y segura, eso significaba dejar que se relajara y descansara—. Vamos, acuéstate. Mañana podemos hablar de todo esto cuando tengas la cabeza más clara.

____ hizo un pequeño puchero, sintiendo que su impulso de actuar ya no podía tomar forma, quería moverse, seguir adelante con su plan de boda improvisada, pero el cuerpo no le respondía, en lugar de resistirse más, finalmente cedió y se recostó en la cama, mirando a Alice con una sonrisa tonta.

—Eres un aguafiestas, ¿sabías? —dijo, entrecerrando los ojos y tratando de parecer más seria de lo que realmente estaba—. Yo solo quería una boda loca pero está bien, supongo... tal vez mañana

Alice se sentó a su lado, acariciando suavemente el cabello de ____ mientras la veía acomodarse en la cama, sabía que _____ no se acordaría de mucho de esta noche, o que, si lo hacía, probablemente la haría reír en el futuro pero por ahora, lo importante era que estaba allí, a su lado, segura y tranquila.

—Te prometo que cuando estemos listas para eso, haremos algo aún más especial que Las Vegas —dijo Alice, besando la frente de ____ suavemente—. Pero por ahora, acuéstate, ¿de acuerdo?

____ asintió, una ligera sonrisa en sus labios, sintiendo cómo el sueño comenzaba a apoderarse de ella, se acurrucó bajo las mantas, mientras Alice se mantenía a su lado, vigilante y amorosa, sabiendo que todo lo que realmente necesitaba era un descanso para despejar su mente

La risa suave de Alice resonó en la habitación cuando ____ intentó, una vez más, levantarse de la cama, estaba decidida, aún con esa chispa en los ojos que revelaba el rastro de la euforia de la noche anterior, pero su cuerpo no respondía como ella esperaba

—___, querida, creo que es mejor que descanses —dijo Alice, acercándose y colocándola suavemente de nuevo sobre la cama cuando notó que sus esfuerzos por levantarse solo terminaban en un tropezón, Alice era paciente, como siempre, y la observaba con una mezcla de ternura y diversión

—No quiero quedarme aquí... quiero... —balbuceó ____ con una sonrisa torpe, mirando a Alice con los ojos entrecerrados por el cansancio, sus palabras seguían tambaleándose, y la idea de ir a Las Vegas y casarse seguía flotando en su mente, como una neblina difusa.

Alice suspiró, acariciando su cabello mientras la recostaba de nuevo. Sentó a su lado en la cama, mirándola con esa expresión suave y sabia que tan bien conocía.

—___, cariño, yo también quiero que tengamos un futuro juntos. —dijo Alice, con una sonrisa cálida pero firme - Pero no podemos tomar decisiones tan importantes cuando estás... bueno, así

____ resopló, haciendo un pequeño puchero, pero sabía que Alice tenía razón.

—¡Lo sé! —exclamó ____ con una risa tonta—. Pero qué opinas de una boda con estilo, Alice? Quizá algo menos loco que Las Vegas, ¿no?

Alice le dedicó una mirada suave, una mezcla de amor y comprensión.

—Un día, ___ —dijo Alice, acariciando su mejilla. —Lo que más quiero es que seas feliz, y si algún día decides que eso significa casarnos, lo haremos, pero ahora, quiero que te concentres en descansar y recuperar tus fuerzas.

____ sonrió débilmente, sintiendo la calidez de las palabras de Alice para calmar la confusión que se había apoderado de su mente.
—Gracias, Alice —dijo, un poco más tranquila, mientras se acomodaba contra las almohadas, cerró los ojos por un momento, dejando que el silencio las envolviera mientras se sentía más relajada en la presencia de Alice

—No hay prisa, cariño -Alice se inclinó para besar su frente con dulzura - El resto del mundo puede esperar, pero nosotras no.

____, con las mejillas sonrojadas y ojos vidriosos, miraba a Alice con una expresión de profunda preocupación

—Alice... —dijo con voz quebrada, mientras se sentaba lentamente en la cama, las manos apoyadas sobre las rodillas, temblorosas—. No... no te quieres casar conmigo, ¿verdad?

My Moon Alice Cullen y tuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora