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___ estaba sentada cerca de la mesa, observando a Luna, que daba vueltas alrededor de sus pies después de haber terminado su desayuno, el aire de la mañana era tranquilo, y aunque ___ aún sentía el peso en su pecho, algo era diferente hoy, Luna había logrado sacarla de la cama, y eso ya era un pequeño milagro

La puerta se abrió y Leah apareció con una bolsa de papel en una mano

—Vaya, pensé que tendría que sacarte de la cama otra vez —dijo Leah, dejando la bolsa sobre la mesa – Esto es nuevo

___ levantó la mirada y se encogió de hombros

—Luna me despertó, tenía hambre —respondió, señalando a la cachorra que ahora descansaba felizmente en su rincón favorito – Tenia que servirle su comida

—Pues parece que se preocupa mas por su alimentación  que tu por la tuya —bromeó, sacando un par de contenedores con desayuno de la bolsa. —Perdón por tardarme, pero traje suficiente para las dos

—Gracias —dijo ___, aceptando uno de los contenedores, aunque su tono aún era un poco apagado, había algo en su mirada, un atisbo de vida que Leah notó al instante – lo agradezco

Mientras comían, ___ jugueteaba con el tenedor entre bocados, Leah la observaba de reojo, preguntándose qué podría estar pasando por su mente

—Estaba pensando en pintar un poco la casa – menciono mientras su mirada se dirija  a las paredes del lugar - Necesitan un poco de amor

—¿Pintar? - Leah parpadeó, sorprendida

—Sí, no se, siento que todo aquí se ve igual -___ asintió, apartando la mirada como si estuviera avergonzada de decirlo en voz alta - Quizás si cambio un poco las cosas, pueda... no sé pueda sentirse mejor el vivir aquí

—Me parece una gran idea - Leah dejó el tenedor sobre la mesa y se inclinó hacia adelante, apoyando los codos - ¿Ya tienes colores en mente?

—No - Leah sonrió y negó con la cabeza - ni siquiera sé si lo haré realmente

—Nada de eso, lo harás  - ___ la miró con incredulidad - Yo te ayudo

—¿En serio?

—Claro que sí, no voy a dejar que te metas sola en ese desastre – una sonrisa se asomaba en el rostro de Leah - Además, será divertido

—Bueno - por primera vez en mucho tiempo, una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro - Entonces quizás sí lo haga

—Perfecto, ahora termina tu desayuno - Leah levantó su vaso de café como si brindara por esa decisión - Porque vamos a necesitar fuerzas si planeas hacer todo esto

Luna, como si entendiera la energía renovada en el aire, soltó un pequeño ladrido y movió la cola, ___ se inclinó para acariciar a la cachorra, sintiendo un ligero calor en el pecho que hacía mucho no sentía.



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___ giró la llave en el encendido, el motor rugió como si estuviera despertando después de una larga siesta, en la batea de la camioneta, Quil, Seth y Embry se acomodaban entre risas, empujones y reclamos porque "a alguien siempre le toca el rincón incómodo"

—¡No me avientes! —se quejó Seth mientras Quil se hacía más espacio de lo necesario

—La vida es dura, amigo —respondió Quil, sonriendo de lado

—Si terminamos cayéndonos en un bache —murmuró Embry, apoyando la espalda contra la cabina y cruzando los brazos - no es mi culpa

Luna, emocionada, había subido a la batea con ellos, la cachorra iba de un lado a otro, moviendo la cola y saltando sobre las piernas de los chicos, como si también entendiera que salir de casa era algo especial

My Moon Alice Cullen y tuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora