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Alice estaba sola en su casa, el frío de la noche era palpable en el aire, pero lo que realmente la helaba era el torbellino de pensamientos que la había estado atormentando durante horas, afuera, la luna llena iluminaba tenuemente el paisaje, pero dentro de ella, todo estaba sumido en una oscuridad aún más densa
Daba vueltas por la sala, recorriendo el espacio con pasos agitados, el suelo crujía bajo sus pies, pero el sonido se perdía en el ruido de su mente, la imagen de __ y Angela, tomadas de la mano en el restaurante, seguía acechando su mente, cada vez que cerraba los ojos, era, como si los recuerdos se hicieran más vívidos, más dolorosos, las risas compartidas, los gestos de complicidad, el simple acto de entrelazar sus manos... Todo eso la taladraba, como si una aguja helada estuviera atravesando su pecho
Luego el eco de las palabras de Jasper no dejaba de resonar en su cabeza
"¿Dejarás que esa humana tome lo que es tuyo?"
Alice apretó los labios con fuerza, ¿Lo que es mío?, era la misma pregunta que se repetía, pero había algo en esa afirmación que la inquietaba, ¿Era realmente eso lo que quería? ¿Lo que era suyo realmente le pertenecía?
El pensamiento la atormentó por un instante, no, no se trataba de lo que era suyo, se trataba de lo que __ sentía, su deseo de retenerla era fuerte, pero no podía cegarse por eso
La pregunta, siempre la misma, persistía
-¿Qué debería hacer? ¿Qué es lo correcto?-
-Si ella es feliz con Angela... ¿debería dejarla ser feliz?-
Estas palabras resonaron como un martillo en su cabeza, golpeándola con fuerza, tratando de forzarla a una respuesta - Sí, debería -Pero eso la dolía, la idea de perderla, de ver a __ alejarse de ella, era algo que no quería, ella amaba a __, sabía que la amaba con todo su ser¿Cómo podía permitir que esa felicidad fuera compartida con alguien más?
Alice dio un paso atrás, su pecho se llenó de un dolor inexplicable, miró sus manos, las abrió y las cerró rápidamente, como si pudiera deshacerse de las emociones que se aferraban a ella pero todo lo que conseguía era un vació aún más grande
- No... - Pensó, cerrando los ojos, como si al hacerlo pudiera bloquear esos pensamientos -No puedo -
Se giró con rapidez y comenzó a caminar por la habitación, como si pudiera huir de sus propios pensamientos, ¿Qué podría hacer? ¿Cómo podría saber si __ era feliz con Angela si no se lo preguntaba?
Pero justo cuando la duda la alcanzaba, la imagen de __ y Angela apareció otra vez, esta vez más clara, más dolorosa, vio las sonrisas, vio sus dedos entrelazados, recordó sus risas, las pequeñas miradas cómplices que compartieron ¿Cómo podía competir con eso? ¿Cómo podía competir con lo que ellas tenían?
-No... no puedo -
La negación llegó nuevamente, más fuerte, con más fuerza que antes, se detuvo frente al espejo, su rostro reflejaba una mezcla de frustración y desesperación pero en ese momento, algo en su interior comenzó a cambiar
- Pero la amo -
Las palabras salieron de su boca sin que pudiera detenerlas - La amo - Era la única verdad que podía sostener, la única verdad que valía la pena, no importaba cuántos pensamientos oscuros la invadieran, esa verdad seguía firme
Alice caminó hacia la puerta, sabía lo que debía hacer
-Sé que aún podemos resolver esto -
Su mente se llenó de determinación, de esperanza, pero también de miedo, porque no sabía si __ quería lo mismo, no sabía si __ todavía la amaba pero no iba a dejar que alguien más ocupara su lugar, no podía permitirlo, no lo haría
De repente, la habitación comenzó a sentirse demasiado pequeña, el aire se volvió denso, pesado, ella no podía quedarse allí, atrapada en sus pensamientos
Necesitaba actuar
-No puedo permitir que Angela la enamore -
La frase salió de sus labios con convicción, casi como un juramento, dio un paso hacia la puerta, luego otro, y otro más y cuando finalmente cruzó la puerta, el viento nocturno la envolvió
Empezó a correr
Sus pasos eran rápidos, ligeros, casi silenciosos, aceleró su velocidad, corrió sin mirar atrás, sin detenerse, cada zancada la llevaba más lejos de su casa, más cerca de __, el viento agitaba su cabello, el paisaje se convirtió en un borrón, y solo había un pensamiento en su mente debía recuperarla
-Puedo hacerla feliz, sé que puedo
Pero entonces, un susurro en su mente la detuvo - ¿Y si ya es feliz con Angela? -
No se detuvo, no podía, no podía permitir que esa duda la paralizara, necesitaba respuestas, necesitaba saber la verdad y cuando llegó a la frontera entre los territorios, Alice se detuvo
Se quedó allí, mirando hacia el otro lado, el que le pertenecía a la manada de __, podía sentir su presencia, incluso desde lejos, podía olerla en el aire pero algo la mantenía ahí, en la frontera, sin poder cruzar
La duda la invadió de nuevo - ¿Debería dejarla ser feliz?-
En ese momento, su mente y su corazón estaban en guerra, cerró los ojos con fuerza, apretó los puños, no quería pensar más, su cuerpo se tensó, y dio un paso adelante, pero luego se detuvo
Sus dudas la consumían, ella podía hacerla feliz, sabía que podía y aunque la duda persistía en su mente, Alice no cruzó, no lo haría
Se giró sobre sus talones y se marcho
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My Moon Alice Cullen y tu
Fanfiction__ nunca sintió que perteneciera al que se suponía era su hogar, había sido ignorada, juzgada y maltratada por casi todos, por el pasado qué compartían sus padres, un pasado que ella nunca conoció, pero el destino le dará algo muy importante...
