Victoria Gaspar
Me desperté con un peso encima de mí y una carcajada deliciosa de escuchar.
Helena estaba encima de mí mientras Richard la sostenía.
—Dale los buenos días a mamá, nena—dijo Richard.
—Buenos días, mi amor, ¿ya te despertaste a esta hora? —le di un beso a Helena que me sonrió con esa sonrisa sin dientes.
—Te traje esto —Richard tomó una bandeja llena de comida y la puso sobre la cama.
—Gracias —dije con una sonrisa tímida.
—Come ahí, voy a bañar a Helena, para que esté bien perfumadita para mamá, ¿verdad nena? —besó su pancita y ella soltó una carcajada deliciosa que me hizo reír.
Asentí y empecé a comer, estaba delicioso.
Pasó un tiempo y Richard volvió con Helena bañada y toda perfumadita.
—Qué linda, mi amor —la besé.
—¿Estaba bueno? —asentí y me levanté de la cama. —Intenté hacer lo mejor para ti.
—Y lo lograste, nunca imaginé que cocinabas tan bien.
—Respeta al papá aquí, sé cocinar mejor que mucha gente —puse los ojos en blanco y sonreí de lado.
Fuimos a la cocina y puso a Helena en la silla de comer mientras yo preparaba el juguito de naranja que ella amaba.
Helena empezó a "hablar" en ese idioma que solo ella entiende, cosas de bebés, y Richard como un bobo riéndose.
—¿No vas a entrenar?
—Ya no estamos entrenando, quería pasar el día con ustedes, ¿puedo?
—Puedes... Dáselo a Helena por favor, voy a bañarme —le entregué el biberón.
Él asintió y fui a bañarme, me di una ducha que lavó el alma en el calor que hacía a las ocho de la mañana.
Me puse ropa cómoda y volví a la sala, bien perfumada.
Y Helena estaba acostada en el pecho de Richard mientras los dos veían algún dibujo animado.
Sonreí al ver la escena y recordé que yo también me quedaba así con mi papá.
Fui a la cocina a preparar el almuerzo y dejarlo listo, hice Stroganoff de pollo, que según sé, es la comida favorita de Richard también.
Fui a la sala y tomé a Helena, le di el biberón, y no tardó mucho en quedarse dormida.
Helena ya no toma pecho desde los cuatro meses, solo toma biberón ahora.
Puse la comida en la mesa y llamé a Richard para comer.
Comimos en silencio, lo cual fue hasta bueno.
Terminamos de comer, lavé lo que ensuciamos y me cepillé los dientes.
Richard estaba sentado en el sofá mirando a un punto fijo.
—¿Pensativo? —me senté a su lado.
—Humrum, pensando en ti.
—Deja de bromear, hombre.
Él me miró, tomó mi mano y la acarició.
—No estoy bromeando, mírame, te quiero, Victoria, siempre te voy a querer.
—No quieres nada.
—¿Estás dudando?
Me encogí de hombros y Richard puso la mano en mi nuca, me acercó a él y pronto juntó nuestros labios.
Fue un beso tranquilo, lleno de sentimientos y nostalgia.
Paramos por falta de aire y terminé con varios besitos.
—¿Quieres ser mi novia? —susurró entre mi boca y con la frente pegada a la mía.
Me quedé paralizada ahí, ¿estaba hablando en serio?
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Meu acaso|Richard Rios
FanfictionDonde Victoria Gaspar pasa una noche con el jugador de palmeiras Richard Rios, pero no imagino que esto causaría problemas.
