Richard Rios
Acababa de llegar a la tal cena de Piquerez, no me había fijado en las personas que estaban allí, mis ojos se detuvieron en una sola persona: Victoria.
¿Qué carajos estaba haciendo ella aquí?
Cuando me vio giró el rostro y siguió conversando con Endrick y Murilo.
Fui hasta los chicos y los saludé.
No quise quedarme mucho con ellos ya que estaba con Natalia, y ella no se iba a despegar de mí para nada, así que decidí quedarme tranquilo.
Natalia no se lleva mucho con las chicas, dice que no les cae bien.
Me quedé allí con ella fastidiándome, pero ni le prestaba atención, mis ojos solo estaban puestos en esa chica.
Estaba hermosa, con un vestido que marcaba su panza grande y redonda, tacones y su cabello, que era su encanto.
—¿por qué estás mirando a esa chica?
Fui sacado de mis pensamientos por Natalia.
—¿Mirando? ¿Qué? ¿Qué chica?
—Esa rubia, Richard. No te hagas el tonto, que yo vi.
—¿Viste qué, amor? Yo no estaba mirando a nadie, por favor no discutamos.
Ella simplemente guarda silencio y pone mala cara.
Paso la mano por el rostro y cuando miro al frente, Piquerez se estaba riendo a carcajadas con Jazmín y Victoria, con el brazo alrededor del cuello de Victoria.
Fruncí el ceño.
¿Desde cuándo Piquerez y Victoria tienen esa intimidad?
Es obvio, obvio.
Victoria fue invitada a esta cena, Piquerez con esa gran cercanía.
Los dos se están dando.
Qué uruguayo hijo de puta, dándose a la mujer que está embarazada de un hijo mío.
Me quedé allí observando la escenita, cuando en realidad tenía ganas de ir y meterle un puñetazo en la cara a ese cabrón idiota.
Vi a Victoria salir, probablemente fue al baño ya que se dirigió hacia allí.
Me levanté y Natalia intentó jalarme del brazo, pero yo lo retiré con más fuerza.
Fui hasta el baño y cuando estaba a punto de cerrarlo, puse el pie y empujé la puerta, la cerré rápidamente y la arrinconé contra el lavamanos.
—¿Estás loco, chico? —preguntó sin entender nada.
—¿Qué haces aquí?
—Pues vine invitada, no como infiltrada, ¿no?—abusada la cabrona.
—¿Desde cuándo eres amiga de Piquerez?
—¿Y desde cuándo tú tienes algo que ver con mi vida, Rios?
—Me di cuenta de cómo te estaba mirando, casi podía comerte con los ojos. ¿Y ese brazo sobre tu cuello? Sonrisa total para ti.
—Mirar no hace daño... y si lo hace, no me importa —dijo con esa maldita sonrisa de lado, maldita.
—¿Estás saliendo con mi amigo, Victoria?
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Meu acaso|Richard Rios
FanfictionDonde Victoria Gaspar pasa una noche con el jugador de palmeiras Richard Rios, pero no imagino que esto causaría problemas.
