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La noche envolvía La Push, sumiendo el bosque en sombras profundas, los lobos avanzaban con paso firme, sus cuerpos ágiles moviéndose entre los árboles con una sincronización perfecta, aunque la patrulla era una rutina, la manada sentía la serenidad de estar junta nuevamente, después de tanto tiempo de separaciones, nadie lo mencionaba, pero todos sabían que aún quedaba algo en el aire, una carga que no se podía negar

___ corría con ellos, habiendo decidido unirse a la patrulla a petición de los más jóvenes. El vínculo entre ellos estaba de vuelta, aunque las cicatrices de lo pasado seguían presentes en sus mentes, nadie hablaba de ello, pero todos lo sentían, Jacob rompió el silencio con su tono despreocupado, como siempre.

—¿Todo tranquilo por aquí? - Sam, al frente del grupo, respondió con tono calmado.

—Sí, todo en orden.

El grupo continuó avanzando, cada miembro concentrado en su parte del recorrido, pero los pensamientos se compartían fácilmente a través del vínculo, ___ sentía esa calma que solo la manada podía brindarle, aunque había algo en el aire que la mantenía alerta, finalmente, Sam se detuvo en una pequeña colina, observando el panorama por un momento, luego giró hacia el grupo

—Bueno, ya hemos hecho nuestro trabajo. —Hizo una pausa, como si estuviera disfrutando de la tranquilidad de la noche—. ¿Qué les parece si vamos a casa? Tengo mucha hambre y Emily preparó comida para todos

La mención de la comida hizo que la atmósfera cambiara de inmediato, sin decir una palabra, el entusiasmo recorrió la mente de cada uno, como si la idea de un buen banquete al final del día fuera lo único que realmente necesitaban

—No iré... Alice me espera  —La voz de ___ fue tranquila, pero había una ligera duda en sus palabras -  En ese instante, Seth, con su característico entusiasmo, envió un pensamiento lleno de insistencia

¡Vamos, ___! Quédate con nosotros, Emily preparó comida, y sabes que no puedes perderte eso, Jacob se unió inmediatamente, casi burlón.

—No seas así. ¿Vas a dejar que una vampira se lleve toda tu atención? Vamos, te necesitamos aquí

—Sí, quédate —dijo Embry, con una sonrisa mental—. Estamos todos juntos, y la comida de Emily no es algo que quieras perderte  - Leah, aunque en silencio, envió un pensamiento directo

—Te quedas -  ___ suspiró mentalmente, sintiendo la calidez de la manada. Alice lo entendería, algo en su interior le decía que esta vez debía quedarse

—Está bien, me quedaré, —finalmente cedió, con una ligera sonrisa, sintiendo el alivio de estar con ellos. —Solo porque ustedes no me dejan en paz.

Con eso, todos comenzaron a correr hacia la casa de Sam, sabiendo que aunque las tensiones entre los hermanos  seguían ahí, la compañía de la manada era algo que ninguno quería dejar pasar


La cena estaba servida en el centro de la cabaña, un banquete improvisado pero suficiente para alimentar a toda la manada, el ambiente era cálido, los platos repletos de comida casera llenaban la mesa, y las risas de Seth resonaban en el aire mientras contaba alguna anécdota de su última patrulla

Leah estaba sentada al extremo de la mesa, no del todo aislada pero manteniendo cierta distancia de Sam y Emily, quienes conversaban en voz baja. Aunque el tiempo había sanado parte de las heridas, las cicatrices entre ellos todavía eran visibles, al menos para ella. Sin embargo, Leah no dejaba que eso arruinara la velada, ____ , siempre  intentaba incluirla en las bromas del grupo, y poco a poco ella cedía, sonriendo a medias por algunos comentarios.

Jacob estaba cerca de ___, quien se había integrado nuevamente a la manada después de un tiempo de tensión, aunque Sam seguía siendo el alfa oficial, era evidente que todos buscaban instintivamente a ___,  para obtener orientación. Incluso en cosas simples, como repartir los turnos de vigilancia o decidir qué tema discutir durante la cena, las miradas se dirigían hacia ___, buscando su opinión,  y  aunque intentaba mantenerse en un segundo plano por respeto al liderazgo de Sam, respondía con naturalidad, como si ese rol le perteneciera -

-¡Deberías haber visto a Seth el otro día! - exclamó Embry entre risas - Intentó trepar un árbol para alcanzar a uno de los recién nacidos de Victoria, pero terminó cayéndose directo en un charco de barro - 

Seth levantó las manos, fingiendo indignación - ¡Hey! Lo importante es que no lo dejé escapar, ¿verdad? - 

- Eso seguro - intervino ___, con una sonrisa que calmó las risas generales - Y tu improvisación fue lo que nos permitió atrapar al grupo de recién nacidos. Buen trabajo, Seth - 

El elogio de ___ hizo que Seth se enderezara en su asiento, orgulloso, Leah, a su vez, observó el intercambio con una mezcla de admiración ,  había algo en la manera en que __ hablaba, en cómo manejaba la atención de todos sin esfuerzo, que le hacia pensar en   cómo seria  todo si Sam no hubiera Sam tomado las riendas, no podía negar que  ____   tenia un  don para hablar con la manada 

-Bueno -   Quil levanto su vaso - Propongo un brindis. Por ___,  por su regreso con nosotros , que siempre sabe qué decir para mantenernos en pie y que nos recuerda por qué seguimos juntos como manada -    El silencio que siguió fue breve pero cargado de significado, uno a uno, los miembros de la manada levantaron sus vasos, asintiendo, incluso Sam, aunque con una expresión tensa, participó del brindis - Por ____ -

La chica sonrió con modestia, pero en sus ojos se podía ver cómo ese gesto le llegaba al corazón -  Gracias, chicos, pero esto no es sólo mío, somos una manada, y cada uno de ustedes es importante, si estamos aquí, es porque todos hemos hecho nuestra parte -  l a cena continuó con un aire más relajado, pero al final de la noche, cuando todos comenzaban a recoger los platos y preparar el lugar para descansar, Leah se detuvo junto a  ___ en un momento de privacidad

- Tal vez siempre fue tuyo - dijo en voz baja, sin amargura, solo aceptación - El liderazgo, quiero decir, quizá dejaste el mando antes de que llegáramos  todos, pero ahora está claro que tú eres quien nos mantiene juntos 

___ no respondió de inmediato en cambio, le dio una leve palmada en el hombro a Leah, un gesto que hablaba más que cualquier palabra - Gracias, Leah pero no se trata de liderar o imponer, sólo quiero estar para todos y también estoy  aquí para ti, cuando lo necesites, por algo eres mi amiga  - 




Era de madrugada cuando ___ regresó al lugar donde se estaba quedando con Alice, la casa estaba en completo silencio, y ___  trató de no hacer ruido al abrir la puerta mientras se deslizaba hacia la sala, se encendió una luz repentina, haciendo que casi soltara un grito, allí estaba Alice, sentada con los brazos cruzados y una ceja levantada - ¿Dónde demonios estabas? -  preguntó con voz firme

___ se llevó una mano al pecho, tratando de calmar el susto - Mierda, olvidé que no duermes - dijo entre risas nerviosas -  Pero Alice no compartía el humor en ese momento

-Dijiste que regresarías a buena hora y levo horas esperando noticias de ti -

___suspiró y se dejó caer en el sillón frente a ella  - Lo sé, Alice, lo siento, me quedé más tiempo con la manada , las cosas estuvieron... bien, tranquilas por fin y fue agradable verlos relajados, como si por una noche pudiéramos olvidarnos de todo  -

Alice observó a ___durante unos segundos, su expresión suavizándose un poco - Podrías al menos haber enviado un mensaje -  dijo, aunque su tono ya no era tan severo.

- Tienes razón - admitió -  Te compensaré, lo prometo, pero en serio, Alice, fue una buena noche, creo que estamos encontrando nuestro ritmo otra vez - 

Alice suspiró, finalmente esbozando una pequeña sonrisa  - Está bien, pero la próxima vez, avísame y  ahora, ve a dormir, aunque yo no lo necesite, tú sí - 

___ sonrió y se levantó del sillón - Gracias, Alice, eres la mejor, aunque seas un poco aterradora a veces -

Alice rodó los ojos, pero su sonrisa no desapareció mientras apagaba la luz - Y no lo olvides



Hoy casi me muero en un accidente, así que como agradecimiento a la vida y a dios por qué no pasó nada grave, subiré tres  capítulos 


My Moon Alice Cullen y tuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora