cap 31

767 41 1
                                        

Victoria Gaspar

Casi medianoche.

Richard me llamó —por no decir que me arrastró— a un restaurante.

Iba conduciendo con la mano sobre mi pierna.

Yo solo pensaba en Helena, que se había quedado con Maria Luiza y Endrick, ese par que finge no ser pareja.

Llegamos al restaurante, bajé del coche, entramos y fuimos directo a la mesa reservada.

El camarero trajo el menú y dos copas de vino. Yo, la verdad, lo que quería era mi buena cerveza.

Pedí un risotto de camarones, y Richard pidió lo mismo.

—Todavía no entiendo por qué me trajiste aquí.

—Quise traer a mi mujer a cenar, ¿no puedo? —puse los ojos en blanco.

—¿A esta hora, Montoya?

—¿Hay hora para salir?

—Desde el momento en que tienes una hija de apenas un mes en casa, sí, hay hora para salir.

—Nuestra princesa está bien.

Vi que sonaba su celular y vi el nombre "Natalia".

Me removí incómoda. Él lo colgó y me miró.

—¿No vas a atender?

—No. No es nadie importante.

—Ajá...

El celular no paraba de sonar y ya me estaba irritando.

—Atiende de una vez, Richard.

Respiró hondo y contestó.

—¿Aló? No, lo que esté ahí puedes tirarlo todo, yo lo compro de nuevo, Natalia. ¿Era solo eso? Chau.

Colgó y me miró fijo.

No dije nada. Me quedé callada.

Llegó la comida y comimos en silencio.

Después de cenar, él pagó y fuimos al coche.

Me subí, me puse el cinturón y él hizo lo mismo.

En el camino, en silencio, puso la mano sobre mi muslo y la apretó.

Eso fue suficiente para excitarme, aunque intenté controlarme.

—No te enojes conmigo,Vic. No tengo nada con ella.

—No estoy enojada contigo. Eres soltero ahora y haces lo que quieras. Pero si vuelves con ella, al menos avísame. No voy a aceptar el papel de amante, y menos de alguien público.

—No quiero nada con ella. Ella es pasado. Yo quiero enfocarme en el futuro, y mi futuro es contigo.

Me reí.

—Te pusiste sentimental, colega.

—Sigue riéndote. En cualquier momento te hago otro hijo y ahí quiero ver si te da risa.

—Ay, despierta, ¿sí?

Él se rió y empezó a subir la mano por mi pierna.

—Ya basta con la manito traviesa.

No respondió. Solo sonrió de lado.

Vagabundo.

Cambio de escena

Richard estaba con Helena bailando. Yo me reía con la escena. Helenita no paraba de reír a carcajadas.

Les tomé una foto para guardarla y volví a preparar el biberón de mi niña.

Cada día que pasa, Helena está más grande. Y más pesada también. Ya pronto ni yo voy a poder con esta niña.

Fui hacia ellos y tomé a Helena del brazo de Richard, que ya puso cara de pocos amigos porque lo separé de su hija.

Nunca vi una niña tan pegada a su padre como Helena.

Le puse el biberón en la boca y empezó a succionar.

Richard me abrazó por detrás y dejó un besito en mi cuello. Yo sonreí, pasándole la mano por el cabello. Parecíamos una familia de verdad.

Capítulo cortito, pero quería agradecer a cada uno que está interactuando por aquí. Estoy muy feliz 🤍

Meu acaso|Richard RiosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora