Victoria Gaspar
Entré a la discoteca acompañada de Endrick y Yuri. Maria Luiza ya estaba ahí.
Fuimos caminando hasta el área VIP y notaba miradas sobre mí, tal vez porque Endrick tenía el brazo alrededor de mis hombros.
—Ya verás que mañana estás en las páginas de chismes por haber sido visto en una fiesta con una rubia —Endrick se rió.
—Ellos no van a publicar una rubia fea y oxigenada en sus páginas —le pegué en el brazo, él se rió y me abrazó de lado.
Entramos al camarote y ya veía gente que no conocía, excepto a Maria Luiza.
Pero lo que me llamó la atención fue un moreno tatuado que estaba ahí. De verdad, ese tipo era un bombón.
Nos acercamos y cuando Luiza nos vio, vino directo hacia nosotros.
—¿Listos para disfrutar la noche?
—Preparado —dijo Endrick frotándose las manos, y recibió una mirada de Maria Luiza.
—Ubicate, está lleno de rubias aquí y sé lo mucho que te gustan —le dijo.
—Ninguna rubia me interesa cuando tengo a esta morena a mi lado —la abrazó de lado y ella se derritió.
—Odio a los parejitas felices —le dije a Yuri, que se rió.
Fuimos a la mesa donde estaban los invitados de Malu. Como no conocía a casi nadie, me quedé en mi rincón.
Estaba mirando el celular cuando sentí una presencia a mi lado. Dejé de mirar la pantalla y miré a la persona.
—Parece que el destino cooperó, ¿ves? —me reí—. ¿Qué tal, rubia?
—Hola, Diego.
—¿Por qué estás sola aquí en la esquina?
—No conozco a casi nadie y mis amigos están divirtiéndose. Preferí quedarme por aquí.
—¿No tomás?
—De vez en cuando, es raro.
—Entiendo —me miró—. Sos más linda en persona que en las fotos —seguro ya estaba roja.
—Gracias. Vos tampoco estás nada mal, Diego —él se rió y yo también.
—¿Cumplo con tus expectativas?
—No sé, tal vez—¿las cumplía? Obvio que sí.
Él sonrió de lado y se acercó. No hice ningún movimiento, solo me quedé ahí mirándolo.
El tatuado me agarró por la cintura y yo mordí mis labios. Puso su mano en mi nuca y fue acercando su rostro al mío. Cuando me di cuenta, ya estábamos besándonos.
Por un momento, Richard vino a mi cabeza. La forma en que me besaba, cómo me tocaba... ¿por qué carajos estoy pensando en él?
Nos separamos y dejé unos piquitos en sus labios. Él, aún con los ojos cerrados, sonrió.
—Y ahora?
—Ahora sí.
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Meu acaso|Richard Rios
FanfictionDonde Victoria Gaspar pasa una noche con el jugador de palmeiras Richard Rios, pero no imagino que esto causaría problemas.
