Jojo se movía de un lado a otro en la casa, su pequeña figura llena de energía mientras daba pequeños saltos que hacían eco en el suelo de madera.
Sus pasos eran ligeros, casi como un juego, entrando y saliendo de la habitación de sus padres como un pequeño fantasma que parecía disfrutar del arte de pasar desapercibido. Cada vez que abría la puerta de su habitación, asomaba solo la cabeza, sus ojos grandes y curiosos brillaban con esa chispa traviesa que solo los niños tienen. Pero su presencia no pasaba del todo inadvertida.
—Jojo, deja dormir a tu papá —dijo Xiao Zhan, apareciendo en el pasillo mientras se secaba las manos con un trapo. Acababa de salir de la cocina, probablemente interrumpido por el incansable ir y venir del niño.
Jojo se detuvo al escuchar a su padre y frunció el ceño. Cruzó los brazos con ese gesto que indicaba que estaba a punto de protestar, y su pequeño pecho se infló de indignación.
— ¡Papi! Papá duerme mucho —protestó, arrastrando las palabras como si quisiera que cada una quedara grabada en el aire—. Anoche me prometió que jugaría conmigo, pero rompió mis juguetes.
Xiao Zhan dejó escapar un suspiro. Se arrodilló frente a Jojo, dejando el trapo a un lado, y sostuvo sus pequeños hombros con suavidad. Miró directamente a esos ojitos llenos de frustración y le dedicó una sonrisa calmada, aunque en su interior trataba de encontrar las palabras adecuadas para explicarle algo tan complicado a un niño.
—Escucha, mi amor —comenzó, su voz suave pero firme—. Tu papá no lo hizo intencionalmente. ¿Recuerdas que hablamos de cómo papá está pasando por una "fase"? Una fase un poco... grande, ¿sí?
Xiao Zhan evitó cuidadosamente usar palabras más específicas. Su mirada se desvió un segundo hacia la puerta cerrada de la habitación donde Wang Yibo descansaba. Desde lo sucedido con Lee Bai, Wang Yibo no había vuelto a su tamaño normal, lo cual era complicado de explicar no solo a los niños, sino incluso a ellos mismos.
—¿Grande? —repitió Jojo, ladeando la cabeza con curiosidad, aunque su ceño seguía ligeramente fruncido.
Antes de que Xiao Zhan pudiera responder, la puerta de la habitación se abrió lentamente, y una figura alta y robusta apareció en el umbral. Wang Yibo, con el cabello revuelto por el sueño, se apoyó contra el marco de la puerta. Su tamaño todavía desproporcionado hacía que la puerta pareciera diminuta a su lado. Sus ojos oscuros estaban cargados de una mezcla de cansancio y culpa.
—¿Están hablando de mí? —preguntó con la voz ronca de haber dormido.
Jojo se tensó al verlo, pero no apartó la mirada. Wang Yibo dio un paso adelante, su figura imponente contrastando con la inocencia del pequeño que lo observaba. Sus ojos buscaron a Xiao Zhan primero, como buscando apoyo, y luego se dirigieron a su hijo.
—Jojo... —su tono era suave, casi como si temiera espantarlo—. ¿Estás enojado conmigo?
Jojo apretó los labios, dudando por un momento. Luego negó con la cabeza, pero su ceño fruncido y su postura rígida no desaparecieron del todo.
—No, papá. Pero no juegas conmigo ni con mis hermanos —dijo, su voz sonando herida, como si ese pequeño reclamo llevara el peso del mundo.
Wang Yibo sintió cómo algo se rompía dentro de él al escuchar esas palabras. Se agachó lentamente, tratando de no intimidar al niño con su tamaño, y extendió una mano hacia él.
—Lo siento, Jojo —murmuró con sinceridad—. No he sido el mejor papá últimamente.
Jojo lo miró por un momento, como si estuviera evaluando la autenticidad de sus palabras. Finalmente, dio un paso adelante y permitió que Wang Yibo lo tomara en brazos.
—¿Vas a jugar conmigo ahora? —preguntó, con la voz apenas un susurro.
Wang Yibo miró a Xiao Zhan por encima del hombro, quien asintió con una sonrisa ligera.
—Claro que sí. Pero esta vez no romperé nada, te lo prometo —dijo, esbozando una sonrisa que no pudo ocultar del todo su preocupación.
Jojo se acurrucó contra él, y por un momento, todo pareció estar bien en su pequeño mundo. Sin embargo, Xiao Zhan sabía que esa "fase" no desaparecería pronto, y que lo sucedido con Lee Bai seguiría marcando sus vidas. Pero por ahora, decidió disfrutar de ese pequeño momento de tregua.
📍🌟
Ha pasado más de un año desde que subí esta historia y seguro ya ni se acuerden porque yo tampoco me acordaba ya que debía un extra jajaja.
Lo siento mucho, ni me acordaba de los nombres que había puesto a algunos personajes y tuve que volver a leer.
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𝑳𝒂 𝒎𝒆𝒏𝒕𝒊𝒓𝒂 𝒑𝒆𝒓𝒇𝒆𝒄𝒕𝒂 [𝒀𝒊𝒛𝒉𝒂𝒏]
FanfictionXiao Zhan es un omega dominante de 30 años, dueño de unos de los hoteles más grandes de China y de un secreto. 📆 12-4-2016 Yizhan. Esta historia es de mi autoría, basado en algunas partes del manhwua coreano Kiss Me Liar, uso diálogos de apoyo de...
![𝑳𝒂 𝒎𝒆𝒏𝒕𝒊𝒓𝒂 𝒑𝒆𝒓𝒇𝒆𝒄𝒕𝒂 [𝒀𝒊𝒛𝒉𝒂𝒏]](https://img.wattpad.com/cover/346537630-64-k967254.jpg)